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2001/10/28 06:00:00 GMT+1

Cocidito madrileño

Hay un espacio matinal los sábados en Radio Euskadi –las lectoras y lectores vascos de este Diario no necesitan que se lo cuente, porque lo saben de sobra, pero el resto probablemente sí– que está teniendo un éxito rutilante. Se llama Cocidito madrileño y responde a una fórmula singular: durante una hora, hace una antología de los momentos estelares de las tertulias que se han realizado en las cadenas radiofónicas con sede en Madrid a lo largo de toda la semana anterior. El presentador, Javier Vizcaíno, apenas apostilla nada. Se limita a situar a la audiencia, precisando el día, la emisora y el autor del pasaje pinchado, y deja que lo dicho y oído se comente por sí mismo.

Puede sorprender a las personas de fuera de Euskadi no ya sólo que exista un programa de estas características, sino también, y sobre todo, que se trate de un espacio de humor. De un humor involuntario –sus protagonistas hablan totalmente en serio, e incluso enfadadísimos–, pero irresistible. ¿En qué consiste la gracia? En la acumulación de despropósitos. Sabemos bien, desde Bergson, que la repetición es uno de los más eficaces mecanismos productores de la risa. Vemos a una persona que llama a la puerta de una casa y pregunta por alguien que no vive allí. Eso no tiene nada de cómico. Pero si en el plazo de una hora vuelve cinco veces y las cinco vuelve a preguntar por la misma persona ante la desesperación de quien le abre la puerta, acabamos por soltar la carcajada. Cada una de las afirmaciones apocalípticas reproducidas en Cocidito madrileño, tomadas de manera aislada, lo más probable es que produjera cualquier reacción menos la risa. Todas juntas, una tras otra, adquieren un potencial humorístico enorme.

Ayer escuché el Cocidito madrileño mientras regresaba en coche de San Sebastián a Madrid. Lo pillé casi al final. Vizcaíno estaba presentando un florilegio de afirmaciones sobre el obispo emérito de San Sebastián, monseñor Setién. Un contertulio lo llamaba, alternativamente, «el mula Setién» y «Osama bin Setién». Otro, menos sutil, lo calificaba directamente de «terrorista». Un tercero tenía una propuesta para la Iglesia católica, que formulaba a grandes voces: «¡Que le quiten el anillo! ¡Que le quiten el anillo!». Por desgracia, como estaba conduciendo, no pude tomar nota de todo. Las tres afirmaciones que he citado son las que se me quedaron más grabadas. Por supuesto que todos ellos daban por sobreentendido que, cuando Setién dijo en Baleares que todos los terrorismos no son iguales, lo que quería decir es que hay terrorismos justificables. A ninguno parecía importarle gran cosa que Setién no hubiera dicho eso ni por el forro. Nadie se creyó en el deber de respaldar sus invectivas con alguna prueba documental (lo hubiera tenido crudo).

Supongo que un espacio como Cocidito madrileño no tendría posibilidades fuera de Euskadi. Porque, para apreciar la gracia de esa acumulación de despropósitos, hace falta darse cuenta de que son despropósitos. Para lo cual se requiere conocer mínimamente la realidad de la que hablan los desbarradores seleccionados. Si uno no sabe, por ejemplo, cómo es realmente Setién –un nacionalista que aborrece el terrorismo de ETA–, no puede apreciar realmente todo el disparate que encierran las afirmaciones antes citadas.

Por eso el Cocidito madrileño me hace una gracia limitada. Pienso en los cientos de miles, en los millones de españoles que no están en condiciones de tomarse todo eso a coña, porque no saben que les están contando cuentos. Intoxicándolos.

Tampoco me hace demasiada gracia que el programa se titule Cocidito madrileño. Porque casi ninguno de los príncipes del disparate que circulan por él son madrileños. Incluso hay una cierta porción de vascos. Porque, para no ver serenamente la realidad circundante, no es imprescindible estar lejos. Las anteojeras también resultan muy eficaces.

Javier Ortiz. Diario de un resentido social (28 de octubre de 2001). Subido a "Desde Jamaica" el 22 de junio de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2001/10/28 06:00:00 GMT+1
Etiquetas: periodismo diario javier_vizcaíno 2001 radio euskal_herria euskadi | Permalink | Comentarios (4) | Referencias (0)

Comentarios

Mil gracias por rescatar esto. Juraría que lo leí en su tiempo, pero el recuerdo es muy traicionero. Como muchos sabrán , Javier fue el editor de mi primer libro. Snif

Escrito por: Javier Vizcaíno.2009/10/24 16:17:5.847000 GMT+2
www.seleccionesmqp.com

Yo supe de la existencia del cocidito por este artículo. Desde entonces, seguí a Vizacaíno a través de la web de radio Euskadi. Ahora en Público también lo sigo.
Joder, como se echa de menos a Javier!

Escrito por: Pepe.2009/10/24 17:00:53.028000 GMT+2

Por cierto, ¿hoy día sigue el Cocidito?

Escrito por: Txema.2009/10/26 10:06:49.199000 GMT+1

No, Txema, ya decimos que duerme plácidamente. Hoy, además, se ha publicado una entrevista con Javier Vizcaíno en los diarios del Grupo Noticias: "El Cocidito no está porque no hay material; en las radios de Madrid dan por ganadas la guerra del Norte".

Escrito por: PWJO.2009/10/26 22:19:59.399000 GMT+1

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