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    <title>Textos de Ortiz</title>

    <link>http://www.javierortiz.net/jor</link>

    <description>JavierOrtiz.net</description>

    
     
     <item>

      <title>Mayorías y minorías</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/mayorias-y-minorias</link>

      <description><![CDATA[

        <p>La
vicepresidenta Fernández de la Vega insistió el miércoles, hablando del
encuentro Zapatero-Ibarretxe,&nbsp; en un
argumento que Josu Jon Imaz, ex presidente del PNV, formuló de manera más
argumentada y pormenorizada la pasada semana desde su retiro norteamericano.
Ambos –me baso en la más elaborada formulación de Imaz– insisten en que la toma
de decisiones importantes para la sociedad vasca por una mayoría no abrumadora
podría ser “una aventura” y, en todo caso, sólo “un ejercicio aparentemente
democrático”, porque un “proyecto de futuro” requiere inexcusablemente del
respaldo de “mayorías amplias y cualificadas”. </p>
<p>Es un argumento
que me parece no sólo discutible, sino incluso eventualmente peligroso.</p>
<p>Vayamos por
partes.</p>
<p>Lo primero que
conviene precisar es que las decisiones tomadas por el voto de la mitad más uno
no son “aparentemente democráticas”, sino realmente democráticas. La exigencia
de amplias mayorías cualificadas es una práctica parlamentaria limitada a
ciertos casos tasados, que no se extiende a las consultas populares. Recuérdese
el caso del referéndum de autodeterminación que se celebró en 1995 en Quebec:
los anti independentistas vencieron por sólo cinco décimas. Nadie dijo que ésa
fuera una victoria inaceptable, ni había intentado descalificar de antemano el
propio referéndum arguyendo que no estaba claro el resultado. En España se han
tomado en referéndum (así sucedió en 1986) decisiones cruciales que contaron con
el apoyo de sólo el 53,09 de los votantes. ¡Y con una abstención del 40,58%!</p>
<p>Hay otro punto
crucial: si se impide una votación argumentando que sus partidarios no cuentan con
una mayoría amplia y cualificada, el resultado no es que se elude lo nuevo: es
que se perpetúa lo viejo. No es que no gane nadie; es que ganan los partidarios
del “no”, y sin necesidad de acudir a las urnas.</p>
<p>Desde luego que
es mejor que las cosas se hagan con un amplio consenso. Pero, si no hay un gran
consenso para un cambio, ¿qué? ¿Se sigue hasta el infinito con lo mismo?</p>
<p>Y que conste
que no estoy presuponiendo quién es mayoría y quién es minoría en la Euskadi
actual. Eso también debería comprobarse en las urnas.</p>
____________<br />(Aparecido en <em>Público </em>el 9 de mayo de 2008)<br />

       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/mayorias-y-minorias#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Fri, 09 May 2008 06:45:00 +0200</pubDate>

      
     </item>

    
     
     <item>

      <title>Catástrofes revolucionarias</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/catastrofes-revolucionarias</link>

      <description><![CDATA[

        <p>La dictadura
militar que gobierna con mano de hierro en Myanmar (Birmania) no se apoya sólo
en sus propias fuerzas. Se beneficia del apoyo cómplice –a veces discreto,
otras descarado– de los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste
Asiático (ASEAN), que son un buen puñado (Indonesia, Malasia, Filipinas,
Singapur, Tailandia, Brunei, Vietnam, Laos, Camboya, además de la propia
Birmania), a los que en ocasiones se unen China, Japón y Corea del Sur (ASEAN +
3). A ese respaldo hay que añadir las inyecciones subterráneas de capital que
le prestan algunas grandes firmas occidentales, que pasan olímpicamente de
todos los boicots oficiales con tal de beneficiarse de las materias primas del
país. Y luego está el detalle, nada anecdótico, de que Birmania es la segunda
productora mundial de adormidera. O sea, de opio. O sea, llegado el caso, de
heroína.</p>
<p>Myanmar es un
país potencialmente próspero, pero se halla entre los más pobres del mundo. Y
lo peor para sus dictadores es que su población es cada vez más consciente de
ello. Lo evidenciaron las grandes manifestaciones de 2007, cuya cara más
visible y publicitada fue la resistencia de los monjes budistas. Buena parte
del pueblo de Myanmar es consciente de que la oligarquía armada se ha hecho de
oro a costa de la miseria de la gran mayoría.</p>
<p>Ahora, la Junta
Militar está poniéndose aún más en evidencia. Bloquea los envíos
internacionales que tratan de socorrer a los damnificados por el ciclón del
pasado domingo y se reserva su control. Es inevitable que la población deduzca
que las va utilizar para enriquecerse todavía más. Además, sabe que el Gobierno
fue avisado de la cercanía del ciclón y que se quedó cruzado de brazos.</p>
<p>Birmania es un
secarral social que cualquier chispa puede incendiar. No sería la primera vez
que una revolución se inicia tras un desastre natural que exacerba las
contradicciones sociales. El terremoto de Nicaragua (1972) fue decisivo para la
caída de la dictadura de los Somoza. Lo mismo sucedió en Irán en 1979: al
seísmo natural le siguió el cataclismo político.</p>
<p>Ojalá sucediera
lo mismo en Birmania. Que no haya mal que por bien no venga.<br />_________<br />(Aparecido en <em>Público </em>el 8 de mayo de 2008)<br /></p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/catastrofes-revolucionarias#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Thu, 08 May 2008 05:30:00 +0200</pubDate>

      
     </item>

    
     
     <item>

      <title>Entre Stalin y Suárez</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/entre-stalin-y-suarez</link>

      <description><![CDATA[

        <p>En los años en
los que el comunismo internacional estuvo controlado por Stalin, había una
frase que sus devotos esparcidos por todo el mundo repetían machaconamente cada
vez que su tinglado particular sufría una crisis interna que lo dejaba con los
huesos a la intemperie: “El partido se fortalece depurándose”, decían. </p>
<p>Me he acordado
de ello a la vista de la situación del PP. Fuera Zaplana, fuera Acebes, fuera
casi toda la vieja guardia aznarista… ¿Pensará Rajoy que su partido se
fortalece depurándose? Y, en el caso de que lo piense, ¿tendrá razón? </p>
<p>Excuso decir
que me produce una notable satisfacción que personajes como los dos citados
dejen de estar en el proscenio político. Me resultaban insufribles, cada uno en
su especialidad: el uno con su cínico desparpajo sin principios, el otro en su
papel de fundamentalista roucovareliano. Pero yo, como más de uno se habrá
maliciado, no simpatizo con el PP, ni le deseo lo mejor, de modo que mis
sentimientos bien podrían servir de ilustración para la fábula que advertía de
los peligros que tiene seguir “del enemigo el consejo”.</p>
<p>Desde la
Transición, la derecha española ha sido un castillo de naipes, a veces en
construcción, a veces en destrucción, a veces en puro derribo. Agrupa muchas
corrientes, cada una con sus peculiares querencias e intereses, ora personales,
ora familiares, ora regionales, ora ideológicas, ora de secta que ora. </p>
<p>La experiencia
de la UCD fue concluyente. Demostró que el triunfo (o la perspectiva de triunfo
inminente) une a todas las familias de la derecha, pero que el fracaso las
disgrega. Suárez lo comprobó muy bien en sus propias carnes. </p>
<p>El PP actual
controla férreamente algunas taifas autonómicas, pero tiene el timón central a
la deriva. ¡Una travesía del desierto de cuatro largos años, y sin agua! Se
diría que la consigna más en boga en su sede central es “Sálvese quien pueda… y
como pueda”.</p>
<p>Es lo que vamos
a comprobar a no tardar: si Rajoy demuestra que “el partido se fortalece
depurándose” o si está preparando en Valencia, muy a su pesar, un Congreso como
el que vivió la UCD en Palma de Mallorca en 1981, del que salió hecha añicos,
cadáver.<br />_________<br />(Aparecido en <em>Público </em>el 7 de mayo de 2008)<br /></p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/entre-stalin-y-suarez#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Wed, 07 May 2008 06:00:00 +0200</pubDate>

      
     </item>

    
     
     <item>

      <title>La otra cara de Calvo-Sotelo</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/apuntes/la-otra-cara-de-calvo-sotelo</link>

      <description><![CDATA[

        <p>Los obituarios que se
están dedicando a Leopoldo Calvo-Sotelo ponen el acento en algunos aspectos de
su biografía, pero pasan de puntillas sobre otros que son también definitorios
de su trayectoria política. Así, eluden recordar que fue procurador en las
Cortes franquistas. Tampoco insisten en que, como ministro del Gobierno de
Arias Navarro, fue corresponsable de actuaciones y decisiones graves, a veces
luctuosas (aunque cabe suponer que, sentándose en aquel Consejo de Ministros
personajes como Fraga, Suárez y Martín Villa, estaría más de oyente que otra
cosa).</p>
<p>Se resalta que el
intento golpista del 23-F se produjo en el momento en el que iba a votarse su
candidatura a la Presidencia del Gobierno, una vez dimitido Suárez. Lo que no
se menciona es que, meses después, promovió –de acuerdo con el PSOE, conviene
recordarlo– la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), que
fue claramente un intento de atender parte de las exigencias militares que estaban
detrás de los afanes golpistas. La LOAPA limitaba considerablemente aspectos de
los Estatutos de Autonomía que el sector más reaccionario del Ejército
consideraba poco menos que separatistas. En 1983, ya con Felipe González en la
Moncloa, el Tribunal Constitucional negó el carácter orgánico y armonizador de
la LOAPA y declaró anticonstitucionales 14 de sus 38 artículos. Sabiendo lo
dócil que era por aquel entonces el TC con el Gobierno del PSOE y el interés
que éste tenía en no ver desautorizada una ley que consideraba propia, no es difícil
hacerse idea de hasta qué punto era un engendro. Su parte más estrafalaria,
desde el punto de vista jurídico, es que trataba de enmendar partes
fundamentales de una ley de rango superior con otra de rango inferior. Pero
peor era su significación política: cedía ante quienes veían en los estatutos
vasco y catalán un intento de «desmembración de España».</p>
<p>Calvo-Sotelo fue
también responsable del ingreso del Estado español en la OTAN, decisión que
tomó sin consulta alguna, a sabiendas de la impopularidad de la medida. Sus
defensores argumentan que lo hizo para favorecer que las Fuerzas Armadas
españolas se fundieran con las de los estados occidentales, lo que las alejaría
de cualquier veleidad golpista. Es una interpretación benévola imposible de
refutar: las intenciones de cada cual son exclusivamente suyas. En todo caso,
de lo que no hay duda es de que el finado Calvo-Sotelo era muy atlantista. O
sea, que nos metió en un sitio que le gustaba. Aparte de eso, dudo que para entonces
hubiera en España muchos altos responsables castrenses que no fueran ya
conscientes, al margen de sus propias querencias ideológicas, de que cualquier
intento de regreso a la dictadura estaba condenado de antemano al fracaso.</p>
<p>No tuve nunca ocasión de
hablar con él. Mejor dicho: nunca estuve con él, porque lo de hablar es otra
cosa. Me contó Xabier Arzalluz que se entrevistó con él en alguna ocasión
durante el breve tiempo en el que ejerció de presidente de Gobierno, y que se
desesperó ante su perfecto hermetismo hierático. No soltaba prenda. El entonces
presidente del PNV dudaba de las razones de la incomunicabilidad del personaje:
¿era que no quería decir nada, que no tenía nada que decir, que no sabía qué
decir, o qué? </p>
<p>De todos modos, hay un
par de aspectos de la personalidad de Leopoldo Calvo-Sotelo que tampoco se
están resaltando y que, bien mirados, a mí me parecen positivos. El primero es
su carencia de eso que por aquí se suele llamar «carisma». Era cualquier cosa
menos seductor. Estaba tan distante como cualquier otro dirigente político,
pero él no lo disimulaba. Eso, en un mundo político en el que tienen tanto
predicamento los vendedores de imagen, resultaba de agradecer. </p>
<p>Lo otro que merece la
pena valorar de él es que, cuando se retiró, se retiró.</p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/apuntes/la-otra-cara-de-calvo-sotelo#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Tue, 06 May 2008 06:00:00 +0200</pubDate>

      
     </item>

    
     
     <item>

      <title>De atascos y alevines</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/de-atascos-y-alevines</link>

      <description><![CDATA[

        <p>El pasado
domingo tuve una experiencia que me dejó perplejo: regresé en coche a Madrid por
la tarde sin ningún problema. La circulación era fluida, incluso más que
algunos domingos corrientes y molientes. En los últimos kilómetros cercanos a
la capital, la DGT había dispuesto un carril suplementario, pero resultaba
totalmente innecesario. En realidad, sólo servía para crear problemas a los que
salían de Madrid. </p>
<p>Habían augurado
grandes retenciones, pero no hubo tal. Es decir: no las hubo al anochecer. Oí
en la radio que se habían producido por la mañana.</p>
<p>Lo mío fue por
la carretera de Burgos. Ayer estuve mirando las informaciones sobre lo sucedido
a última hora en otras vías de entrada en la capital. Algunas tuvieron atascos,
pero muy inferiores a los que se produjeron en la salida del 1 de Mayo.</p>
<p>Mi tesis
–perfectamente discutible, por supuesto– es que estas situaciones paradójicas
tienen su origen en las reiteradas recomendaciones que reciben los automovilistas
en las fechas más críticas pidiéndoles que escalonen sus salidas y sus regresos.
Es absurdo. ¿Cómo va nadie a escalonar nada, si no sabe qué van a hacer los
demás? </p>
<p>Es comprensible,
en esas condiciones, que la mayoría decida “escalonarse” saliendo al día
siguiente, o regresando por la mañana del último día festivo, y se vea metida
en un follón de mil pares. En cambio, los que renunciamos a “escalonarnos” y
emprendimos viaje el 30 de abril por la tarde y regresamos el domingo a la
misma hora tuvimos mucha mejor suerte.</p>
<p>Sólo puede
escalonar quien controla el conjunto. El automovilista individual no puede
escalonar nada.</p>
<p>El Estado tiene
una tendencia natural a rebotar hacia abajo lo que no acierta a resolver.
Recordad la campaña de propaganda: “<em>Pezqueñines</em>,
no; gracias”. Se trataba de que no compráramos alevines. Pero, si las
autoridades del ramo inspeccionaran adecuadamente las descargas en los puertos,
las ventas en lonja y los mercados centrales, no habría <em>pezqueñines </em>en las pescaderías. ¿Cómo puede distinguir en el
mercado una persona no especialista qué es y qué no es un alevín?</p>
<p>Algunos creen
que con soltar una recomendación ya han cubierto el expediente.<br />________<br />(Aparecido en <em>Público </em>el 6 de mayo de 2008)<br />Hoy hay también <a href="http://www.javierortiz.net/jor/apuntes/la-otra-cara-de-calvo-sotelo"><em><strong>Apunte del Natural</strong></em></a><br /></p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/de-atascos-y-alevines#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Tue, 06 May 2008 06:00:00 +0200</pubDate>

      
     </item>

    
     
     <item>

      <title>10 contra uno, uno contra 10</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/10-contra-uno-uno-contra-10</link>

      <description><![CDATA[

        <p>Cité el otro
día al general Vo Nguyen Giap, que comandó las fuerzas vietnamitas primero
contra los franceses, derrotándolos en Dien Bien Phu, y luego contra los
norteamericanos, con el resultado conocido. </p>
<p>De Giap hay un
lado que me desagrada profundamente: planeaba batallas que implicaban una
enorme pérdida de vidas de su propio bando. Utilizaba a sus propios soldados
como carne de cañón. Pero hay un concepto militar suyo que siempre me ha interesado
y que utilizó como médula para un librito que escribió por aquel entonces y que
tituló (traducido al castellano) <em>“Uno
contra diez en el plano estratégico, diez contra uno en el plano táctico”.</em></p>
<p>La idea, aunque
sea militar, refleja también toda una filosofía del combate, sea del tipo que
sea. Claro que, para entenderla, es preciso distinguir entre la estrategia (el
método general que se aplica para alcanzar el propósito último de una guerra) y
la táctica (las opciones que se toman para salir airoso de cada batalla
concreta). En la actualidad, supongo que por influencia del inglés, es mucha la
gente de habla hispana que confunde las estrategias con las estratagemas.</p>
<p>Lo que Giap argumentaba
es que cabe perfectamente desafiar a un enemigo muy superior en fuerzas, sin
dejarse achicar y con la convicción de que es posible derrotarlo a la larga
(“uno contra diez en el plano estratégico”), pero que, a la hora de cada choque
concreto, en el decurso de la guerra, hay que asegurarse de que las propias
huestes están en posición de superioridad, para lo cual hay que esconderse bien
y elegir con cuidado cuándo y dónde se entra en combate (“diez contra uno en el
plano táctico”). </p>
<p>Es el principio
mismo de la lucha guerrillera, pero puede aplicarse a muchos otros órdenes de
la vida, incluidos los empresariales: ser osado en los objetivos finales y
cauto en los movimientos del día a día.</p>
<p>Lo curioso es
que Giap no se atuvo a su propia doctrina, se lanzó uno contra diez en el plano
táctico en la ofensiva del Tet … y ganó. No la batalla, pero sí la guerra.</p>
<p>Ésa es otra
lección: la cantidad de tiempo que perdemos tratando de ser sabios, y luego
para lo que nos sirve.<br />_________<br />(Aparecido en <em>Público </em>el 5 de mayo de 2008)<br /></p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/10-contra-uno-uno-contra-10#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Mon, 05 May 2008 06:00:00 +0200</pubDate>

      
     </item>

    
     
     <item>

      <title>El timo de los economistas</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/el-timo-de-los-economistas</link>

      <description><![CDATA[

        <p>Resulta que
algunos que sólo tenemos cuatro ideas sobre macroeconomía éramos quienes mejor
entendíamos la macroeconomía. </p>
<p>Nos hemos
pasado años denunciando por irracional el modelo de transporte de los países
ricos, que da prioridad a la automoción, porque el petróleo escasea, porque
contamina demasiado y porque la circulación por carretera produce una cifra
aberrante de víctimas, tragedia que podría atemperarse si se potenciara más y
mejor el transporte público. Nos hemos opuesto también al uso masivo de los
biocarburantes, argumentando que es una arrogante alternativa que reduce de
manera cruel las posibilidades de alimentación en los países pobres. Y ahora
vienen los grandes expertos y dicen que algo de eso sí que hay. O que hay mucho
de eso. Y la Agencia Internacional de la Energía reconoce que el consumo de carburantes
lleva trazas de dispararse hasta alcanzar en un par de décadas cotas que serán
lisa y llanamente insostenibles. Y el relator de la ONU culpa al FMI y a la
Organización Mundial de Comercio de defender opciones políticas aberrantes, y
califica alguna de ellas –la de los biocarburantes, para empezar– de “crimen
contra la Humanidad”.</p>
<p>Va a ser que
los tontos, ingenuos y utópicos teníamos razón, y que los superlistos y
archienterados de todos esos organismos, que nos miraban displicentemente por
encima del hombro, la pifiaban. En este momento siguen parloteando de sus
cosas, haciendo previsiones que mañana mismo revisarán, como si la economía fuera
un arcano y ellos los selectos intérpretes de sus misterios.</p>
<p>Nada es casual.
Los tecnicismos se terminan allí donde empiezan los intereses económicos. Y, del mismo modo que cabe estar de acuerdo con el viejo Ulianov en que “la
política es la expresión concentrada de la economía”, también puede afirmarse con
fundamento que el análisis de la política aporta muchísimas claves para
entender la economía. </p>
<p>Cuando los
supuestos expertos en economía dictaminan, casi siempre lo hacen con la mano
puesta en la cartera; no en la frente. Y los que los miramos desde fuera,
sabiendo de qué van, nos damos cuenta: son políticos de derechas que se
presentan como técnicos.<br />________<br />(Aparecido en <em>Púbico </em>el 4 de mayo de 2008)<br /></p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/el-timo-de-los-economistas#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Sun, 04 May 2008 06:00:00 +0200</pubDate>

      
     </item>

    
     
     <item>

      <title>Contra éstos y los otros</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/contra-estos-y-los-otros</link>

      <description><![CDATA[

        <p>No me parece
mal que se exija a las representaciones municipales de ANV que se pronuncien
sobre los atentados de ETA. Su silencio es perverso, por más que el silencio,
por definición, no diga nada. Lo que me irrita es que esa demanda, presentada
en varios ayuntamientos de Euskal Herria, sea bautizada como “moción ética” y
que se asegure a continuación que se esgrime porque no cabe tener relaciones
“con quienes no condenan la violencia”.</p>
<p>Ya lo he explicado
en anteriores ocasiones, pero lo volveré a hacer, porque no pierdo la esperanza
de que alguna gente se dé cuenta de que están manipulándola, ya sea desde los
telediarios o desde la Presidencia de Izquierda Unida, que se ha sumado a ese
rollo con gran entusiasmo.</p>
<p>En primer
término: ¿Qué es eso de “condenar la violencia”? Ni siquiera lo hace el Código
Penal, que es la expresión regulada de la violencia que ejerce el Estado contra
las conductas que él mismo tipifica como inaceptables. El Estado es la estructura
organizada y más acabada de la imposición. Él decide qué instrumentos de
violencia no sólo son aceptables, sino incluso estupendos: las Fuerzas Armadas,
las policías, los tribunales, las cárceles. En consecuencia, pedir a alguien
que condene “la violencia”, ¿qué quiere decir? ¿Que se le reclama que esté en
contra de cualquier actitud coercitiva? ¿Se nos han vuelto todos bakuninistas,
o qué?</p>
<p>En segundo
lugar, ¿de qué ética se está hablando, cuando se presentan las mociones yendo
de la mano de gente que no condenó y sigue sin soltar prenda, tantos años
después sobre otras muchas&nbsp;
manifestaciones de violencia ilegítima, desde el Batallón Vasco-Español
hasta los GAL, pasando por Intxaurrondo (dicho sea ciñéndonos a los asuntos
internos y sin salir al extranjero)? Torturas, secuestros, asesinatos… Francamente,
elaborar una “moción ética” con los mismos que pagaban a Amedo y Domínguez
recuerda al título de Alberti: “Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho
ser dos tontos”.</p>
<p>Tengo claro por
qué estoy también en contra del <em>abstencionismo
ético </em>de ANV. Pero resalto y subrayo en qué términos: he escrito “también”.
No me gustan ni los unos ni los otros.</p>
<p>_____________</p>
<p>(Aparecido en <em>Público </em>el 3 de mayo de 2008)<br /></p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/contra-estos-y-los-otros#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Sat, 03 May 2008 06:00:00 +0200</pubDate>

      
     </item>

    
     
     <item>

      <title>El 2 de mayo</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/el-2-de-mayo</link>

      <description><![CDATA[

        <p>Un antepasado
mío (¿tatarabuelo?) logró fama y fortuna en la Guerra de la Independencia. Las
logró porque dirigió una partida armada que se enfrentó a las tropas francesas,
pero sobre todo porque respaldó el regreso de Fernando VII, que lo convirtió en
marqués para premiar su servilismo. </p>
<p>Esa
circunstancia, que mi abuela contaba con mucha ironía y buenas dosis de mala
uva, me llevó a interesarme por la confrontación que se inició el 2 de mayo de
1808, de cuyo estudio saqué la conclusión de que el factor decisivo en aquella
contienda bélica no fue ni el alcalde de Móstoles, ni el tan aclamado heroísmo
del pueblo español, ni la guerra de guerrillas, ni mi antepasado, ni el copón
de la baraja, sino las tropas británicas, comandadas por Arthur Wellesley,
primer duque de Wellington, que fue capaz de plantar cara y vencer a Napoleón
Bonaparte con sus propias armas de estratega, desde Vitoria a Waterloo,
aprovechándose de que el corso, en su desmedida ambición, tenía tendencia a
luchar en demasiados frentes a la vez. </p>
<p>En mis estudios
de aquel episodio histórico –que tampoco pretendo exagerar–, me topé con las
reflexiones que escribió un hispanista ocasional llamado Karl Marx. Y reparé en
una frase con la que el de Tréveris, siempre brillante, retrató la Guerra de la
Independencia española: “En Cádiz estaban las ideas sin acción; en el resto de
España, la acción sin ideas”.</p>
<p>Fue aquel un
tiempo ambiguo, como suelen serlo todos. Fue una época en la que las mentes
españolas más lúcidas eran <em>afrancesadas. </em>Pero
resultaba absurdo tratar de que un pueblo se hiciera amante de la libertad a
bayonetazos. A Napoleón le pasó lo mismo en media Europa: la libertad, por
definición, no se impone.</p>
<p>Lo curioso,
trágico o cómico, es que el resultado de aquella tremenda guerra contra los
franceses, que resultó ser la ruina de los Bonaparte, fuera que en España acabara
afianzándose una monarquía de raíz francesa, la de los Bourbon (Borbones, que
se hicieron llamar), que ahí sigue tan campante, con algún pequeño sobresalto
intermedio, dos siglos después. Y venerada por la mayoría de los herederos de
los revoltosos del 2 de mayo de 1808. Tiene narices.<br />__________<br />(Aparecido en <em>Público </em>el 2 de mayo de 2008)<br /></p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/el-2-de-mayo#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Fri, 02 May 2008 05:30:00 +0200</pubDate>

      
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      <title>Todos somos austríacos</title>

      <link>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/todos-somos-austriacos</link>

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        <p>La sorpresa es
general: ¿cómo puede ser que un tipo haya podido mantener en cautiverio en el
sótano de su propia casa a varias personas durante tantos años sin que nadie de
su entorno, familiar o vecinal, se apercibiera de que allí pasaba algo muy
raro? </p>
<p>Hay teorías
diversas, algunas de las cuales apuntan a los traumas colectivos de los
austríacos, heredados de su pasado pro-nazi. No sé qué parte de verdad habrá en
ello, si es que la hay. Lo que doy por hecho es que habrá tenido bastante que
ver la tendencia general, propia de nuestras sociedades actuales, a no querer
saber. </p>
<p>Nos hemos
vuelto la representación masiva y unificada de los tres monos místicos, ésos
que se exhiben en el santuario de Nikko, en Japón, esculpidos en madera: el que
se tapa los ojos, el que se tapa los oídos, el que se tapa la boca.
Constituimos sociedades de individuos aislados –agrupados por familias, como
mucho– que se protegen del conocimiento, movidos por la intuición subconsciente
de que enterarse de lo que sucede alrededor sólo puede acarrear inconvenientes
y disgustos. </p>
<p>Hacerse
preguntas es un peligro. Imaginémonos que, en un rasgo de imprudencia,
empezamos a pensar desde que nos levantamos. ¿Cómo se ha producido el café que vamos
a tomarnos? ¿Cuántas horas de trabajo mal pagado nos vamos a beber? ¿Cómo se habrán
fabricado las zapatillas que nos ponemos? ¿Y si son producto de la explotación
del trabajo infantil, o de la miseria de inmigrantes chinas, encerradas (ellas
también) en un sótano que nadie ve? ¿Quién y en qué condiciones ha fabricado en
Taiwán o en Filipinas el transistor que encendemos para que nos cuente lo que
va a ganar Zaplana en Telefónica?</p>
<p>Las preguntas
pueden ir aún más lejos. O mucho más cerca. Junto a mi casa hay varias
pensiones en las que se hacina gente, inmigrante o aborigen, de escasísimos
recursos. No sé quiénes son, ni a qué se dedican, ni cómo se las arreglan, si
es que se las arreglan. </p>
<p>Hace algunos
meses se descubrió que había en uno de esos pisos, que veo desde mi ventana,
una guardería clandestina. Se supo porque murió un niño. </p>
<p>Me enteré por
los periódicos. Como si fuera Austria.<br />_________<br />(Aparecido en <em>Público</em> el 1 de mayo de 2008)<br /></p>


       ]]></description>

      
      <comments>http://www.javierortiz.net/jor/dedo/todos-somos-austriacos#comments</comments>

      <dc:creator>ortiz</dc:creator>

      <pubDate>Thu, 01 May 2008 05:30:00 +0200</pubDate>

      
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