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2008/04/26 02:26:05.477 GMT+2

Habib Koité & Bamada « Afriki»


[Cumbancha/Contre-Jour, 2007]

Han pasado seis años desde la edición del anterior disco de Habib Koité, un largo período durante el cual ha recorrido el mundo con su banda “Bamada” ofreciendo conciertos,  impregnándose de otras culturas, y también reservando  momentos para componer los once temas de este nuevo disco que aunque se grabó  en tres continentes tiene la huella musical  indiscutible de Mali, su país.

Es dudoso que los malienses tengan algo que agradecer a los gobiernos corruptos y golpistas que en los primeros años de la independencia controlaban el país, pero la voluntad del entonces presidente Moussa Traoré de instaurar las Bienales culturales dio como fruto un puñado de orquestas nutridas por los mejores artistas locales que aportaban al conjunto los peculiares estilos de sus regiones de origen. Nombres como Ali Farka Toure, Oumou Sangaré, Salif Keita, o Toumani Diabaté, por hacer referencia a algunos de los que más suenan por nuestras latitudes, aparecen ligados a estos grupos que sin duda contribuyeron a popularizar por todo el mundo las músicas de Mali y a prestigiar en el propio país una profesión que sólo se consideraba digna de la casta de los djeli  (los griots).

Habib Koité,  pasó su juventud en medio de ese ambiente  que le empujó a inscribirse en el  Instituto Nacional de las Artes de Bamako dónde tras permanecer unos meses como alumno, ejerció como profesor de guitarra hasta que a finales de los años 80 se fue para dedicarse por completo a su grupo Bamada.   Ese período en el que se curtió al lado de grandes maestros, consolidó su formación y confirmó su dedicación a una actividad para la que se podría decir que estaba predestinado  por su pertenencia a una familia de griots khassonké (etnia mandinga de la región de Kayes, al oeste de Mali).  La infancia de Koité se desarrolló rodeada de los sonidos de instrumentos como el kamalen n'goni que tocaba su abuelo, y de las actuaciones de su madre, reputada griotte que siguiendo las costumbres locales, amenizaba las ceremonias sociales que se celebraban en su región.

Para quiénes no estéis familiarizados con las músicas de Mali, «Afriki » ofrece una oportunidad para hacerse una idea de la riqueza cultural de ese país. La diversidad étnica y cultural se refleja en los estilos musicales peculiares de cada región a los que suelen ceñirse la mayoría de artistas locales. Sin embargo,  Habib Koité integra en sus composiciones el amplio patrimonio musical existente,  recorriendo a lo largo de los once temas del disco su vasta geografía.

Y para ello, además de contar con la inestimable colaboración de los componentes de Bamada, del que forman parte personajes tan emblemáticos como Kélétigui Diabaté (maestro indiscutible del balafón), invitó a participar en el disco al desaparecido Hassey Sarré que nos traslada a las puertas del desierto en «Barra », tema  inspirado en las tradiciones de los peules de Niafunké dónde Sarré acompañó con su violín durante muchos años al  legendario Ali Farka Touré. Invitadas de lujo son también las voces femeninas que con sus timbres peculiares acompañan a Koité en diversos temas destacando su participación en «Namania », la canción que abre el disco.

No es menos singular el sonido de los cuernos de antílope, cuyo uso está prácticamente extinguido y que junto a las percusiones y los cantos envuelven «Nta Dima» de un aire ancestral capaz de convencer a cualquiera sobre la conveniencia de conservar la herencia del folclore musical, aunque se enriquezca con lo que la modernidad pueda aportar.

La voz de Koité acompaña todas las canciones, excepto el último tema, un sólo de guitarra en el que muestra su habilidad con este instrumento al que confiere un sonido personal utilizando los acordes y el estilo de los instrumentos tradicionales de cuerda de la región.  Sus letras, en consonancia con su concepto musical insisten en la importancia de conservar las raíces sin renunciar a las aportaciones de nuevas influencias, lanzando también un mensaje a sus paisanos para que luchen juntos por un futuro mejor sin dejarse envolver por las falsas promesas que les llevan a emigrar hacia otros continentes. 

Lo dicho, «Afriki » es  un disco muy atractivo en lo musical y que además ofrece otros ingredientes lo bastante interesantes para recomendaros que no os lo perdáis. Habib Koité y Bamada, al igual que lo hicieron en sus anteriores trabajos nos invitan a un agradable paseo por las tierras de Mali del que vale la pena disfrutar.
María Zaloña

Remitente: Maria.2008/04/26 02:26:05.477 GMT+2
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2008/02/11 22:51:10.630 GMT+1

Bill Bruford's Earthworks. «Random Acts of Happiness»

[Summerfold Records, 2004]

Los que ya vamos teniendo una edad recordamos a Bill Bruford como el batería de Yes y de King Crimson, dos grupos destacados del movimiento llamado "rock progresivo", "rock sinfónico" o "art-rock". Todo lo más, sabremos que después fue evolucionando hacia el "jazz-rock", y más tarde, hacia el jazz a secas. En realidad, es casi al revés: Bill Bruford ha sido siempre un batería de jazz, aún cuando tocase en grupos de rock.

Bill se aficionó a la música siendo apenas un adolescente, viendo en la televisión el espacio de jazz que la BBC emitía en los años sesenta, y en el que aparecían los grandes del jazz del período. En aquel momento decidió aprender a tocar la batería, inspirándose en músicos como Max Roach, Buddy Rich y Paul Motian. Durante cierto tiempo recibió clases de percusión clásica. Ya adulto, entre los estudios de economía y la batería, Bill se decidió por la última. En el Londres de finales de la década de 1960, en pleno florecimiento de la psicodelia, el ambiente era poco propicio al jazz, y en cambio surgían grupos de rock como setas. En busca de empleo, Bill respondió al anuncio en la prensa de un grupo que buscaba un batería, y que resultó ser Yes.  El resto, como se suele decir, es historia.

Bill Bruford no es sólo un batería original, inquieto e innovador, que dejó al sonido de Yes y de King Crimson su huella particular y su estilo jazzístico; es también un buen compositor de temas, y sobre todo, un músico honesto consigo mismo y con su música, que nunca ha querido dormirse en los laureles, ni repetirse demasiado, ni ceder a la presión del marketing y de los managers. Esta actitud es la que le llevó, por ejemplo, a abandonar Yes en la cima de su gloria, ante el asombro de propios y extraños, para entrar en otro grupo en el que poder experimentar y desarrollar más libremente su estilo (King Crimson); también le llevó, por ejemplo, a experimentar con las posibilidades de la batería electrónica, y a abandonar ésta cuando vio que había explotado todas las posibilidades.

Earthworks, de todas las formaciones que Bill Bruford ha fundado o a las que ha pertenecido, es la que más larga vida ha tenido, y quizá la que responde mejor a su forma de entender la música. Fundado en 1986, con músicos jóvenes escogidos entre la flor y nata de la escena del jazz londinense, Earthworks ha conocido hasta la fecha distintas formaciones, siempre con la misma configuración: batería, bajo, teclados, viento. El grupo tuvo una primera etapa "eléctrica" (hasta 1992 más o menos) y una refundación puramente "acústica" desde finales de los noventa. En la actualidad, el grupo se encuentra momentáneamente inactivo.

El álbum que comentamos (Random Acts of Happiness) es uno de los más recientes de Earthworks. Fue grabado en vivo en Yoshi's (restaurante japonés y auditorio de jazz) en Oakland, California, EE.UU. Todas las últimas grabaciones de Bill Bruford son en directo: sale más barato que en estudio, y el resultado, con derecho al error incluido, es más próximo a la "verdad" de la música que los múltiples artificios y trucos que la tecnología del estudio permite. Téngase en cuenta que el disco ha sido producido por el propio Bruford y editado por Summerfold, una de sus dos casas discográficas independientes (la otra es Winterfold, dedicada al repertorio más antiguo, el de los años 1970).

Los músicos que intervienen, además del propio Bruford, son: Mark Hodgson (contrabajo), Steve Hamilton (piano) y Tim Garland (saxo tenor y soprano, flauta y clarinete bajo). Este último es uno de los mejores músicos británicos de jazz. Es, además, un compositor brillante, que ha colaborado con gente como Chick Corea y John Pattitucci. En este álbum, además de su excelente ejecución, aporta la composición de buena parte de los temas: "Bajo del Sol" (sic) y "Speaking with Wooden Tongues", por ejemplo, son suyos. Si los cuatro músicos son extraordinarios, a mi juicio Garland brilla especialmente. Mi preferida: la parte de clarinete bajo en "Bajo del Sol" (re sic).

Los demás temas son de Bruford, algunos de ellos nuevas versiones de antiguos, como el maravilloso "My Heart Declares a Holiday" (del primer disco de Earthworks, de 1986), o como "Seems Like a Lifetime Ago",  de la formación "Bruford" de finales de los  setenta.

El momento final del disco es también un tema antiguo, también del "Bruford" de los setenta: One of a Kind (partes 1 y 2), del álbum homónimo: una versión 100% acústica de un tema jazzrockero y eléctrico por los cuatro costados, ejecutado con brillantez por los cuatro músicos, y en particular, a mi juicio, por el pianista Steve Hamilton; una gozada total.

No quiero terminar sin destacar el trabajo de la portada, ilustrada por Dave McKean de "Hourglass".

Lo recomiendo sin reservas.

Julián Vallejo

Remitente: Julián.2008/02/11 22:51:10.630 GMT+1
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2008/01/24 11:35:00.510 GMT+1

Andy Palacio & The Garifuna Collective. «Wátina»


[Cumbancha, 2007]

Tenía preparado el comentario de este disco y esperaba que llegara el día 24 para publicarlo en este rincón dedicado a la  música. Así lo hago, pero añadiendo una introducción no prevista.

Descubrí a Andy Palacio hace apenas un mes y me entusiasmó no sólo su calidad musical sino también su  figura de activo defensor de una cultura en peligro de extinción. Me decidí a no perderle la pista al saber que Wátina era el primer resultado de un proyecto, el del  Colectivo Garifuna,  que promete ofrecernos frutos muy sabrosos. Y en ese empeño de encontrar más información acabo de enterarme que Palacio murió el pasado fin de semana con tan sólo 47 años.

Valga pues esta reseña  para su objetivo original  -música recomendada-, pero también para rendir mi sentido homenaje a este hombre cuya huella de luchador incansable no se borrará con su desaparición física.

Y dicho esto, aquí os dejo lo que había escrito sobre el disco:

Podría afirmarse que el pasado 2007 fue para Andy Palacio un año de logros positivos. Este artista de Belice perteneciente al pueblo garifuna (formado por descendientes de la unión entre esclavos negros y indios arawak y caribes), ha conseguido el reconocimiento internacional por su trabajo musical, pero también abrir una brecha de esperanza para el incierto futuro de su cultura. Wátina no sólo es un disco precioso, es también el grito de supervivencia de un colectivo de apenas 250.000 personas que viven en pequeñas comunidades dispersas  por las zonas costeras de Belice, Honduras, Nicaragua y Guatemala.

Defensor de la causa garifuna, Palacio encontró en su camino al productor Iván Duran (beliceño de origen catalán) que le influyó para derivar  su orientación musical hacia la profundización en los ritmos tradicionales de Belice.  Juntos, se enzarzaron en un proyecto que consiguió reunir diferentes generaciones de músicos garifuna procedentes de diversos países y recoger las ricas tradiciones musicales de este pueblo.

El primer resultado es este disco delicioso, capaz de emocionar por su sencillez y su autenticidad y que entre otras muchas virtudes cuenta con la capacidad  de sorprender, posiblemente por una infrecuente combinación de calidad y frescura.

La sensación de estar escuchando algo nuevo predomina aunque los ritmos africanos, caribeños y latinos evocan a lo largo del disco el origen mestizo del pueblo garifuna. Las voces curtidas por la brisa del Caribe, acompañadas básicamente por guitarras acústicas y percusiones, hablan una lengua de raíces ancestrales en la que también se descubren las  influencias del pasado colonial de su tierra.

La  calidad y rigor del trabajo no difuminan un ápice su carga de espontaneidad que delata que la música es para este pueblo el medio habitual de expresión de alegrías y pesares además de un valioso recurso para explicar la historia cuando se trata de una cultura de transmisión oral.

La forma en que se grabó el disco confirma esa sensación y sin duda contribuye a la autenticidad del resultado: Cuatro meses cantando y bailando en una cabaña en una playa de Belice, un escenario cotidiano para los muchos músicos que por allí pasaban,  sin la frialdad y la presión de un estudio de grabación convencional. La profesionalidad de los artistas que forman parte estable del Colectivo Garifuna  se enriquecía con las visitas ocasionales de los músicos populares que aportaban su espontánea contribución.

Los músicos del Colectivo Garifuna e Iván Durán con su sello Stonetree Records heredan de su amigo la continuación del camino iniciado y confío en que  no tardaremos en conocer su próximo trabajo: Umalali, el proyecto de las mujeres garifunas, verá la luz en este año 2008. Más de cincuenta mujeres entre los veinte y los 90 años unirán sus magníficas voces de no profesionales en este disco que posiblemente sea el mejor homenaje que se pueda rendir a Andy Palacio y al pueblo garifuna.

No os lo perdáis, es un disco imprescindible, os lo aseguro. El cedé incluye un video con escenas de la grabación y con un aperitivo de lo que puede ser Umalali.

Y para que no tengáis los mismos problemas que yo para conseguir el disco, la distribuidora caribeña es el sello de reciente creación Cumbancha pero por aquí lo distribuye Karonte.

María Zaloña

 

Remitente: Maria.2008/01/24 11:35:00.510 GMT+1
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2007/12/01 09:56:59.650 GMT+1

Jabier Muguruza. «Komplizeak»


[Elkar, 2007]

Komplizeak es el noveno capítulo de esa obra que Jabier Muguruza empezó en 1994 con su primer disco en solitario, Boza Barruan. Muchas dosis de mimo, cariño y respeto, y una buena carga de sensibilidad y talento, tanto para la elección de los textos como para la composición musical, son los elementos de base en su trabajo de estos años, aunque cabe añadir  una defensa activa del euskara, que no excluye incursiones ocasionales de otras lenguas, la expresión más o menos matizada de sus inquietudes sociales y la inevitable presencia de su acordeón, ese instrumento al que afortunadamente no puede renunciar,  pero cuyo uso restringe hasta limitarlo a unos toques muy acertados.

Pero quizá sea éste el capítulo más “autobiográfico” de los que ha publicado hasta ahora, porque en él nos  descubre con sinceridad los intensos sentimientos que vivió tras la muerte repentina de su padre. En esas condiciones de fuerte emotividad el disco se convierte en una expresión más de ese duelo en el que el vacío se llena con  la ternura y la tristeza se mitiga con el  cariño. Con esa sensatez que le caracteriza, Jabier consigue extraer de su experiencia un mensaje positivo plasmándolo en  un título que manifiesta su aprecio por esas complicidades que invitan a continuar serenamente el camino de la vida.

Antxillesko arkupean, es el homenaje que rinde a su aita. El “quejío” desgarrado del cantaor catalán Duquende introduce el tema dejando paso a la suave voz de Muguruza que se pasea con ternura y nostalgia por sus recuerdos.  El acompañamiento musical con cierto aire  de “chanson” (quizá influido por las vivencias familiares tan unidas a su vecina Iparralde), suaviza las emociones pero aún así no es difícil sentir un nudo en la garganta cuando se escucha la canción. 

Y aunque está la presencia de la  muerte desde diferentes visiones, algunas incluso llenas de ironía y un cierto humor negro, Komplizeak no es un disco triste, hay buenas dosis de vitalidad y emociones positivas y sobre todo una constante invitación a la reflexión. Casi todas las letras de las canciones son de viejos conocidos en la obra de Muguruza. Uno de los habituales, Joseba Sarrionandia,  plantea en Norbere akaeari buruzko mintzaldia” (Discurso sobre el final de cada cual) una perspectiva tan cruda sobre la relatividad de la existencia que te deja clavada ante tanto realismo a pesar de la belleza con que se expresa. Tampoco falta  Iñaki Irazu, ese genio ya imprescindible en la obra de Jabier que nos regala en esta ocasión  tres estupendos textos dejando una vez más constancia de su capacidad para llenar de contenido los hechos más sencillos de la vida cotidiana.

 En lo musical, el disco consolida la “fórmula” minimalista de Abenduak 29 con excelente resultado. Ángel Unzu repite además de como arreglista y coproductor musical con el sonido de su guitarra acústica, y  Mireia  Ortzerinjauregi acompaña con su estupenda voz el canto de Jabier que esta vez cede a su acordeón un pelín más de protagonismo que en otras ocasiones. La colaboración del gran saxofonista Gorka Benitez refuerza el habitual aire jazzístico,  mientras que Martirio y Duquende son los cómplices de lujo que aportan los acentos más sorprendentes.

En definitiva, como digo al principio es un capítulo más de su obra, con nuevos matices y con una dosis extra de emotividad, pero que reafirma la coherencia y madurez de un Jabier decidido a mantener como prioridad la elección cuidadosa de sus opciones, cosa que despierta un sentimiento de complicidad muy de agradecer en este mundo lleno de soledad y de ligereza.

Por todo ello no os perdáis la oportunidad de pasar momentos agradables escuchando este disco y no dudéis en comprarlo, porque como dice mi amigo Iturri  hay detrás mucho trabajo y la cabezonería de alguien empeñado en sacar adelante un proyecto con garantía de calidad.  María Zaloña


Remitente: María.2007/12/01 09:56:59.650 GMT+1
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2007/11/08 15:08:25.874 GMT+1

Jaco Pastorius, In memoriam



El Festival de Jazz de Barcelona rinde hoy homenaje al  bajista Jaco Pastorius que hace 20 años murió a consecuencias de una paliza recibida en la entrada de un club de Nueva Jersey.  Nadie mejor que Richard Bona y Marcus Miller para recordar a ese genial músico que revolucionó el jazz con su bajo eléctrico.

Aunque sólo vivió treinta y seis años, Jaco nos dejó un buen legado con su música. Si alguien tiene oportunidad y dinero para ir esta noche al Auditori que lo disfrute. Para el resto un vídeo de su paso por Weather Report  interpretando  uno de los temas más populares de la banda:  Birland


Remitente: Maria.2007/11/08 15:08:25.874 GMT+1
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2007/11/01 01:04:00 GMT+1

Idir. «La France des couleurs»


[Sony&BMG, 2007]

Ritmos de rap, reggae, pop y slam junto a los aires tradicionales de la música kabilia sirven de base al contundente mensaje lanzado por  Idir y sus jóvenes amigos en este nuevo trabajo: « La Francia de hoy con su diversidad, es un logro irreversible ».

El activismo social de Idir no es una novedad, a menudo confiesa que la música no es para él un oficio sino la actividad que le permite expresar sus ideas. Pero nunca había plasmado de forma tan explícita en un disco su compromiso como en este trabajo, del que afirma que lo  realmente importante es el concepto, un concepto viable y esencial en la Francia del siglo XXI.

Frente a la monocolor propuesta de la identidad francesa, construida por la vía de asimilar las realidades diversas que la componen,  «La France des couleurs»  propone un espacio común que ha de recoger la suma de aportaciones de quienes en él conviven.  Los amigos de Idir entre los que no falta su paisano Zidane, se suman al proyecto entonando juntos la canción que da título al disco  para reivindicar el respeto a la pluralidad y el mestizaje como elementos dinamizadores de una sociedad que necesita revisar sus valores con buenas dosis de generosidad.

En coherencia con el mensaje, tanto el proceso de gestación del disco como su resultado son un ejemplo de diversidad y encuentro: los múltiples colores embellecen la escena, el contacto los difumina y suaviza los contrastes.  Hay diversidad de ritmos, de lenguas y de orígenes, diferencias generacionales, culturales y sociales, pero prevalece la voluntad de establecer los puentes necesarios para acercar esas realidades tan aparentemente distantes. En los diecisiete temas del disco, los jóvenes compañeros de Idir se expresan con su particular estilo mientras él responde a sus guiños de complicidad y entra sin complejos en su terreno. Las letras abordan cuestiones tan candentes como la situación de los jóvenes de los arrabales, el cuestionamiento de los orígenes,  la influencia de las tradiciones, las expulsiones de los “sin papeles”, el rechazo a la diferencia o el conflicto palestino-israelí.

FéFé i Leeroy, Wallen, Sinik, Sniper, Tanina, Grand Corps Malade, Disiz la Peste, Kenza Farah, Tiken Jah Fakoy; Oxmo Puccino, Dj Kore, Guizmo, Daniel y Manu (de Tryo), Zaho, Rim-K, Akhenaton y Nâdiya, son además de la israelita Noa, sus compañeros en este multicolor viaje.  Idir, no duda en ceder protagonismo a sus jóvenes amigos, pero la huella de su sensibilidad impregna el conjunto del trabajo suavizando con armonía los contrastes de tanto eclecticismo. 

La sorpresa de escuchar a Idir rapeando junto al marsellés Akhenaton, o integrando su estilo musical en ritmos tan dispares, es razonablemente lógica para quiénes somos seguidores del cantante kabilio. Pero tras el impacto inicial, no sólo he llegado a apreciar la naturalidad con que lo hace, sino que me gusta el resultado. Y aunque confieso sentirme aliviada sabiendo que no se ha pasado al entorno del hip hop, reconozco que además del valor conceptual del proyecto, que se refuerza con el DVD que  incluye, es un disco lleno de frescura y energía que me ha acercado a horizontes musicales para mí desconocidos, a la vez que ha permitido la entrada de Idir por la puerta grande en los ambientes de veinte añeros hip hoperos que han escuchado el disco.

Para acabar os dejo unos fragmentos de Lettre a ma fille, un tema que a partir del cuestionamiento de un padre musulmán sobre la educación de su hija, aborda las contradicciones que pesan sobre jóvenes franceses sometidos a diferentes influencias culturales. Como sucede en otros temas del disco,  Idir intenta acercarse a realidades que le son familiares,  aunque sus opciones a favor de la laicidad o la igualdad de las mujeres no admitan confusión. La letra, a propuesta de Idir, fue escrita por Grand Corps Malade un joven artista de slam, que demuestra su capacidad de ponerse en la piel ajena a pesar de no estar vinculado con el entorno que retrata; la música es de Tanina Chériet, la hija de Idir, que con el piano acompaña a su padre en la emotiva interpretación del texto.
La traducción es mía, o sea libre, pero no se aleja mucho de lo que dice el texto original.

………
Te he educado lo mejor que he sabido
Teniendo siempre cuidado de perpetuar las reglas, de respetar las tradiciones.
Como hicieron mis padres, créeme, sin replicar
Como lo hacen todos esos hombres que encuentro en la mezquita
Te he educado lo mejor que he sabido, como lo hacen todos los nuestros.
Pero, ¿lo hacía por tu bien, o para hacer lo mismo que los otros?
Me planteo todas esas dudas y esta dolorosa pregunta:
¿Soy yo quien te ha educado, pero eres feliz, al menos?
………
Y si decidiéramos que se callen todos esos bien-pensantes

Si olvidáramos por un tiempo esos convencionalismos que tanto nos pesan
Si por una vez tuvieras derecho a hacer lo que tú quieras
Si por una vez fueras a bailar dejando sueltos tus cabellos
Quiero que grites y que cantes abiertamente frente al mundo  
Quiero que dejes fluir todos esos  placeres que te inundan
Quiero que salgas, quiero que te rías, quiero que hables de amor
Quiero que tengas el derecho de tener veinte años… al menos por unos días.

He necesitado coraje para confesarte mis sentimientos
Pero si he escrito esta carta es simplemente para que sepas
Que te quiero con locura
Aunque tú no lo veas
Ya sabes hija mía, entre nosotros, hay cosas que no se dicen

Una vez más parece que Sony no ha considerado que tenga interés comercial difundir el trabajo por estas tierras, yo tuve que agenciármelo en la France, os recomiendo que os toméis esa pequeña molestia porque la adquisición vale la pena.
María Zaloña

Remitente: Maria.2007/11/01 01:04:00 GMT+1
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2007/07/12 16:55:49.636 GMT+2

Trilok Gurtu-Arkè String Quartet. «Arkeology »

[Promo Music, 2007]

Un verano más el festival Cruïlla de Cultures de Mataró nos está ofreciendo propuestas musicales de excelente calidad. Y con ellas me ha llegado el descubrimiento del trabajo conjunto del percusionista indio Trilok Gurtu y el cuarteto de cuerda italiano Arkè String Quartet,  una auténtica maravilla que se plasma en el disco que os presento, y que recomiendo vivamente a todos los amantes de la buena música. 

Dice la presentación del disco que Arkeology es el punto de unión entre dos mundos aparentemente distantes: la extraordinaria versatilidad y vivacidad rítmica de Trilok Gurtu y el sonido clásico reinterpretado  por el cuarteto italiano de cuerda Arkè String Quartet....  El proyecto se basa en la búsqueda de un lenguaje fascinante con el propósito de hacer emerger las fuerzas puras del canto y del ritmo que están en la raíz de las tradiciones musicales indias y mediterráneas.

Y ciertamente el resultado es fascinante: un sonido original, tan contemporáneo como clásico, en el que aparecen las múltiples influencias que estos músicos han recibido a lo largo de su trayectoria artística. Junto a su trabajo de estudiosos e intérpretes virtuosos de sus respectivas tradiciones musicales, también es evidente la presencia de un  espíritu innovador que les lleva a traspasar cualquier frontera y a incorporar instrumentos y  ritmos que enriquecen aún más si cabe el conjunto de su creación musical. 

De la versatilidad y creatividad de Trilok Gurku hay múltiples pruebas: maestro de la percusión oriental, se acompaña de un set-híbrido en el que junto a la tabla india, está el cajón flamenco, la conga cubana, accesorios de la batería occidental, su juego vocal, y también un montón de pequeños INC (instrumentos no clasificables).  Gurku no es únicamente un genial percusionista indio,  es un músico capaz de tender puentes culturales hermanando los sonidos orientales con los africanos, con los americanos o incluso con las gaitas celtas.  Ha compartido experiencias musicales con gente como Don Cherry,  John McLaughlin, Gilberto Gil,  Joe Zawinul, Pat Metheny, Zakir Hussain, Nitin Sawhney, Angelique Kidjo, Oumar Sangare, Salif Keita, Annie Lennox y una larga lista de artistas que recorre buena parte de la geografía del planeta .

El Arkè String Quartet -que hasta ahora era para mí desconocido-, tiene también una trayectoria que le aleja del clasicismo que se podría atribuir a este tipo de formación. Los arcos arrancan  de sus violines y violas dulcísimas vibraciones propias de la música de cámara,  pero también los utilizan como percusión,  incorporan instrumentos eléctricos y voces,  y se pasean con igual naturalidad por la música clásica, las tarantas, el jazz y los ritmos actuales. En su caso no cabe duda alguna de que el virtuosismo no está reñido con la originalidad.

En fin, no insistiré más, un concierto de esta gente es una experiencia llena de buenas emociones y difícil de olvidar,  pero si no tenéis esa oportunidad el disco es una auténtica delicia a la que no deberíais renunciar.  María Zaloña

Remitente: María Zaloña.2007/07/12 16:55:49.636 GMT+2
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2007/06/20

Quimi Portet. «Matem els dimarts i els divendres»

[Música Global Discogràfica. 2007]

MATEM ELS DIMARTS I ELS DIVENDRES (Matamos los martes y los viernes). Con estas palabras, un cartel en una carnicería de Vic, avisaba que la disponibilidad de ciertos productos dependía de los días en que hacían la matanza.

Quimi Portet, lo encontró sugerente para titular su sexto trabajo en solitario, un disco de diecisiete temas en los que el músico de Vic plasma su inconfundible sello mediante unas letras que muestran con peculiar humor su ácida visión de la vida,  y una música pegadiza y bien trabajada que con claro sonido acústico (en el disco, el directo es mucho más eléctrico) se acerca a los aires de la mejor época  del rock català,  situándose en esa línea musical tan iconoclasta de gente como Albert Plà,  Puntí, Sisa o Pau Riba. Como en los anteriores discos, también en éste Quimi compone, escribe, interpreta, mezcla y graba la totalidad del disco, aunque en algunos temas cuente con la colaboración ocasional de algún instrumentista.

Quizá valga la pena repasar algunas cosas de este artista, porque me da  que fuera de Catalunya no hay mucha gente que  lo reconozca por su nombre. Pero seguro que  la cosa cambia si -reproduciendo sus palabras- añado que él era “EL GUAPO” de El Último de la Fila, grupo que a finales del siglo pasado marcó el punto álgido del éxito popular en su carrera, y al que seguramente le debe, entre otras cosas,  la posibilidad de dedicarse a hacer la música que  le gusta.

Este cantautor –eso dice él que quiere ser en una de las canciones de este disco- tras unos cuantos años de experiencias musicales diversas conoció a Manolo García en  1981 y pasó  a integrarse en  Los Rápidos, convertido después en Los Burros para acabar metamorfoseándose en El Último de la Fila.  En este grupo permaneció hasta su feliz disolución allá por el  97 dedicándole no sólo su trabajo como guitarrista,  sinó también buena parte de su talento creador componiendo temas pensados para ser interpretados por Manolo García, su pareja de hecho escenarial y compañero de fatigas durante muchos años.

Pero hace ya veinte años, mientras El Último cosechaba éxitos multitudinarios, Quimi daba rienda suelta a sus deseos, componiendo, paralelamente a su trabajo en el grupo, canciones en clave más personal e intimista, pensadas para ser ejecutadas y cantadas por él. En el 87 lanzaba su primer trabajo en solitario: Persones Estranyes. Desde entonces,  y en los seis discos que ha editado, Portet deja constancia de lo bien que se desenvuelve cuando, liberado de otros condicionamientos, se mueve en el terreno que considera propio.

El humor y la filosofía de este personaje quedan patentes cuando tras haber protagonizado con El Último conciertos multitudinarios, afirma que ahora  también es capaz de  llenar  salas (y añade de 150 personas).  O también cuando se autoproclama Astre intercomarcal que inicia una gira (por las comarcas catalanas con algún concierto excepcional fuera del país) a la que llama World Tour 2007, en la que estará acompañado por su banda "Gran Orquestra Separatista de ganduls pertorbats i anticlericals", que a pesar de ese nombre tan majara es un magnífico cuarteto compuesto por dos músicos maduritos y expertos: el propio Portet (voz y guitarra) y Antonio Fidel (exbajista de El Último y coproductor del disco),  y dos jovenzuelos cuya falta de canas no les impide ser unos músicos de primera: Jordi Busquets (guitarras) y Xarli Oliver (batería).

Quimi Portet es un tipo divertido e  inteligente que alegra y enriquece el panorama musical desde Catalunya  y en catalán (Mis discos son en catalán por la misma razón que los de Bruce Springteen son en inglés o los de la Pantoja en castellano), y  al que conviene no perder de vista porque más de una alegría y buenos ratos nos puede dar. Gracias a los réditos (que él también se ha currado) de El Último de la Fila, Portet puede ahora ofrecernos cómodamente buena música.  Como contrapunto, por culpa de su paso por aquel grupo  una servidora se perdió durante muchos años disfrutar de su solitaria genialidad. Aunque he de añadir que buena parte de esta culpa se debe a mi desbordante imaginación –o si preferís a mi ignorancia-  que me llevó a temer que podía encontrarme con un versión más apañada de  El Último, pero con barretina, sin pensar que otro Portet era posible.

Os recomiendo que no hagáis como yo y no tardéis en escuchar este disco, y los anteriores. Y si tenéis ocasión de asistir a algún concierto de l’Astre, conseguiréis gozar de unas horas de buena música, humor inteligente, risas y complicidades.

María Zaloña

 

Remitente: Maria.2007/06/20
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2007/05/09 13:44:24.267 GMT+2

Cutillas y los autónomos. «Por la causa»

 [Batiendo records. 2007]

Es una de las Voces amigas de esta página. En  su sección: A pelo y sin condón nos va regalando algunas de sus composiciones: "si fueron escritas que sean compartidas", dice Cutillas.

Su  Trilogía republicana, ya fue comentada en esta sección por Javier Ortiz insistiendo en que hay por ahí buena música que se queda para el disfrute de los más cercanos.  Es el caso de la música de Jesús Cutillas, cuyo trabajo es bien conocido en su tierra,  pero que por los caprichos de la industria discográfica (y la ausencia de vocación empresarial del amigo Jesús que le hace mantenerse al margen de ese mercado) ve limitada su difusión a las fronteras de su comunidad murciana y, fuera de ahí,  a sus múltiples y fieles amiguetes.

Cinco años después de aquel trabajo, este cantautor divertido (insisto: divertido), ha vuelto a meterse en el estudio de grabación para lanzar un nuevo trabajo con su hermano Pepe y los Autónomos.  

Valgan como complemento para la  reseña del disco algunos fragmentos de la entrevista de Jam Albarracín publicada en el suplemento cultural Evasión del diario La Verdad de Murcia:


 «Nuevo disco de Jesús Cutillas:  Igual de osado pero más sabio, igual de discordante pero más irónico, igual de autogestionario pero más escéptico. Así se presenta el nuevo Jesús Cutillas. Igual de magnético pero cinco años más viejo. "Cinco años, cinco años… ¿Si acabé un poco saturado? De grabar, no. Grabar es un placer, de lo más placentero que hay. Lo que agota es luego vender. La parte empresarial del asunto es lo jodido, es muy pesado. Si no, haría un disco cada año”.

Un disco, este «Por la causa», que comparten al 50% los dos hermanos. "Absolutamente. Son 17 canciones de las que cada uno cantamos ocho y una va a medias". Desde el principio tenía claro que este nuevo trabajo sería con Pepe. "Sí. Me gusta el resultado de los otros tres, pero reconozco que para mí lo natural hubiera sido empezar así. Juntarme con mi hermano, con la gente que conozco… En ese sentido, este disco es como volver un poco hacia atrás, hacia el origen, hacia el punto de partida, trabajando con tranquilidad".

Un disco atípico: Pepe y Jesús, habituales de las causas justas presentan un disco tremendamente ameno. Variado, dinámico, entrañable, divertido, original. Narrado con un punto de escepticismo y dos de ironía, «Por la causa»,  no es un disco de canciones-denuncia, sino un álbum de canciones en las que pasan cosas que reflejan situaciones denunciables.

«Por la causa»,  es un disco atípico. Un disco de baladas impacientes, habaneras insumisas, jotas “cabreás”, himnos politeístas, sevillanas mínimas y otras rarezas vitales. Un disco de coherente versatilidad brutal. Toma ya. "¿Un disco atípico? Bueno, supongo. Son 17 canciones y ninguna es de amor", señala Jesús.

Para ser un disco autogestionado y autoeditado, toma libreto de 12 páginas a color. No está mal, oiga. "Es la ventaja de trabajar ocho horas diarias, que tienes dinero. Forma parte de la filosofía. Lo haces porque te gusta la música, porque es muy agradable que alguien te diga que le gusta, por comunicarte. Es por la causa, porque hay algo más que el dinero. O mejor, el dinero sirve para esto".»


Nada que añadir, excepto recomendaros que os compréis el disco, os divertiréis  y colaboraréis con La Causa. Para ello sólo tenéis que entrar en la web de Jesús Cutillas y de paso encontraréis mucha más información sobre sus andanzas. María Zaloña 

Remitente: maria.2007/05/09 13:44:24.267 GMT+2
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2007/05/05

Mariza. «Transparente»

[EMI – PORTUGAL, 2005]

No vale la pena que os cuente la historia de esta lisboeta de familia mozambiqueña que nació y se crió en el barrio más fadista de todos los barrios fadistas del mundo, porque todo eso lo podéis encontrar muy fácilmente en internet (sin ir más lejos, en www.mariza.com). Lo que quizá sí puede valer la pena que os diga es que, tras años de discutir conmigo mismo sobre esta mujer, al final he encontrado el disco que me ha obligado a quitarme la boina y a saludarla con el mayor de los respetos, pidiéndole perdón por no haberlo hecho antes y otorgándole un lugar de honor en mi particular Olimpo del fado, junto a Amalia, Carlos do Carmo, Alfredo Marceneiro, Mísia… y casi que se acabó la lista (mi lista personal).

Mariza sabe cómo se canta el fado auténtico, el que nace de lo más hondo de la garganta y, ya entrando, también del corazón. El que no necesita de exhibiciones de portentos vocales –más bien todo lo contrario– porque sabe, siente, que cada frase tiene su acento propio y debe decirse (más que cantarse) así, exactamente así, sin alargar bobamente la nota, sin elevarla para que el público bobo se quede aún más embobado y grite “¡Bravo!” cuando la nota ni siquiera ha acabado de salir desde lo más profundo y susurrante del pulmón.

Éste es un disco extraordinario. Mariza tiene más, y vale la pena tenerlos. Que yo conozca:  Fado em mim (World Connection, 2000), Fado curvo (EMI -2003) y Concerto em Lisboa (CD y DVD, 2006). Pero, si mi gusto os sirve de algo, os recomiendo que empecéis por este Transparente, fantástico.

Por cierto que alguien debería decirle a Mariza, o a quienes gestionan sus asuntos, que es inútil, e incluso ridículo, que se dedique a fabricar cedés «con dispositivo técnico que limita las posibilidades de copia», que sólo sirve para complicar la vida a sus fans.  Os seré sincero: yo me bajé toda su obra en plan pirata, burlando el dispositivo técnico de las narices sin el menor problema. Sólo que, cuando comprobé que Mariza hace un trabajo muy bueno y más que meritorio, me fui a una tienda, encargué los discos y los compré. Para que cobre por su trabajo y pueda seguir haciéndolo. (Ya sé que, de paso, pago también una pasta a EMI, pero eso me parece que, por lo menos por ahora, no tiene remedio: el que a alguien quiere, algo le cuesta.) -- Javier Ortiz

 

Remitente: Javier Ortiz.2007/05/05
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