Publicado originariamente en euskera el 15 de mayo de 2008 en la
sección Loretopetik del diario Irutxuloko
Hitza.
Todavía me acuerdo de cómo, hace unos
quince años, tuve noticia de una despedida de soltero en las calles de mi
pueblo. Me refiero a cómo en los años noventa los amigos de la persona que se
casaba hacían público tal acontecimiento en las calles del pueblo utilizando
para ello carteles grotescos.
Con el tiempo, se convirtió en costumbre
ver cada sábado a una persona haciendo el ridículo por las calles de su pueblo
ataviado con los bonitos ropajes que
su cuadrilla le había preparado para tal menester, con mucha gracia o sin pizca
de ella, normalmente dependiendo del nivel de alcohol en sangre.
Entonces, las despedidas se hacían en el
pueblo del homenajeado; como mucho, en el pueblo vecino. Lo que era una noche
de juerga se convirtió en un día de juerga y a tenor de cómo están las cosas
ahora un fin de semana de desfase. Batiendo marcas.
El 1 de mayo pillé el avión en el
aeropuerto de Loiu para pasar varios días de vacaciones en Mallorca. Ya
en el aeropuerto, apareció de improviso un tipo vestido de hawaiana: una
falda con flecos y un burdo sostén como única pieza en el torso. Nadie parecía
hacerle demasiado caso (¿será que nos hemos acostumbrado a ver a la gente así
en los aeropuertos y yo no me he enterado?) y de semejante guisa pasó todos los
controles, incluidos los de la Guardia Civil. Los amigos estaban cerca, bien
comidos y mejor bebidos a eso de las ocho de la tarde. Comencé a rezar para que
no subieran a nuestro mismo avión, pero, quizás porque no soy creyente, todo resultó
en balde: ellos y nosotros tomamos el mismo aparato. ¡Mierda! Menos mal que al
repartir los asientos, alguien anduvo listo y desperdigó a la tropa. A pesar de
todo, el despedido nos tocó cerca y daban ganas de darle una hostia más que un abrazo.
Me quedé con un comentario de una persona
que estaba delante de mí. Según contaba, varias semanas antes organizaron una despedida
de soltero y se fueron a celebrarlo a Logroño. Las cosas, sin embargo, no
salieron todo lo bien que se esperaba, porque en la capital riojana deben de estar
hasta los mismísimos de ese tipo de fiestas. Están tan hasta los cojoncillos que
algunos bares ni siquiera les despacharon bebida. ¿Los bareros asqueados hasta esos extremos? ¡Joder!
Lo peor es que mis amigos están en edad
de separarse ya y ya sabéis qué viene después de la separación, ¿no? Que volverán
a casarse. ¿Qué se hará antes de la boda? Una despedida. ¿Qué estará de moda
entonces? ¿Londres? París? Nueva York?
Cuando
esta mañana me he enterado de que la organización cuyo nombre no voy a
mencionar ha cometido otro
asesinato más (y la cosa podía haber sido muchísimo
peor), he pensado escribir algo al respecto. Pero me he pasado todo el día en
un tiovivo y es ahora cuando tengo algo de tiempo, pero no sé muy bien qué
escribir.
Que
bastantes problemas tengo yo por mi cuenta para que la arriba citada
organización (supuestamente) en mi nombre venga a salvarme: que no, que no
quiero.
El 6 de mayo nos fuimos para Palma a pasar el día. Estábamos de vacaciones en S´Illot y tomamos el autobús para llegar hora y cuarto después a Palma.
Ya en la capital, vi un cartel pegado en la cristalera de una tienda: se leía Preses
de Franco. Era una exposición, en el Centro Ramon Llull.
Cerca de allí, sin buscarlo además, nos encontramos con el citado centro. En su interior una exposición sobre las mujeres presas en tiempos de Franco (lo esperado: lo decía el título). Entre todos los paneles, uno dedicado a la cárcel de Saturraran.
Me he acordado de esta exposición al leer cómo vivió el gran Javier Vizcaíno la inauguración del Parque de la Memoria de Sartaguda. Si seguís los enlaces que Javier deja en su relato, podréis escuchar varios momentos emocionantes vividos el pasado sábado por la mañana.
Aparte de las dos fotografías, quiero también dejar aquí lo dicho por una mujer de unos setenta años a dos amigas suyas con las que recorrió, a todo meter, la exposición de Palma: "Estas
cosas no sirven más que para remover el dolor". Bastaba fijarse en su apariencia para saber que aquello no lo decía alguien del bando vencedor. Sin embargo, lo decía con toda la convicción. No es de extrañar, porque todavía llueven mentiras.
El pasado viernes, 9 de mayo, se inauguró en el Centro
Cultural Ernest Lluch una nueva exposición que han montado alumnos y alumnas
del centro Ceinpro. El tema y el título es
también sugerente esta vez: La
fregona tiene tela. Como se celebra el 50
aniversario de la fregona, ha sido este invento el elegido. No he tenido
tiempo aún para darme una vuelta por el lugar, pero sabiendo por experiencias
pasadas cómo trabaja la gente de Ceinpro, estoy seguro de que merecerá la pena (podéis
ver, por ejemplo, en este mismo blog una mención a No eres
la muñeca de nadie).
Buscando en internet información para escribir este apunte,
me ha dado cuenta de que hay un conflicto,
porque algunos defienden que el inventor fue Emilio Bellvis
Montesano, mientras que otros afirman que lo fue Manuel Jalón
Corominas. Podéis acceder a la web del periódico 20minutos y seguir el intercambio
de mensajes entre miembros de las familias Bellvis
y Jalón.
En el apunte
escrito por Inde he leído que Manuel Jalón ha acudido a los tribunales a
plantear una demanda de jactancia.
Por tanto, parece que serán los tribunales quienes decidan quién es el inventor
de la fregona, aunque vete tú a saber.
Eso sí, este conflicto no tiene influencia en la exposición
y es innegable que se ha elegido un lema adecuado para dar título a la muestra donostiarra:
La fregona tiene tela.
Estas líneas están escritas antes de irme de vacaciones, el pasado 1 de mayo. Hoy, 10 de mayo, si todo va bien, estaré camino de casa después de haber pasado diez días en Mallorca (Hotel Punta
Amer). Mañana habrá que ordenar y limpiar algunas cosas y el lunes vuelta al tajo.
El mismo lunes comienza el festival Literaktum
08, el pasado 8 de mayo habrá comenzado el Festival de Teatro de Bolsillo, Gazteszena 10 años, notas de prensa, folletos del mes... Vamos, la rutina del trabajo de estos dos meses para acá. Espero traer las baterías llenas y (se lo digo a los compañeros) si no es así, tened piedad de mí el lunes, cabrones y cabronas.
Domingo, 11:00 horas. Misa por un primo de mi madre. Conozco la iglesia y al sacerdote por un par de funerales y alguna boda anteriores. El cura, irascible, afirma que se encuentra con gente que dice no tener tiempo para ir a la iglesia. Normalmente dice que se calla, pero cuando no, les echa en cara que cómo puede ser que no tengan tiempo para estar con Dios. Para estar con los amigos, en cuadrilla, para irse de juerga, un coche, dos casas… para eso siempre hay tiempo, pero para estar con Dios, no.
Tres pegas:
Una, lo dijo en la iglesia, pero el mensaje iba dirigido a quienes no acudían al templo.
Dos, ¿Dios no está en todas partes?
Tres, como sigan así, la Iglesia Católica no tendrá que importar únicamente curas de África y América, sino también feligreses de esas tierras. Bien es verdad que de ello se ocupan el hambre y la globalización neoliberal.
Me ha sorprendido hoy leer que la SGAE demanda a Público. Me da que no es muy inteligente por parte de la SGAE plantear este tipo de demandas; se les nota en exceso que nacieron en 1899. Encima, por lo que veo, lo que más daño les ha hecho han sido las opiniones de los lectores.
Mucho más me soprendió ayer este artículo de José María Ridao en El País. En él, Ridao dice que, si la Comisión Europea aprueba una normativa elaborada por iniciativa de Sarkozy y Berlusconi, ocho millones de personas estarían en riesgo de expulsión. A ver qué escribe Samuel de esto (si no lo ha hecho ya), pero apenas hay ruido con esta cuestión (o yo no me he enterado, al menos).
Escribo estas líneas en un locutorio llamado SaXarxa, situado en S´Illot (sí, vacaciones en Mallorca). Hay varios relojes en el local y uno de ellos marca la hora de Alhucemas. No hay que ser demasiado listo para saber que Ahmed, su propietario, es de esas tierras. Me he acordado de él cuando he leído la noticia que me remitió ayer Maria: han encontrado muerto en su celda a un preso llamado Abdel Ouahid Ahadouch.
Me dice Ahmed que aquello es Marruecos. Pues Europa cada vez se parece menos a una democracia: dermocracia no, gracias.
P.S.: tomo prestado lo de dermocracia a los Gu ta Gutarrak.
Hace
unos días me llegó un correo electrónico de un amigo que me hacía partícipe de
este manifiesto escrito originariamente en euskera por el colectivo literario Volgako
Batelariak. Como también soy seguidor de su blog, más tarde pude leerlo
allí mismo.
Ahora
descubro, gracias a otro e-mail, que el manifiesto ya está en el idioma de
Cervantes. El traductor lo ha puesto en su blog Porque lo digo yo.
Menos
mal que no tengo el hábito de firmar manifiestos, porque, de lo contrario, aquí
mismo lo firmaba. He dicho.
Un
argumento que se suele oír frecuentemente contra los nacionalistas, o sea los
vascos, proclama su carácter utópico y anacrónico. Según algunos el nacionalismo sería consecuencia de una
época concreta (y no algo atemporal), y dicha época coincidiría con el
Romanticismo. Sin ánimo de entrar en discusiones tan largas como estériles y
demostrando que sabemos adaptarnos a los nuevos tiempos, queremos proponer a la
sociedad vasca la forma postmoderna de conseguir la independencia.
En
este mundo post donde vivimos, es obvio que lo trascendental, lo
pertinente, lo que predomina, no son las esencias; sino, más bien, las
apariencias. Dicho de otra forma, los
vascos tenemos que pasar de ser vascos a parecer vascos. A fin de que un
habitante de las antípodas al oír “basque” se le dibuje la imagen mental de un
pueblo independiente. Hay que conseguir crear una opinión común de
independencia en las mentes de todos los habitantes del mundo, o en las de un
alto porcentaje. El hecho de que, aquí, en las tierras vascas, esa
independencia (administrativa, decimonónica…), sea real o no, carece de la
mínima importancia para nuestro nuevo objetivo: la postindependencia.
Para
ello, he aquí los pasos que
proponemos:
• La desaparición de ETA, ya que su
existencia recuerda, urbi et orbi, que en España pasa algo (sin que se
termine de saber muy bien qué), que hay bombas, etcétera. ETA es un problema de
España, así que para el público (poco ducho en cuestiones de genitivo), es un
problema ESPAÑOL. Aunque ETA no desapareciese, al menos convendría convertirla en virtual, trasladando toda su
actividad a los dominios de Second Life (para no salir de allí). O,
mejor aún (tal y como Ana Malagon escribió en su blog Pravda Txikia
una vez), limitando todas las actividades de ETA a un videojuego creado ad hoc, a imagen y semejanza de clásicos como Doom
o Call of Duty, en los que, seguramente, nuestros chicarrones
electrónicos podrían realizar hazañas más honorables que disparar a
ex-concejales sin guardaespaldas o hacer pedazos terminales de aeropuerto sobre
inmigrantes somnolientos: como por ejemplo desmantelar bandas internacionales
involucradas en el tráfico de órganos provenientes de niños o asaltar empresas
que favorecen el cambio climático y llevar a cabo masacres entre su personal.
Además, si tal videojuego llegara a tener éxito a nivel mundial entre la gente
joven (y no tan joven), supondría un gran paso para la postindependencia.
• Una selección vasca por cada deporte, o
al menos una de fútbol (lo que
ocurra con el resto, la verdad, es insignificante en cuanto a nuestros
objetivos: el fútbol es en realidad el único que tiene trascendencia). Opinamos
que esta medida tiene una importancia crucial (otro gallo nos habría cantado si
hubieran hablado seriamente sobre esto en Loyola). La escasez de resultados que
podría acarrear la escasez, aún mayor, de población, se podría compensar con un
fogoso grupo de hooligans que
llamarían la atención y provocarían el terror (es decir, la admiración) del
mundo entero, una masa alimentada por las hordas desempleadas de la kale borroka y por la todavía mayor
bolsa de desempleo entre los aficionados de los equipos de las cuatro
capitales, que para entonces ya estarán, cómo no, en Segunda.
•
Participar en Eurovisión: en este
certamen cada día más prestigioso concursan cada vez más países, señal del
interminable proceso universal de “freakyción”
y “gayización”: llegar a estos
segmentos (freaks y gays) es lo que más nos conviene, dada
su influencia en las modas y su conocimiento de los media. En pos de un cambio
paulatino y de causar buena impresión en Europa, proponemos en principio ir con
Alaitz eta Maider (the return);
dejaríamos para años siguientes performances más bizarras, como las de Egan o el dueto entre Mikel Markez y Pako Aristi.
• La
invención de un plato (post)nacional:
aunque gracias a la fama de los cocineros vascos tengamos bastante trabajo
adelantado en este campo, resulta evidente que todavía falta algo para que,
hasta en el rincón más recóndito del mundo, sepan de los vascos gracias a la
alimentación. La vía que se ha seguido hasta el momento ha reparado sobre todo
en la calidad, creando una opción muy cara y elitista, no apta para nuestro
fin. El modelo debería ser otro: ¿quién no sabe de la existencia de China, si
ha degustado los rollitos de primavera en los restaurantes chinos? Lo mismo
pasa con países como Italia o Kebab: ¿quién pensaría que no son naciones como
Dios manda? Nuestra propuesta: reunir a esos famosos (y egoístas) cocineros
vascos y encerrarlos bajo siete llaves, en Arantzazu por ejemplo, hasta que
creen un alimento popular, barato y
exportable, como la hamburguesa o la pizza, que se propagaría con el tiempo
a todo el mundo, por medio de franquicias cuyos propietarios “euskaldunizarían”
de forma graciosa sus nombres. No estaría mal partir del concepto de pintxo.
•
Fomentar una PornoIndustria Vasca con
Label. Una de las formas de vivir la Postindependencia será la siguiente:
dejar de lado el eje-central que forma nuestra realidad nacional hoy en día
para adoptar los márgenes como márgenes-centrales, ya que acatamos con fervor
las teorías de Beatriz Preciado [min. 3:26].
Siempre se ha marginado la
pornografía en asuntos de construcción nacional, pero en nuestra opinión,
deberíamos convertirlo en un margen-central. Proponemos rodar tres videos porno (posteriormente
vendrán más) con ayudas del Gobierno Vasco, el Navarro y el de Aquitania, para
que se desarrolle una liviana identificación postnacional hasta en los momentos
más íntimos de los vascos:
Pelotaris
en el Labrit: cinta porno con Unanue,
Barriola, Retegi (protagonista), Martínez
de Irujo y otros en el reparto. Dada la importancia de la narratividad
en la Postindependencia, proponemos contratar a Anjel Lertxundi de guionista, y a Medem para rodarla, puesto que opinamos que los trabajos
transversales serán importantes en esta nueva época.
Cortando
la hierba. Con guión de Itxaro
Borda.
Detrás
de la ikurriña: guión de Volgako Batelariak. He aquí una propuesta:
el video comenzará con una de esas manifestaciones, tan importantes en la
era de la pre-postindependencia. La cabeza de la manifestación porta una
ikurriña gigante. De repente la Ertzaintza comienza a golpear, y los
manifestantes y los ertzainas acaban enredándose en una macro-orgía encima
de la ikurriña.
• Un escritor (Post)Nacional conocido a
nivel mundial. Para ello ya hemos dado algunos pasos, gracias a Bernardo Atxaga, pero como en el caso
gastronómico, no son en absoluto suficientes: aunque sea nuestra principal
gloria literaria, hay que admitir que todavía no está en el vértice de la élite
de la República Internacional de las Letras. Para ello no se nos ocurren más
que dos posibles soluciones:
Ratificando
la añeja petición
de Jon Arano, la concesión del
Premio Nobel a Bernardo Atxaga (en verdad, para nuestros fines no
importaría que se lo diesen a cualquier otro escritor vasco, pero hay que
admitir que Atxaga es el mejor situado en estos momentos).
Si no
fuera posible, convencer a un
escritor que esté ya en esa élite para que se proclame vasco ante el mundo,
comprometiéndose a localizar sus próximos trabajos (no tienen por qué ser
todos) en el País Vasco. Para demostrar el origen vasco del escritor,
estamos seguros de contar con el trabajo impecable, demostrado durante
años, de nuestros genealogistas (los que trabajan para el Athletic podrían
ser de gran utilidad), y convencer al escritor sería tan sólo cuestión de
dinero. A la hora de elegir el escritor de referencia, reconocemos que hay
dos opciones: la elitista o la popular. Nosotros, cómo no, optaríamos por
la vía elitista (y propondríamos a alguien como JM Coetzee). Pero una vez más tenemos que admitir que para
acometer nuestra labor valdría de igual forma elegir a un escritor de
best-sellers, es decir, uno verdaderamente grande (olvidemos los
habituales productores de ladrillos como Ken Follet): si Stephen King o JK Rowling confesasen ser, de
verdad y en esencia, vascos (y en adelante obraran en consecuencia)
estaría francamente despejado el camino a la Postindependencia (lo de escribir
en euskera, como haquedadoclaro en el debate Silveira-Landa, es ya un cuestión secundaria).
Teniendo
en cuenta todo ello, nuestra propuesta es clara: en vez de Nación, Imaginación (de todas formas, ¿ha
dejado alguna vez la nación, cualquier nación, de ser imaginación?); en vez de
Nacionalismo, Pazyonanismo; en vez
de Independencia, Postindependencia.
Autor | Volgako Batelariak(Uxue Apaolaza, Rikardo Arregi Diaz
de Heredia, Ibon Egaña, Angel Erro, Juanjo Olasagarre e Iban Zaldua).
Imanol Murua entrevistó a Ander Rodríguez, concejal de Ezker Batua-Zutik en Arrasate, antes de que el juez Garzón ordenara el ingreso en prisión de la alcaldesa Ino Galparsoro. Basta leerse el primer párrafo para saber cuáles son las razones principales de los ediles para no apoyar la denominada moción ética. Aviso que la traducción es mía. Estoy fuera de casa y la he hecho bastante rápido:
"Ander Rodríguez (Donostia, 1982) no tiene más de 25 años, pero se mira en el 'espejo de la historia' a la hora de explicar la actitud de Ezker Batua de Arrasate en su posicionamiento con respecto a la moción de censura contra ANV: en 1997, tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, PNV, PSE-EE y EA presentaron una moción de censura contra el alcalde Xabier Zubizarreta; los dos concejales de EB se abstuvieron; el entonces coordinador general de IU, Julio Anguita, llamó por teléfono, pidió explicaciones y finalmente les mostró su apoyo; no obstante, los votos de EB no eran decisivos y la moción de censura salió adelante. En palabras de Rodríguez, fue una experiencia para no repetir: 'En el plano social, fue un trienio asqueroso; un paso atrás desde el punto de vista social. Además, intensificó la victimización de la izquierda abertzale y, en las siguientes elecciones, ésta consiguió los mejores resultados de la historia, con nueve concejales'. Conclusión: 'Camino transitado, experiencia fallida... camino equivocado".
Además de concejal de Mondragón, es juntero en las Juntas Generales de Gipuzkoa y miembro de la presidencia de Ezker Batua.
En la entrevista también dice lo siguiente:
"No podemos participar en una alternativa que no sabemos qué dirección pretende llevar en la política municipal. No podemos dar cheques en blanco".
"Si el alcalde de Arrasate, en vez de ser elegido por los representantes de la ciudadanía de Mondragón, lo deciden las direcciones de los partidos políticos en el Parlamento Vasco, empezamos mal".
"Hacemos una propuesta concreta: preguntémosle nuevamente al pueblo. Que los ciudadanos decidan entre los dos candidatos".
"Entendemos que la actitud de ANV merece nuestro rechazo político. Hemos sido los únicos que hemos materializado ese rechazo en una acción política: hemos roto el acuerdo de gobierno, porque entendemos que ANV no ha respetado ese acuerdo. Para nosotros, el compromiso a favor de los derechos humanos recogido al principio del acuerdo de gobierno pedía un rechazo/condena del atentado".
"(Rompimos el acuerdo) totalmente convencidos de ello. No es cierto que nos obligara la dirección de Ezker Batua. Aunque Javier Madrazo, coordinador general, ha dicho eso, no es verdad. Ambos dos sabemos que el desacuerdo era sobre el ritmo y el ámbito de decisión. Queríamos que rompiera el acuerdo el mismo órgano que lo tomó: la asamblea conjunta de Ezker Batua-Zutik de Arrasate en la reunión del lunes".
"No estamos de acuerdo con la decisión tomada por la dirección de Ezker Batua, ni con la intención de cambiar las reglas de juego en mitad del partido. Porque el 2 de junio estaremos aún en mitad del partido. Que el voto de investidura de un alcalde o la decisión sobre un acuerdo de gobierno municipal lo tome la dirección en vez de las asambleas locales, no garantzia que la decisión sea mejor ni peor. Pero se recortará la democracia".
"Teniendo en cuenta cómo están eligiendo a los representantes para la VII Conferencia, es muy posible que se modifiquen los estatutos..."
Imanol pregunta qué sucederá si tras modificar los estatutos internos, a comienzos de junio, la dirección de Ezker Batua decide apoyar la moción de censura de Arrasate y les ordena cumplir tal decisión:
"Es muy posible sí (...) Deberemos tomar una decisión. Pero no adelantemos acontecimientos".
"Ezker Batua-Berdeak es una entidad soberana y, por propia voluntad, participa con IU en el proyecto estatal. IU no nos puede echar. (La comparación que hizo Gaspar Llamazares con la sensibilidad de una almeja) Me parece de mal gusto. Reivindicamos nuestro derecho a ser escuchados (...) Muchos militantes de EB-B y de IU nos han llamado, preguntándonos por nuestro análisis político y hemos escrito muchas páginas sobre esta cuestión. Pero no nos ha llamado nadie del órgano federal (...) Nosotros, los concejales, no somos más que la cara y la voz de la asamblea. ¿Van a expulsar a toda la asamblea de Arrasate? ¿A la de Hernani también? Y más gente, porque es muy posible que no seamos los únicos pueblos que opten por la abstención".
"El análisis de Arrasate está hecho desde el punto de vista municipal, pero desde la óptica de la normalización y pacificación me hago la misma reflexión y así lo he hecho en la Presidencia de Ezker Batua (...) Las mociones de censura son una de las piedras de este camino, pero la piedra de al lado es el proceso 18/98, otra es la Ley de Partidos y en el mismo camino está el proceso a Euskaldunon Egunkaria".
Aunque Nando
me mandó este mensaje el pasado 29 de abril, Día de la Danza, lo pongo a
la vista hoy, 3 de mayo. Aprovecho para felicitarle por el décimo aniversario de
Gazteszena. Y dice así:
Esta mañana me he despertado, o bella ciao,
y todavía en un estado más cercano al
sueño que a la realidad he avanzado por el pasillo golpeándome con las paredes hasta llegar al baño. Me he desprendido de la ropa y he entrado en la ducha. La caldera no funcionaba así que me he duchado al ritmo de tirititran tan tan.
Cafecito rápido y en bonito Pas de
deux, he bajado con Unai hasta el garaje. Al ritmo de Esnatu Naiz de Kerobia hemos llegado hasta la
ikastola (Nota del editor: Kerobia ha
decidido salirse de la SGAE y poner su nuevo trabajo en la red, de manera que
pueda descargarse fácilmente; si lo deseas, puedes dejarles algo de pasta en la misma web mediante tarjeta bancaria).
Enciendo la radio y sonaba 1, 2, 3, un pasito p´alante, momento en el que se ha estropeado el carburador y a
trompicones he llegado al trabajo.
Al bajar del coche me he torcido el tobillo y con el paso cambiado me he arrastrado hasta mi despacho.
Los tres primeros mensajes leídos han supuesto cinco marrones, así que mi cabeza ha comenzado a girar y poquito a poco mi cuerpo también hasta llegar a un estado Raffaella Carrà. Este movimiento ha provocado que la silla se uniera al giro provocando mi salida sufi y después de catorce giros y una diagonal he terminado en el suelo en una posición diría yo décima, lo que viene siendo despatarrado.
Esto para recordarles que es el día de la danza y que la danza es vida como la vida es danza.
Les escribo desde el suelo de mi despacho donde ahora suena:
Les dejo. Hoy creo me espera un día stress dance. Yo, mientras, esta vida la sigo bailando.