Inicio | Textos de Ortiz | Voces amigas

2001/06/27 07:00:00 GMT+2

Rajoy y la provocación

Me da que el titular de Interior, Mariano Rajoy, no tiene nada clara la diferencia que hay entre la infiltración y la provocación.

Meter policías con atuendos informales en el cortejo de una manifestación, por el aquel de cotillear si alguien prepara algo ilegal, entra dentro de lo razonable.

Eso se llama infiltración.

En cambio, que los policías disfrazados se dediquen a hacer cosas ilegales para ver si hay alguien que se anima y los secunda, está mal. Eso se llama provocación, y figura incluso como delito en el Código Penal.

Lo que sus policías están haciendo últimamente no entra dentro del capítulo de la infiltración, sino en el de la provocación.

El policía que fue arrestado hace cosa de un año en Pamplona cuando quemaba contenedores de basura no era un infiltrado, sino un provocador.

El policía que fue detenido por la Ertzaintza en San Sebastián hace unos meses cuando incitaba a los ciudadanos a pegar a los miembros de la plataforma ¡Basta ya! no era un infiltrado, sino un provocador.

Un amigo mío de Irún modera desde hace tiempo un foro en Internet sobre problemas de su comarca. El otro día, se les coló en el foro un menda rarísimo -y anónimo, claro- que propuso que las próximas fiestas irundarras se conviertan en «un nuevo Bergara». Anteayer, la labor de ese tipejo encontró sorprendente reflejo en un diario progubernamental de Madrid, que presentó a mi amigo y al conjunto de los pacíficos participantes de su foro como peligrosísimos agentes de la kale borroka.

Las maldades de ese género no guardan relación alguna con la infiltración. Son provocación pura y dura.

El señor ministro del Interior no solo no tiene nada clara la diferencia que hay entre la infiltración y la provocación, sino que tampoco se ha enterado de que el derecho a la libre expresión y el derecho de manifestación son derechos universales, que puede ejercer cualquiera en cualquier parte. Don Mariano no para de decir que en las manifestaciones que organizamos los hostiles a la globalización hay personas de diferentes países, como si eso fuera prueba de nuestra tétrica catadura.

Le recuerdo que en las reuniones que él monta también se junta gente de diversas procedencias, y bastante más indeseable que la que acogemos nosotros. Sin ir más lejos, hace apenas 10 días agasajó en Valencia al ministro del Interior argelino, que en ese mismo momento estaba lanzando a sus sicarios a la caza del beréber, vivo o muerto.

Seamos serios: un festejador de asesinos no es la persona más adecuada para dar lecciones de pacifismo a los pacifistas.

Javier Ortiz. El Mundo (27 de junio de 2001). Subido a "Desde Jamaica" el 1 de julio de 2011.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2001/06/27 07:00:00 GMT+2
Etiquetas: irun ertzaintza preantología el_mundo alarde basta_ya aznarismo 2001 policía rajoy | Permalink | Comentarios (2) | Referencias (0)

Comentarios

Parece que fué ayer que Javier escribió esta columna y han pasado 10 años.Saludos.

Escrito por: .2011/07/01 22:44:53.300000 GMT+2

Lo mismo digo...

Escrito por: Andrés 3.0.2011/07/04 18:36:13.622000 GMT+2

Comentar





Por favor responde a esta pregunta para añadir tu comentario
Color del caballo blanco de Santiago? (todo en minúsculas)