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    <title>Desde Jamaica</title>
    <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica</link>
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     <item>
      <title>Ya te vale, Telefónica</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/ya-te-vale-telefonica</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">Hasta comienzos de este mes, Telefónica
cobraba 139 pesetas por una hora de conexión diurna a Internet. Lo
cual, al cabo del mes, representaba ya una pasta nada desdeñable
para los navegadores habituales, que no es nada raro que nos pasemos
más de una hora diaria ante la pantalla del ordenador, paseando por
la red.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Ahora cobra 314 pesetas la hora: dos
veces y media más. (Explico a los no conocedores de Internet que
Telefónica cobra las conexiones a la red mundial como si se tratara
de llamadas metropolitanas. Y como las llamadas locales de larga
duración se han encarecido un montón, navegar ahora por Internet
sale por un ojo de la cara).</p><p style="margin-bottom: 0cm">La compañía de marras anunció que
establecía un abono especial para los usuarios de Internet. Tras
ímprobos esfuerzos y un montón de consultas, conseguí enterarme de
las enormes ventajas del tal abono. Para empezar, no sirve para nada
durante los 10 primeros minutos de conexión, lo que afecta a la
práctica totalidad de las llamadas que los internautas hacemos para
repasar el correo electrónico. Tampoco vale de nada cuando funciona
la tarifa nocturna. Solamente se aplica, en suma, a las conexiones
diurnas de larga duración. En ese caso, en vez de cobrarnos la
llamada dos veces y media más cara que hace un mes, Telefónica nos
cobra sólo... el doble. ¡Cuanta generosidad!</p><p style="margin-bottom: 0cm">Es un abuso total cuyo efecto
principal va a ser que, a partir de ahora, Internet -la vía de
información y comunicación teóricamente más democrática de las
ingeniadas por el intelecto humano- se convierta en España en un
artículo de lujo, utilizable de modo constante únicamente por la
gente de posibles. En España, digo, porque en otros países -en
Estados Unidos y en Francia, por ejemplo- ya funciona lo que se llama
tarifa plana, que consiste en que el usuario de Internet paga un
tanto fijo al mes por su conexión a la red, y sanseacabó.</p><p style="margin-bottom: 0cm">El problema español es doble. De un
lado, está el hecho de que Telefónica sigue manteniendo de facto el
monopolio de las llamadas locales. Y del otro, que el Gobierno no
interviene en el mercado sino para asegurarse de que las tarifas no
le estropeen demasiado el IPC, sin verdadera consideración por los
usuarios del teléfono, en general, y por los de Internet, en
particular.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Según el último Estudio General de
Medios, en España hay ya más de 1.200.000 personas conectadas a
Internet. Constituimos una fuerza económica y social muy poderosa.
Me parece evidente que ha llegado la hora de pasar concertadamente a
la acción y hacer que se sienta el poder del que disponemos. Hay
algunas ideas en marcha, de las que da cuenta el sitio web de este
diario (El Mundo). Telefónica y el Gobierno tienen que
enterarse.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Internet no es un artículo de lujo,
sino una necesidad cultural y de comunicación merecedora de ayuda y
amparo públicos. Si aún no se han dado cuenta, hagámoselo saber.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>Ya te vale, Telefónica</i>. El Mundo. 15 de agosto de 1998.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>1998</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
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      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Sun, 19 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>Manos a la obra</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/manos-a-la-obra</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">Por razones que se me escapan, el
Ayuntamiento de Madrid procede todos los agostos a sistemáticas
campañas de castigo contra los vecinos motorizados que permanecen en
la capital: la llena de infinitas y peligrosísimas obras.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Me dirán ustedes -y tendrán razón-
que el verano es la mejor época del año para realizar trabajos en
la vía pública: habiendo menos vehículos, las obras molestan
también menos. Pero el problema no está en que haya obras, sino en
cuántas son y, sobre todo, en cómo son.</p><p style="margin-bottom: 0cm">A veces ni siquiera puede decirse
propiamente que sean obras. Llega un equipo de trabajadores
municipales, abre unas cuantas zanjas en el asalfo, recoge los
bártulos y desaparece. ¿Es eso una obra? Se queda más bien en
faena. ¿Por qué no inician el trabajo sólo cuando están en
condiciones de rematarlo? Supongo que porque, si hicieran eso,
castigarían mucho menos al personal. Perdería gracia.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Y qué zanjas hacen. Las hay de tal
profundidad que uno llega a dudar si sirven a labores de asfaltado o
son el inicio de expediciones espeleológicas. Muchas -faltaría más-
carecen de la menor señalización.</p><p style="margin-bottom: 0cm">A los automovilistas que no tienen
todoterrenos los fastidian bastante, porque les estropean los
amortiguadores del coche. Pero a los motoristas les fastidian todavía
más, porque les estropean la columna vertebral, que es de reparación
más delicada.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Hay dos tipos de zanjas especiales
para motos. Están, en primer lugar, las delgadas que discurren en el
sentido de la marcha: ayudan a que se metan en ellas las ruedas del
cacharro, lo que abre un amplio campo de posibilidades, todas ellas
luctuosas.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Y están luego las zanjas profundas y
horizontales, que provocan resultados mucho menos variados: todas
tienden a empujar violentamente hacia delante al motorista. Si va
rápido, el vuelo sin motor está prácticamente asegurado.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Los madrileños motorizados, por puro
espíritu de supervivencia, tratan celosamente de eludir las calles
con obras. Pero el Ayuntamiento tiene estudiada esa tendencia elusiva
y toma las medidas necesarias para neutralizarla: de un lado, no
avisa de cuáles son las calles que imitan la geografía de Sarajevo;
del otro, pone en danza tantas obras que es imposible hacer un
recorrido de 500 metros sin toparse con una.</p><p style="margin-bottom: 0cm">¿Por qué se porta así el
Ayuntamiento? Imagino que lo hace porque tiene algún tipo de acuerdo
secreto, sea con las autoridades de las zonas turísticas, molestas
porque haya madrileños que no las atascan aún más, sea con la
patronal de los talleres de reparación, sea con las clínicas
privadas, que apenas tienen en agosto un mal paciente que llevarse al
quirófano. Lo más probable es que cobre de los tres.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Si no, no me lo explico.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>Manos a la obra</i>. El Mundo. 14 de agosto de 1998.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>1998</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/manos-a-la-obra#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Sat, 18 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>Por el diálogo</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/por-el-dialogo</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">Aznar dice que su Gobierno y su partido
«han estado, están y estarán» abiertos al diálogo institucional,
pero no al diálogo «contra las instituciones».</p><p style="margin-bottom: 0cm">Es una falsedad manifiesta. Durante la
pasada legislatura vasca, Iturgaiz desdeñó no pocas convocatorias
del lehendakari Ibarretxe. Pero es igual. Interesa más precisar que
los diálogos no son obligatoriamente institucionales o
antiinstitucionales. Hay otros diálogos posibles.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Uno es el diálogo con ETA, que Aznar
intentó (y que Mayor Oreja boicoteó).</p><p style="margin-bottom: 0cm">El problema del diálogo con ETA, en
este momento, no es que pudiera resultar institucional o
antiinstitucional. Es que no conduciría a nada. Las condiciones que
pone la organización terrorista para el cese de su violencia son
inaceptables. No ya para el Estado sino para la propia población
concernida (especialmente la de Navarra y el País Vasco francés).</p><p style="margin-bottom: 0cm">Mientras ETA no se avenga a tener en
cuenta el ser y los deseos del pueblo vasco realmente existente,
dialogar con ella, por mucho ánimo constructivo que se tenga, sería
perder el tiempo. En consecuencia, y hasta que ETA descienda a
tierra, hemos de prepararnos para la pervivencia del terrorismo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Pero prepararse no es resignarse. Cabe
afrontarlo. Y contrarrestarlo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Cabe recurrir, por supuesto, a las
fuerzas policiales y judiciales. Y hay que hacerlo (con más rigor
jurídico y menos vedetismos, a poder ser).</p><p style="margin-bottom: 0cm">Pero, en todo caso, conviene no
atribuir efectos taumatúrgicos a la aplicación de la ley, por
necesaria que sea.</p><p style="margin-bottom: 0cm">La ley sirve para lo que sirve. El
generoso uso que de ella se ha hecho en los últimos años apenas ha
recortado el apoyo social con el que cuenta ETA. (Se equivocan
quienes creen que EH perdió el 13-M el 50% de su base electoral. Se
ha quedado sin la mitad de sus escaños, pero no de sus electores. El
pasado domingo obtuvo el favor de 143.000 ciudadanos: sólo 17.000
menos que en las elecciones de 1995. Otra cosa son los 223.000 votos
que logró en 1998 en las tres provincias de la comunidad vasca:
entonces EH estaba en Lizarra y ETA de tregua. Eran otras
circunstancias).</p><p style="margin-bottom: 0cm">El modo de minar la base social de ETA
pasa por privarle de argumentos.</p><p style="margin-bottom: 0cm">¿Cómo? Eso es precisamente lo que
debe establecerse mediante el diálogo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Joseba Egibar ha hablado de la
conveniencia de un «desarme verbal». Comprendo que cualquier
expresión que aluda a las armas en relación al País Vasco, así lo
haga de manera metafórica, suscita una inevitable prevención. Pero
está claro lo que ha querido decir: para que pueda existir un
diálogo constructivo entre el conjunto de las fuerzas políticas
comprometidas con la causa de la paz, lo primero que tiene que haber
es una disposición mutuamente favorable. Dar por hecha la buena fe
del otro. No demonizar por principio ninguna ideología: ni el
nacionalismo vasco ni el nacionalismo español. Lo cual implica
renunciar a servirse del activismo armado de ETA como arma arrojadiza
a la hora de las inevitables querellas políticas. Por decirlo
gráficamente: dejar de pintar de una puñetera vez a Arzalluz con
capucha. O a Aznar revestido de Santiago matamoros.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Establecida esa premisa -ciertamente
elemental- y entablado el diálogo con ánimo constructivo, el
objetivo no podría ser otro que el de reflexionar conjuntamente
sobre cómo conseguir que la amplia mayoría de vascos que está
disconforme en una u otra medida con el actual marco constitucional
encuentre el modo de convivir leal y pacíficamente con la muy amplia
minoría -igual de vasca- que se siente plenamente española y quiere
seguir siéndolo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">El enunciado es fácil. Ya sé que su
materialización no. Pero tengo para mí que el reconocimiento
colectivo de que ese problema existe, y de que existe en esos
términos -como un problema social, humano; no como un conflicto
entre dogmas o presupuestos abstractos e intangibles-, sería ya un
gran avance con respecto a la situación actual.</p><p style="margin-bottom: 0cm">No soy yo quién para indicar a los
partidos políticos a qué principios deberían atenerse a la hora de
dialogar y de tratar de buscar una salida razonable al maldito
embrollo vasco, pero se me ocurren algunos criterios generales que
tal vez no estaría mal que tuvieran en cuenta.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Uno, en el que me parece que convendría
que fueran reflexionando los dirigentes del PP, empezando por el
propio Aznar, y también los del PSOE, e incluso los del PSE: sería
bueno que el conjunto de la población vasca tuviera constancia
concreta de que existen vías pacíficas por las cuales puede
plantear -y, llegado el caso, materializar- sus aspiraciones
mayoritarias. Llámenle ustedes a eso, si quieren, «ámbito vasco de
decisión». Yo prefiero llamarlo democracia, sin más.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Otro, que creo que deberíamos
considerar los vascos que no nos sentimos abertzales (quiero decir:
tanto los que no somos nacionalistas como los que son nacionalistas
españoles): la mayoría del pueblo vasco tiene derechos que merecen
ser respetados. Y atendidos.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Un tercer criterio, este para uso de
los partidos abertzales: deben entender que la inmensa minoría del
pueblo vasco que no comulga con su ideario también tiene derechos,
igualmente respetables y no menos atendibles. En consecuencia, deben
renunciar a propugnar cualquier solución que maltrate o haga la vida
imposible -o incluso difícil- a quienes constituyen el 40% de la
población vasca.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Por lo que sé y le conozco, Juan José
Ibarretxe -no hablo de todo el PNV, ni tampoco del conjunto de EA-
aceptaría sin pestañear estos criterios generales. Y está
dispuesto a trabajar en esa línea.</p><p style="margin-bottom: 0cm">El asunto es cómo atraer a ese terreno
de concordia a todos los demás, nacionalistas y no nacionalistas.</p><p style="margin-bottom: 0cm">¿Será posible? Lo ignoro. A fuer de
sincero, diré que lo veo más bien improbable. Pero por intentarlo
no se pierde nada.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>Por el diálogo</i>. El Mundo. 19 de mayo de 2001.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>2001</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/por-el-dialogo#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Fri, 17 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>Propaganda engañosa</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/propaganda-enganosa</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">No sé gran cosa de automóviles.
Todavía sé menos sobre publicidad. Lo que más me interesa de ella
es lo bien que se paga: tengo entendido que buena parte de mi sueldo
procede de ese capítulo. Hubo un tiempo en el que decía que un
periodista de diario es un tipo que se dedica a rellenar los huecos
que deja libre la publicidad. Ahora prefiero abstenerme de definir
nada que tenga que ver con la profesión periodística. No me va el
sadismo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Así fijados los límites de mi
enciclopédica ignorancia sobre coches y sobre publicidad, no puedo
por menos que manifestar mi cabreo jupiterino ante la actual
publicidad de varias marcas de coches, empeñadas en comunicarme a
través de radio y televisión que este o aquel modelo que venden
lleva «aire acondicionado gratis».</p><p style="margin-bottom: 0cm">Entiéndase mi enfado. No me enoja su
capacidad para disparatar. Doy por hecho que ellos tienen que saber
que lo que dicen es mentira. Que son perfectamente conscientes de
que, por las mismas, podían decir que lo que lleva gratis es el
asiento del conductor, o la caja de cambios, o el maletero. Que,
sencillamente, han hecho una rebaja de su porcentaje de beneficio
sobre el precio total, rebaja que cada cual puede endosar al
componente del vehículo que le venga en gana. Y que ellos se lo
atribuyen al aire acondicionado sólo porque da un aire como más
distinguido y moderno.</p><p style="margin-bottom: 0cm">No es esa trampa la que me enfada,
digo. Lo que realmente me irrita es la conciencia de que, si hacen
anuncios como ésos, que se pasan la lógica elemental por el arco
del triunfo, es porque todos ellos -fabricantes y publicistas- saben
que al personal se le puede vender los más insólitos peines.
Incluso hay anuncios que no describen la menor ventaja del coche
publicitado: se limitan a sacar caballos que corren mucho, o
señoritas presuntamente estupendas, o incluso peleas de pareja.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Supongo que ya se imaginarán ustedes
que nada de todo esto me importa por el hecho en sí, que diría un
kantiano. Lo que me deprime es la constatación de que la técnica
que funciona para vender coches se aplica también en la política.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Por eso el electorado soporta que le
digan que España va bien. Y que el PP nos pone el aire acondicionado
gratis, con traje de lino toledano y todo. Y por eso no se subleva
cuando Rosa Díez, que jamás ha condenado el papel del PSOE en los
crímenes de los GAL -llegó a soltar, cuando la investigación
judicial del caso, que «hay autos de la Audiencia Nacional que hacen
más estragos que las bombas de ETA»-, dice ahora que es intolerable
que el PNV pacte «con quien no ha condenado la violencia». Y no
habla de ella.</p><p style="margin-bottom: 0cm">La culpa no es del vendedor. Ya me
hago cargo. Es del comprador.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>Propaganda engañosa</i>. El Mundo. 19 de mayo de 1999.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>1999</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/propaganda-enganosa#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Thu, 16 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>El problema</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/el-problema</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">Dicen que es típico de los biógrafos
ser víctima de una especie de síndrome de Estocolmo y acabar
fascinados por el personaje de sus cuitas, así sea un malvado. No
digo yo que no les suceda eso a otros, pero mi experiencia es
exactamente la opuesta. Me pasé tres años, tres, en la flor de mi
juventud -aunque quizá no llegaba a flor: tal vez sólo era capullo-
estudiando la vida y obra teórica de Josif Visiaronóvich
Djugáshvili, más conocido en el siglo por Stalin, y lo que me
ocurrió es que le cogí un paquete de mucho cuidado. Tanto más
ahondaba en su peculiar psicología, tanto más me repugnaba. Qué
tipejo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Sin premeditación alguna, por mera
imposición profesional, me ha tocado luego seguir de cerca el
deambular vital de Felipe González Márquez. A fuerza de analizar
sus reacciones, sus manías, sus tics, sus decisiones, sus
indecisiones, su trato -ya que no su obra: el hombre es prácticamente
ágrafo, quizá para ser consecuente con el aquél de «No hay
pruebas ni las habrá»-, creo que al final me he convertido en una
especie de felipólogo. No me enorgullece -la verdad, habría
preferido dedicar mi tiempo a alguien más interesante- pero, bueno,
peor es lo de ese colega que ha entregado su existencia entera, en
cuerpo y alma, a saberlo todo sobre Mario Conde.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Bien, pues desde la posición de
relativa autoridad que me confiere el conocimiento en detalle del
individuo, puedo decir y digo que no estoy para nada de acuerdo con
quienes lo ven como una personalidad clave, sea para bien o -más
comúnmente en mi entorno- para mal.</p><p style="margin-bottom: 0cm">«Mientras ese hombre continúe
mandando de hecho en el PSOE» -dicen muchos- «los socialistas no
podrán regenerar su partido». Para mí que plantean la cuestión
exactamente al revés. Habrían de decir: «Mientras los militantes
del PSOE, en su gran mayoría, quieran que les mande un tipo como
ése, estará claro que no tienen el menor deseo de regenerar su
partido». O, por ir más al fondo: «Mientras haya casi nueve
millones de españoles dispuestos a votar a ese menda, es lógico que
en el PSOE no sientan la menor urgencia de regeneración. ¿Para qué,
si les va tan bien?».</p><p style="margin-bottom: 0cm">El problema no es González.</p><p style="margin-bottom: 0cm">No trato de relativizar el papel de
las personalidades en la Historia (que también) sino, sobre todo, de
señalar que González no es ninguna personalidad. No, al menos, en
el sentido fuerte del término. Es un listillo con ínfulas, un
embaucador con pocos escrúpulos y mucha retranca, un tramposo cogido
en falta que siente una inagotable sed de venganza. Nada más.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Felipe González no es singular. Lo
singular es que una sociedad convierta a alguien así en personaje
clave. Lo he dicho ya otras veces: que existiera un tipo como Idi
Amin Dadá, capaz de comerse a sus oponentes, no tiene nada de
especial. Hay gente para todo. Lo digno de estudio es que una parte
sustancial de la sociedad ugandesa lo quisiera como presidente.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Pues lo de González, lo mismo.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>El problema</i>. El Mundo. 9 de septiembre de 1998.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>1998</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/el-problema#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Wed, 15 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>Ver para no ver</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/ver-para-no-ver</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">Conecto a través de Internet con la
NASA. Ofrece una amplia gama de fotografías de la superficie de
Marte. Las imágenes son de muy notable precisión, si se considera
que han sido trasmitidas desde una distancia de casi 200 millones de
kilómetros. Yo las he hecho peores a tres metros. Veo rocas,
agujeros a modo de cráteres, una colina al fondo; veo incluso las
piedrecitas que hay en el lugar en que se ha posado la nave
Pathfinder. A decir verdad, todo es extraordinario, empezando por la
propia red de Internet que me permite conectar con la NASA y captar
las imágenes que llegan a los EEUU desde el planeta al que llaman
rojo por razones que ahora constato desde bien cerca.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Vivimos un mundo en el que las
posibilidades de información crecen a velocidad de vértigo, casi
diariamente. Hablo por mí: cuento con decenas de canales de
televisión que me bombardean noticias; Internet me trae hasta casa
emisoras de radio de todo el mundo (ahora mismo estoy oyendo las
noticias de Radio Mitre, en Buenos Aires; seguro que allí alguien
estará en este momento escuchando los boletines informativos que se
radian en España)... Raro es el dato que necesite -sea histórico o
actual, de política o de arte- que no pueda hallarlo gracias a los
buscadores de la red mundial a la que se conecta mi ordenador con
sólo pulsar una tecla.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Contamos con posibilidades de
información casi infinitas, en efecto. ¿Conocemos mejor la realidad
por ello? Recuerdo un cuento de G. K. Chesterton. Relataba en él lo
que hizo el padre Brown una vez que tuvo que llevar un valioso cáliz
en tren. Sabía que iban a viajar en él varios expertos ladrones
para tratar de robárselo. Ningún sitio le parecía suficientemente
bueno para ocultarlo. Al final encontró el modo de burlar a los
ladrones: colocó el cáliz bueno entre decenas de otros,
aparentemente iguales pero de apenas valor.</p><p style="margin-bottom: 0cm">El bombardeo de información -la
saturación de datos- no es garantía de conocimiento. Y menos
todavía de conocimiento crítico. El exceso de luz no permite ver.
El estruendo no deja escuchar. Podemos muy bien avistar lo que está
a 200 millones de kilómetros y no enterarnos de lo que tenemos
delante de las narices.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>Ver para no ver</i>. El Mundo. 6 de julio de 1997.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>el_mundo</category>
      
        <category>1997</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/ver-para-no-ver#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Tue, 14 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>Con Palestina</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/con-palestina</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">Palestina no es Hamas. Palestina no se
identifica con ese fanático que se hizo volar ayer en mil pedazos
para hacer volar en mil pedazos a seis pobres viandantes israelíes.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Palestina no es tampoco Arafat. No lo
acompaña en sus problemáticos viajes de ida y vuelta del honor al
deshonor, de la transigencia a la intransigencia, del nunca al
cualquiera sabe.</p><p style="margin-bottom: 0cm">No comparte las oscuras maniobras de
sus policías.</p><p style="margin-bottom: 0cm">No festeja sus penas de muerte.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Palestina es un pueblo que sufre, y que
desearía vivir en paz.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Un pueblo que soporta ya 53 años de
genocidio.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Setecientas poblaciones borradas del
mapa. Más de cuatro millones de refugiados. Treinta y seis masacres
constatadas por organismos internacionales independientes. Miles de
secuestrados. Miles de encarcelados sin las más mínimas garantías
jurídicas. Miles de torturados por un Estado que admite la tortura
como un recurso legal sin que la comunidad internacional -¡oh! vieja
maldita hipócrita- lo abomine por ello.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Seiscientos muertos y más de 20.000
heridos desde el comienzo de la segunda Intifada. Incesantes
asentamientos ilegales. Más y más viviendas demolidas a sangre y
saña.</p><p style="margin-bottom: 0cm">¿Qué hace falta para que la Justicia
más elemental encuentre algún resquicio para morar en aquella santa
tierra?</p><p style="margin-bottom: 0cm">Hace falta que Israel deje de ser la
niña mimada de Washington y que se vea obligada a aplicar las
resoluciones de Naciones Unidas.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Quiera que no. Por la fuerza, si se
tercia.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Hace falta que la Unión Europea deje
de hacer declaraciones enfáticas y hueras. Que renuncie a considerar
que hay terroristas de primera y de segunda, y que se decida de una
vez por todas a llamar terroristas también a los de primera.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Estamos ante el viejo drama de un
pueblo abandonado, dejado de la mano de Dios, de Yavhé y, a lo que
se ve, también de Alá.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Mañana, a las 12.30, en Madrid, en la
Puerta del Sol, un grupo de ciudadanos, flanqueados por algunos
artistas e intelectuales, se va a reunir para charlar, oír canciones
y recitar poemas en honor de ese pueblo pequeño y preterido.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Digo yo que será para que sepa que, al
menos, hay algunos que sabemos.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>Con Palestina</i>. El Mundo. 19 de mayo de 2001.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>2001</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/con-palestina#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Mon, 13 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>De «nosotros» como categoría</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/de-nosotros-como-categoria</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">Tenía hoy la idea de escribir sobre la
historia del fracaso de las dos políticas que se han puesto en
práctica en los últimos tiempos para tratar de acabar con ETA: la
del PNV, por un lado, y la del Gobierno de Aznar, por otro. Mi idea
es que ambas han fracasado como habría fracasado cualquier otra,
porque, por lo menos de momento, el problema de ETA no tiene
solución. Y es que no todos los conflictos políticos y sociales son
resolubles, y menos aún de inmediato. Los hay que necesitan seguir
muy complejos procesos de maduración. Y algunos de ellos tardan en
concluir, y otros incluso se enquistan y eternizan.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Me disponía yo a desarrollar aquí
esa tesis cuando, de pronto, he escuchado por la radio a Jaime Mayor
Oreja afirmar que quien pretenda que su política vasca está
resultando un fiasco es «cómplice y colaborador con la estrategia
de ETA». Ni más, ni menos.</p><p style="margin-bottom: 0cm">El señor ministro ha precisado, eso
sí, que él se refiere a quienes sostengan eso «a menos de 24 o 48
horas de un asesinato».</p><p style="margin-bottom: 0cm">A decir verdad, no entiendo muy bien
el plazo, pero sí la amenaza. Y, como es grave, y blande incluso
figuras delictivas, y me acuerdo bien de la maldición que dice que
«ahí tengas pleitos y los ganes», y soy hombre de natural
prudente... pues nada: que he optado por guardar silencio sobre la
cuestión hasta que don Jaime nos haga saber a cuantos estamos en
total desacuerdo con su política que podemos volver a discutírsela
sin correr por ello el peligro de ser acusados de complicidad con el
terrorismo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">El efecto devastador principal que
tiene el terrorismo de ETA es que siega vidas. Es obvio.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Pero tiene otros. Uno es este: crea
un clima rematadamente enrarecido, en el que no hay lugar para las
críticas, para los matices, para las divergencias. Todo es: o
«ellos» o «nosotros». O estás con «nosotros» o estás con
«ellos».</p><p style="margin-bottom: 0cm">Pero, ¿qué ocurre si uno se ve en
desacuerdo con el modo en que dirigen las cosas los que gobiernan eso
que llaman «nosotros»? Que tiene que callarse, para no ser tomado
por uno de «ellos».</p><p style="margin-bottom: 0cm">«Nosotros» pasa a convertirse así
en una categoría que no se caracteriza sólo por estar contra
«ellos», sino también por cerrar filas detrás de un determinado
modo de estar contra «ellos».</p><p style="margin-bottom: 0cm">De esa guisa, «nosotros» no es una
opción esencialmente ética, sino, en sus resultados prácticos,
básicamente política. Consiste, en suma, en aplaudir a Mayor Oreja.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Pues lo siento: yo estoy contra
«ellos», pero, precisamente por eso, considero que Mayor Oreja está
empeorándolo todo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Ya lo explicaré cuando se pueda.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javir Ortiz. <i>De «nosotros» como categoría</i>.El Mundo. 19 de julio de 2000.</b></p>
       ]]></description>
      
        <category>2000</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/de-nosotros-como-categoria#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Sun, 12 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>Objetivos militares</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/objetivos-militares</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">El alto mando de la OTAN ha explicado
por qué bombardea las carreteras y puentes de Serbia, aunque eso
esté provocando cada vez más víctimas civiles: se trata de
objetivos militares; el Ejército de Milosevic los usa para
desplazarse.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Es la misma razón que dio para
justificar el ataque contra la sede de la televisión serbia: sostuvo
que se trata de un objetivo claramente militar, dado que Milosevic se
sirve de ella para hacer propaganda.</p><p style="margin-bottom: 0cm">La OTAN puede ser ineficaz en muchos
terrenos, pero nadie puede negar la astucia con que escoge sus
argumentos. Este de los objetivos militares es de amplísimo
espectro. Puede servir para justificar lo que sea. Prácticamente
todo.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Veamos. ¿Que los aviones de la
Alianza bombardean una escuela? Ningún problema: pueden decir que
era un claro objetivo militar, en la medida en que Milosevic utiliza
la enseñanza para adoctrinar a los serbios y ponerlos de su lado. En
rigor, las escuelas pueden muy bien ser consideradas objetivos
militares estratégicos, puesto que ayudan a la perpetuación de la
base social milosevista. Habría que bombardearlas sistemáticamente,
aunque sin olvidarse luego de pedir disculpas al pueblo serbio por
las eventuales molestias que tal cosa pueda ocasionarle.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Lo mismo cabe decir, sin duda, de los
hospitales. ¿Qué hacen en esos establecimientos, sino reparar a los
serbios averiados, de modo que puedan reincorporarse a las filas del
Ejército de Milosevic, si son necesarios? Bombardeando hospitales y
clínicas se ataja el mal en su misma raíz, lo que bien puede
considerarse incluso profiláctico.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Otra posibilidad que no dudo acabará
explorando la aviación de la OTAN: los mercados. Son un objetivo
militar de primera fila. Si los militares serbios no comieran, su
moral bajaría estrepitosamente. Es muy probable que se rindieran a
los pocos días. ¿A qué espera la Alianza Atlántica? Cuanto antes
destruya los mercados serbios, antes acabará toda esta pejiguera.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Un estudio pormenorizado de las
hazañas que las fuerzas aliadas han realizado en estos primeros 40
días de guerra permite comprobar que han servido para dañar muy
seriamente una enorme cantidad de objetivos militares yugoslavos. Han
destrozado los suministros de combustible de Milosevic -porque son de
Milosevic: la OTAN no tiene nada contra los serbios; sólo contra
Milosevic-, han dejado para el arrastre sus redes de transporte, casi
han enmudecido sus medios de comunicación, le han dado un palo de
aúpa a sus infraestructuras económicas, han estropiciado no pocas
de sus viviendas...</p><p style="margin-bottom: 0cm">Sólo hay un objetivo militar que la
OTAN apenas ha logrado tocar todavía: el Ejército yugoslavo.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>Objetivos militares</i>. El Mundo. 5 de mayo de 1999.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>1999</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/objetivos-militares#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Sat, 11 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
     
     <item>
      <title>Huelga de teléfonos caídos</title>
      <link>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/huelga-de-telefonos-caidos</link>
      <description><![CDATA[
        <p style="margin-bottom: 0cm">Seguramente ya lo saben y, si no, se lo
cuento: mañana, 3 de septiembre, hay convocada una huelga de
usuarios de Telefónica en protesta por la desconsiderada subida de
tarifas que la compañía en cuestión aplica desde el pasado agosto
a las llamadas urbanas.</p><p style="margin-bottom: 0cm">La idea partió inicialmente de
algunas asociaciones de usuarios de Internet. Los internautas de a
pie nos conectamos con la red mundial a través de Infovía, servicio
que Telefónica nos factura a precio de llamada metropolitana. El
subidón de la tarifa hace que ahora estemos pagando por navegar por
Internet más del doble que hace dos meses. Lo mismo le pasa a todo
el mundo que realiza llamadas urbanas -de ahí que se invite al
conjunto de la ciudadanía a secundar la huelga-, pero a los
internautas nos afecta de manera muy especial, porque nuestras
conexiones suelen ser mucho más largas que las llamadas telefónicas
convencionales (novios excluidos).</p><p style="margin-bottom: 0cm">Estoy muy interesado en esta huelga.
No sólo porque el cabreo que tengo con Telefónica -y con el
Ministerio de Fomento, en tanto que cooperador necesario en la
comisión del crimen- sea de mil pares (que lo es). Me interesa mucho
también, y casi sobre todo, porque se trata de un intento de acción
conjunta de gente aislada.</p><p style="margin-bottom: 0cm">La soledad del maltratado es uno de
los distintivos de estos tristes tiempos. A veces los aprovechados la
propician de modo consciente: apenas queda ya empresa que pague lo
mismo a varios trabajadores, no vaya a ser que se pongan de acuerdo
entre sí para protestar. Pero casi siempre es mero corolario de la
realidad: el paro es un fenómeno global, pero cada parado lo sufre
en solitario; la estupidización televisiva recae sobre todos, pero
cada familia la padece aisladamente...</p><p style="margin-bottom: 0cm">Se prevalen de ello para abusar. En la
actual sociedad, uno y uno y uno y uno y uno ya no somos cinco, sino
uno y uno y uno y uno y uno. Unidades a la deriva.</p><p style="margin-bottom: 0cm">¿Será siempre así? Me gustaría
creer que los poderosos no han encontrado el modo de anular para
siempre la capacidad colectiva de protesta. Que somos capaces de
unirnos desde la soledad para hacer oír un gran clamor, aunque a la
hora del grito ninguno escuche más voz que la suya propia.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Mañana me sumaré a la huelga de
teléfonos caídos, pero mi objetivo no será sólo Telefónica, sino
todos los que nos tratan como súbditos sumisos, confiados en que
nuestro aislamiento hace su fuerza.</p><p style="margin-bottom: 0cm">Que nadie me llame por teléfono
mañana. No responderé. Es más, ni siquiera me enteraré: el cable
estará desconectado. No trate nadie de dejarme ningún recado en el
contestador: estará desactivado. Nadie intente tampoco enviarme
ningún correo electrónico, porque no entraré en la red. Y si me lo
envía, pese a mi expreso deseo, no lo leeré, ni siquiera al día
siguiente: no colaboro con los esquiroles.</p><p style="margin-bottom: 0cm"><b>Javier Ortiz. <i>Huelga de teléfonos caídos</i>. El Mundo. 2 de septiembre de 1998.</b><br></p>
       ]]></description>
      
        <category>1998</category>
      
        <category>el_mundo</category>
      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/jamaica/huelga-de-telefonos-caidos#comments</comments>
      <dc:creator>ortiz el jamaiquino</dc:creator>
      <pubDate>Fri, 10 May 2013 06:00:00 +0200</pubDate>
      
     </item>
    
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