Inicio | Textos de Ortiz | Voces amigas

2003/10/29 07:00:00 GMT+2

Un pueblo que no es un pueblo

Arrasa la moda marcada por Pilar del Castillo. Ella demostró que para poner a caldo una película no hace ninguna falta haberla visto; que basta con fiarse de lo que dicen otros.

Ateniéndose sin duda al ejemplo de tan alta desenvoltura, son legión los que están poniendo a parir el plan Ibarretxe sin haberse tomado el trabajo de leerlo. Reconocen con toda naturalidad que hablan de oídas. «Sin complejos», como dicen ahora. En realidad, ¿para qué iban a leerlo? De hacerlo, lo mismo se enteraban de que no es un plan secesionista, que se plantea como una propuesta de partida, abierta a la discusión, y que, en todo caso, aspira a progresar siguiendo las vías de reforma del Estatuto previstas en el propio Estatuto. Prefieren no enterarse de esas cosas: podrían perder las ganas de hacer vudú con Ibarretxe, y de eso al diálogo (¡cielos: diálogo, qué horror!) sólo habría un paso.

Me deja atónito el empeño que ponen tantos y tantos en argumentar que la puesta en práctica del plan Ibarretxe llevaría al enfrentamiento entre «las dos mitades» en que se divide el pueblo vasco, porque implicaría que «una mitad» impondría sus particulares designios a «la otra mitad».

Es absurdo que insistan tanto en ello. Primero, porque ese argumento se basa en premisas no constatables. Y segundo, porque no tiene la menor trascendencia de cara al reforzamiento de sus posiciones.

En efecto, y como ya he señalado en alguna otra ocasión, no existen datos que permitan sostener la tesis de que el pueblo vasco está dividido a efectos políticos en «dos mitades casi iguales», como se dice con harta frecuencia. La constatación de los resultados electorales de los últimos años indica que los partidos favorables al derecho de autodeterminación reciben el apoyo de cerca del 60% de los votantes, en tanto los partidos hostiles a ese derecho apenas superan el 40%. Eso si nos referimos a los votantes. Porque, de hacerlo con respecto a la totalidad del censo electoral, los porcentajes de los unos y los otros son bastante inferiores, incluso en las elecciones de mayor participación, como las de 2001: 45,5% para los primeros, 32% para los segundos.

Cabe objetar que nunca se ha votado con el derecho de autodeterminación como asunto en discordia, lo cual es cierto. Pero no veo que haya otro modo de saber exactamente lo que piensa al respecto el pueblo vasco que preguntándoselo.

Y ahí es donde nos topamos con la madre del cordero. Porque lo que sostienen quienes rechazan la autodeterminación es, lisa y llanamente, que los vascos no tienen derecho a decidir su propio futuro. Ni por mayoría ni por minoría. El principio del que parten es que, para decidir qué se hace en Euskadi, vale lo mismo lo que piense un ceutí, un ilicitano, un mindoniense o un donostiarra. O sea, que el pueblo vasco, como tal pueblo, carece de derechos.

Es un punto de vista. Ya sólo les queda conseguir que los vascos lo acepten.

Javier Ortiz. El Mundo (29 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 15 de abril de 2018.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/29 07:00:00 GMT+2
Etiquetas: el_mundo autodeterminación 2003 euskal_herria españa ibarretxe plan_ibarretxe euskadi | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/28 06:00:00 GMT+1

Cifras

En alguna ocasión he criticado el tópico que pretende que la Comunidad Autónoma Vasca está dividida, a efectos políticos, en «dos mitades». Es una de las muchas cosas que suelen decirse -que dicen y repiten los medios de comunicación centralistas- y que casi nadie se toma el trabajo de comprobar. Tenía la mosca detrás de la oreja y esta mañana me he armado de paciencia, he sacado los datos electorales de Internet y me he puesto a hacer sumas.

Ofrezco el resultado a la consideración general.

Con él delante, cada cual será luego libre de hacer las reflexiones que le venga en gana.

He empezado la serie en 1994, para que cubra una década, que me parece un plazo razonable.

Aviso de tres particularidades de este recuento.

La primera es que he establecido la división ateniéndome al asunto que es crucial a los efectos de esta polémica: el apoyo o el rechazo al derecho de autodeterminación del pueblo vasco. En razón de ello, sumo los votos de EB-IU a los nacionalistas. Es lo lógico, porque están juntos en este punto.

La segunda es que, cuando se producen simultáneamente elecciones a Juntas Generales, al Parlamento Europeo y municipales, tomo sólo las primeras como referencia, porque son las únicas que admiten homologación con las generales y las autonómicas. De todos modos, las diferencias son escasas.

Y tercera: ha de tenerse en cuenta que HB (EH) no se presentó a las elecciones generales de 2000, lo que provocó un elevado grado de abstención abertzale (en las elecciones anteriores, en 1999, había obtenido el 20.04% de los votos, bien es verdad que en plena tregua de ETA). Como ese hecho no queda registrado en el porcentaje, establecido a partir de los votos emitidos, lo hago constar.

Dicho lo cual, ahí va:

1994 Parlamento Vasco:

Favorables al derecho de autodeterminación, 65,59%

Contrarios al derecho de autodetermación,34,27%

1995 Juntas Generales

Favorables: 52,96%

Contrarios: 34,83%

1996 Elec. Generales

Favorables: 47,25%

Contrarios: 42,67%

1998 Parlamento Vasco

Favorables: 60,29%

Contrarios: 38,99%

1999 Juntas Generales

Favorables: 59,98%

Contrarios: 38,80%

2000 Elec. Generales

Favorables: 44,74%

Contrarios: 53,17%

2001 Parlamento Vasco

Favorables: 58,42%

Contrarios: 40,02%

2003 Juntas Generales

Favorables: 57,54%

Contrarios: 42,35%

Un análisis más a fondo, considerando no sólo los porcentajes, sino también la cantidad de votos, indica que la diferencia se amplía cuanto mayor es la participación. Ejemplo de ello fueron las elecciones de 2001, con un 79% de participación.

Dicho lo cual, opínese, pero con fundamento. Aquí hay dos partes, sin duda, pero desde luego no «dos mitades».

Javier Ortiz. Apuntes del natural (28 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 27 de octubre de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/28 06:00:00 GMT+1
Etiquetas: 2003 euskal_herria apuntes euskadi | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/27 08:00:00 GMT+2

Los carguistas

El libro Dos Familias Vascas. Areilza, Aznar no tiene nada de aburrido. Nos relata la pirueta vital de dos notables saltimbanquis de la política, José María Areilza y Manuel Aznar, siempre prestos a hacer lo necesario para medrar más y más rápido, sin retroceder ante los más espectaculares ­y hasta risibles­ bandazos ideológicos.

Siguiendo atenta y escrupulosamente la peripecia personal de ambos personajes, Anasagasti y Erkoreka van ofreciéndonos de paso una mirada diferente de la Historia de España durante buena parte del siglo XX. Y digo «diferente» porque se acerca a esa Historia desde el punto de vista específico de la experiencia nacionalista vasca, rara vez considerada a la hora de los análisis históricos más divulgados en el conjunto del país. Viendo el curso de los años desde esa atalaya, muchos se encontrarán con datos del mayor interés: unos por desconocidos, otros incluso por sorprendentes. Estoy seguro de que más de uno se quedará perplejo, por ejemplo, al enterarse de la elevada consideración en que Miguel de Unamuno, españolista de pro, tenía al fundador del Partido Nacionalista Vasco, Sabino de Arana Goiri.

Este libro es también, en ese sentido, una muy útil lección de Historia contemporánea. A fuerza de indagar en los orígenes de algunos fenómenos, da sólidas pistas para entender la evolución que han seguido hasta el presente.

La obra tiene el arribismo como hilo conductor. El lector sabrá apreciar ­espero­ el interesante prólogo de Xabier Arzalluz, en el que el todavía presidente del PNV contrapone dos modos de abordar la actividad política: el de quienes se dedican a ella porque realmente creen que pueden aportar algo positivo a sus conciudadanos, aún a costa de sacrificar unas u otras expectativas personales, y el de quienes ejercen de políticos con la finalidad principal de procurarse riqueza, fama o las dos cosas. Pericles versus Alcibíades.

La ventaja digamos literaria que ofrecen las carreras de Areilza y Aznar es que muestran los rasgos más arquetípicos de la ambición, con su inevitable secuela de bellaquerías y traiciones. Fueron casi la caricatura de sí mismos.

Cuenta Xabier Arzalluz en su prólogo una anécdota divertida. Relata que, allá por los comienzos del siglo anterior, había una pandilla de adinerados señoritos bilbainos que acostumbraba poner fin a sus juergas nocturnas yendo a mear al pie de la recién erigida estatua del Sagrado Corazón. En ésas estaban un noche cuando alguien le preguntó al entonces joven José Félix de Lequerica, integrante del grupete, cuál era su ideario político. La respuesta del que acabaría siendo distinguido preboste franquista dejó de piedra a su interlocutor.

-¿Tú carlista? ­le preguntó perplejo.

-¿Y quién ha dicho carlista? ­respondió airado Lequerica­. He dicho carguista, de cargo.

Hay que decir que la actitud de Lequerica sólo tuvo un punto verdaderamente extraordinario: el cinismo con que la expuso. Recuerda a la desenvoltura, también deliberadamente cómica, con la que Pío Cabanillas (padre) respondió a un periodista que le preguntó por el resultado de unas elecciones. «Hemos ganado ­respondió­. Lo que todavía no sé es quiénes».

Pero no todos los carguistas son tan descarados. Ni todos van por libre. Ni todos se declaran de derechas. Hay trepadores menos detectables, y a veces incluso más taimados. Así, los que se las arreglan para convertir su partido, entero, en una agrupación de carguistas, lo que les permite trepar a ellos a lo más alto pareciendo entregados a una causa colectiva. De ésos hay bastantes hoy en día en el PP ­empezando por el nieto de Manuel Aznar­, pero los hay asimismo en el PSOE, en CiU y también ­-no creo que ellos quieran negarlo­- en el propio partido por el que son diputados los autores de este libro.

No me extrañaría nada que en las muchas horas que Iñaki Anasagasti y Josu Erkoreka dedicaron a la investigación de sus dos personajes, más de una vez se les vinieran a la cabeza tristes paralelismos con políticos actuales, a buen seguro no tan descarados como sus dos biografiados, pero tampoco quizá mucho menos ambiciosos.

Cosas de la vida.

Javier Ortiz. Deia (27 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 15 de abril de 2018.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/27 08:00:00 GMT+2
Etiquetas: anasagasti erkoreka apuntes areilza deia lequerica libros 2003 arzalluz euskal_herria carguista españa aznar euskadi | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/27 06:00:00 GMT+1

La cadencia

Hice ayer de comentarista de las elecciones madrileñas para Radio Euskadi. Estuve pegado al micrófono, desde la línea RDSI que tengo en casa (*), desde las 20:30 hasta las 11:00. Compartí la tarea con Salva Cardús, que estaba en Barcelona, y con Xosé Luis Barreiro, en A Coruña. Anoche fue bastante más entretenido que el 25 de mayo pasado, que nos quedamos sin materia comentable a la primera de cambio y, para más inri, el otro comentarista se nos puso malo y me dejó los seis toros para mí solo.

Lo más singular de la noche fue el largo viaje de ida y vuelta que nos vimos obligados a realizar en función de los datos que se iban conociendo. Empezamos con un par de encuestas a pie de urna, una de Gallup y otra de Sigma Dos, que venían a dar casi lo mismo. Prefijaron ambas con buen tino el resultado definitivo, pero durante parte de la noche (de 21:30 a 22:30, aproximadamente) pareció que habían patinado en lo esencial. Porque a las 21:30, con los primeros resultados sobre votos reales -un tercio del total, más o menos-, el centro de datos de la Comunidad de Madrid realizó una asignación de escaños que daba amplia mayoría al PSOE: 52, por 49 el PP y 10 IU. Lo cual nos obligó a dar la vuelta completa a todos los comentarios que habíamos estado haciendo hasta entonces sobre la base de las encuestas de Gallup y Sigma Dos. (De natural pesimista -es decir, realista-, avisé desde el principio que esa primera entrega informativa podía no reflejar la realidad de lo ocurrido, porque todo dependía de los colegios electorales que estuvieran comunicando con más rapidez los resultados. Se me contestó que hoy en día, como todo está ya muy informatizado, los resultados van llegando con homogeneidad, con lo no puede producirse la discriminación de origen que yo apuntaba.)

Conectado directamente vía Internet con el centro de datos de la Comunidad de Ruiz Gallardón, pude ir tomando notas de la evolución de los acontecimientos y, en particular, de la recuperación -en teoría imposible en este mundo de ahora, tan informatizado, etc., etc.- que iba experimentando el voto pepero. Recuperación de tal magnitud que llegó finalmente a dar la vuelta a los resultados para ponerse al nivel predicho por las encuestas.

Se produjo lo que, como bien se me había respondido cuando avancé la hipótesis del recuento dosificado, es «técnicamente imposible». Porque, aunque en teoría se estaba haciendo un recuento sobre resultados indiscriminados, la ventaja de votos del PP sobre el PSOE fue siguiendo una progresión lineal. Tomé nota de 10 resultados, que arrojaron las diferencias siguientes: 1º) 56.297 votos más el PP que el PSOE; 2º) 73.301 votos más; 3º) 85.093 votos más; 4º) 106.329; 5º) 132.205; 6º) 153.120; 7º) 169.176; 8º) 211.565; 9º) 230.000 -este dato lo redondeé, dando la cosa ya por hecha-, y 10º y definitivo, 261.158.

Esto indica, lisa y llanamente, que los datos fueron haciéndose públicos siguiendo una cadencia preestablecida. Según pudimos saber, cuando el recuento de los votos del sur industrial de Madrid estaba ya prácticamente concluido, había bastantes distritos del centro y del norte de la capital -de composición social más propicia a la derecha- que todavía estaban a un tercio del total.

Dos preguntas. Primera: ¿quién se hallaba a cargo de la recogida y la información pública de los datos? Respuesta: Carlos Mayor Oreja. Segunda: ¿qué sentido podía tener esa comedia de ida y vuelta? Respuesta: propiciar el ridículo del adversario, animándole a festejar una victoria que luego se le va arrebatando poco a poco, trasmitiendo así a la opinión pública una sensación de invencibilidad del propio bando. Se añade con ello al triunfo matemático una dosis suplementaria de victoria psicológica que multiplica el efecto primarias de las urnas madrileñas, convirtiendo este resultado en una especie de prefiguración de las próximas elecciones generales.

Eso fue lo único digno de mención. Todo lo demás, según lo previsto.

------------

(*) La conexión telefónica RDSI permite una transmisión de voz de muy alta calidad, lo que hace que la audiencia ni siquiera se dé cuenta de que quien habla no está en el estudio de la radio. Dado el escaso tamaño y peso del aparato, su uso es muy frecuente, por ejemplo, en las transmisiones deportivas. Es también un sistema cómodo, porque el usuario oye y habla gracias a unos auriculares que llevan el micrófono incorporado, lo que deja las manos libres para manejar papeles y tomar notas. Requiere una línea aparte y cableado telefónico específico.

Javier Ortiz. Apuntes del natural (27 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 27 de octubre de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/27 06:00:00 GMT+1
Etiquetas: 2003 elecciones apuntes | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/26 06:00:00 GMT+1

Día presuntamente electoral

Hace mal tiempo.

Estaba seguro de que hoy llovería. Lluvia y frío son sinónimos de poca participación electoral y, según los expertos, en esta ocasión la poca participación favorece a la derecha.

Daba por supuesto que hoy llovería porque hace tiempo que coincido con el principio básico del pesimismo -de la experiencia- según el cual todo lo que puede ir mal va mal. Dado que esta convocatoria electoral autonómica nació bajo el signo del desastre, daba por hecho que terminaría en desastre.

Me telefoneó ayer mi buen amigo Gervasio Guzmán. «No entiendo, Javier», me dijo. «¿Desde cuándo la abstención es buena para la derecha? El electorado de izquierda tiende a movilizarse más y mejor que el de derechas...». Tuve que explicarle que esa afirmación puede ser cierta en general, pero no vale para estas elecciones madrileñas. Que tanto los dirigentes capitalinos del PSOE como los de IU han hecho tal cúmulo de patochadas en los últimos meses y han dejado ver hasta tal punto lo cutre de sus ambiciones políticas que muchos ciudadanos de izquierda han llegado al final de la campaña sin saber muy bien qué hacer, si votar o abstenerse. Teniendo la decisión en el canto de un duro, cualquier cosa -el tiempo desapacible, sin ir más lejos- puede acabar por decidirles a quedarse en casa.

Es mi caso. Durante toda la campaña, cada vez que escuchaba a los jefes de fila de la supuesta izquierda, montaba en cólera y reafirmaba mis firme voluntad de no votar. Pero cada vez que oía las carquerías insufribles de Esperanza Aguirre, me entraban unas ganas enormes de montar guardia ante la puerta del colegio electoral para ser el primero en darle con mi voto en las narices.

Reconozco que, tal como están las cosas, ambas posibilidades me parecen igual de lícitas y razonables.

No diré por cuál de ellas me he inclinado finalmente.

Me ampararé en el derecho al secreto que ampara al votante.

Al votante y al abstencionista, claro.

Javier Ortiz. Apuntes del natural (26 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 27 de octubre de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/26 06:00:00 GMT+1
Etiquetas: 2003 elecciones apuntes | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/25 07:00:00 GMT+2

Iturgaiz desatado

El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, montó ayer en cólera porque el consejero de Justicia del Gobierno autónomo, Joseba Azkarraga, dijo que el partido de Aznar es heredero del franquismo. Según Iturgaiz, eso constituyó «un insulto intolerable».

¿Por qué? No lo sé. Supongo que Iturgaiz estará enterado de que en el PP hay un buen número de ex altos cargos del régimen franquista. Debe de saber igualmente que casi todos asumen esa parte de su pasado sin ningún pesar. Incluso algunos -el presidente de honor de su partido, sin ir más lejos- insisten en presentar sus servicios a Franco como una muestra más de su acendrado patriotismo.

Por lo demás, si todos los jefes del PP que cuentan con la edad necesaria presumen de haber protagonizado la reforma del régimen franquista, ¿qué puede tener de insultante considerarlos franquistas reformados?

Iturgaiz, enrabietado, respondió emparentando al Gobierno vasco con ETA. Se creyó en la obligación de decir algo y dijo lo de siempre.

La dirección del PP vasco tiene unas relaciones muy singulares con la lógica. Tómese su amenaza de separar Alava de Euskadi en el caso de que siga adelante la iniciativa de Ibarretxe. ¡La misma gente que condena como crimen horrible que se propugne un nuevo modo de integración de Euskadi en el Estado maneja con total tranquilidad, como hipótesis legítima donde las haya, la posibilidad de separar Alava de Guipúzcoa y Vizcaya! Tanto da, porque la población alavesa no se lo permitiría. Pero da cuenta de su talante.

De todos modos, con lo que los jefes del PP vasco están batiendo todos los records del disparate es con su propuesta de reformar el Código Penal para mejor perseguir a Ibarretxe y a Atutxa. «Es muy grave ese desafío al Estado de Derecho, a la democracia y a la Constitución que significa el plan Ibarretxe», dijo anteayer Iturgaiz. Y siguió: «Es un atentado contra la Constitución y no puede salir gratis».

No tengo ni idea de cómo supone Iturgaiz que cabría utilizar el Código Penal reformado para castigar hechos ocurridos con anterioridad. Casi prefiero no imaginármelo. En tiempos habría dicho que eso es imposible, pero la experiencia me ha vuelto cauto: en esta España de hoy, ya no me atrevo a dar ningún principio jurídico por inamovible.

En todo caso, ortodoxias legales al margen, ¿cómo no quedarse estupefacto ante la barbaridad que supone reclamar castigo penal para quien defiende una alternativa y la impulsa a través de las vías previstas en la propia ley?

«Reformar el Código Penal para impedir el planteamiento de ideas legítimas es un error de bulto», objetó al punto Patxi López, secretario general del PSE-PSOE.

Pero se equivoca. Lo de Iturgaiz no es un error. Está en perfecta sintonía con otras muchas iniciativas, con muchos otros planteamientos. No es un error. Piensan así. Eso es lo peor.

Javier Ortiz. El Mundo (25 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 15 de abril de 2018.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/25 07:00:00 GMT+2
Etiquetas: pp atutxa el_mundo iturgaiz azkarraga ea ibarretxe 2003 psoe euskal_herria pnv pse euskadi patxi_lópez aznar franco | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/25 06:00:00 GMT+2

La Iglesia de los pobres

Hoy es uno de esos días en los que se hace imposible leer los periódicos que se editan en Madrid sin pasar alternativamente de la indignación a la tristeza.

Qué amalgama más penosa de opinión y de información. Y qué opinión, y qué información. El pluralismo se expresa tan sólo en los grados: unos más, otros menos. Pero todos lo mismo. El conjunto merecería ser expuesto en las facultades de Ciencias de la Información como muestra arquetípica de periodismo sesgado, sectario, de trinchera. Como ejemplo de mal periodismo.

En medio del lodazal, algunas noticias resultan refrescantemente cómicas. Leo una cuyo titular reza (y nunca mejor dicho): «El Vaticano subraya su falta de recursos económicos». Y añade: «La Santa Sede incidió en su compromiso para "sanar las heridas" de Irak, "pese a que no tiene las grandes cantidades de dinero de las que disponen los gobiernos de muchos estados". El representante del Vaticano, el arzobispo Paul Josef Cordes, destacó ayer en su discurso ante la Conferencia de Donantes que la Iglesia Católica ha recolectado la "considerable suma" de cerca de 10 millones de dólares, distribuidos para ayuda urgente a través de asociaciones como Cáritas, Manos Unidas y otras ONG vinculadas a la Iglesia.»

¡Que la Iglesia romana no tiene medios! Cuenta con uno de los patrimonios más valiosos del mundo. Es propietaria de obras de arte por las que podría obtener cantidades astronómicas. Por cada una de ellas. Posee edificios, fincas y terrenos valiosísimos. Simplemente con poner a la venta tres o cuatro de los bienes inmuebles que atesora en España obtendría diez veces más de lo que ha decidido aportar para la reconstrucción de Irak. Un dinero que además no pone de su bolsillo, puesto que admite que lo ha «recolectado». Y que no va a entregar a las Naciones Unidas, porque va a distribuirlo a través de ONG «vinculadas a la Iglesia». (Esto último es igualmente problemático. ¿Con qué derecho se dicen «no gubernamentales» unas organizaciones que dependen del Estado vaticano?).

Todos los discursos revelan su trastienda cuando llega la hora de las pelas. El del Vaticano tal vez más que ningún otro.

Javier Ortiz. Apuntes del natural (25 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 27 de octubre de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/25 06:00:00 GMT+2
Etiquetas: 2003 apuntes iglesia | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/24 06:00:00 GMT+2

Otro anuncio de ésos

Pase de anuncios en la radio: «A continuación van a escuchar (sic) todo lo que podríamos hacer en la lucha contra el cáncer sin su ayuda». Y se hace el silencio, con lo que escuchas, pero no oyes. «Efectivamente, nada», concluye en plan dramático el locutor, que dice hablar en nombre de la Asociación Española contra el Cáncer.

Comentario: ¿y qué, si esa asociación no puede hacer nada en la lucha contra el cáncer? Que lo haga la Seguridad Social, que para eso está.

Lo hará además, por supuesto, con nuestra ayuda: con la mucha ayuda que prestamos al Estado cada año por la vía de los impuestos y las tasas.

No dudo de la buena voluntad de las personas que colaboran gratis et amore con la Asociación Española contra el Cáncer, pero debo decirles que, pías intenciones al margen, están haciendo un magro servicio a la comunidad. La lucha contra el cáncer no debe depender ni de la caridad pública -con o sin loterías como cebo- ni de la labor de tales o cuales voluntarios. Es una obligación del Estado y como tal hay que encararla.

Quienes cubren necesidades sociales cuya atención forma parte de los deberes del Estado maquillan la incuria de los poderes públicos y educan mal a la ciudadanía, animándola a esperar de la beneficencia lo que debería exigir al llamado Estado del Bienestar.

Que me perdonen los integrantes de la Asociación Española contra el Cáncer -muy particularmente aquellos de sus miembros que no estén a sueldo- pero me temo que no voy a contribuir a su mantenimiento ni con un céntimo. Tampoco este año.

Javier Ortiz. Apuntes del natural (24 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 27 de octubre de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/24 06:00:00 GMT+2
Etiquetas: 2003 apuntes | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/23 06:00:00 GMT+2

Agresiones esperables

Acabábamos de comentarlo. «Menos mal que no han venido los fachas a reventarnos el acto», dije yo. «Muy mal, muy mal, eres un organizador fatal», bromeó Anasagasti. «¡Un buen numerito de ésos hubiera ayudado a promocionar el libro!».

Tuvimos ayer la presentación de Dos familias vascas: Areilza y Aznar, obra de Iñaki Anasagasti y Josu Erkoreka, con prólogo de Xabier Arzalluz (que Luis Rodríguez Aizpeolea califica hoy en El País de «vitriólico»).

Todo fue según lo previsto. Tras un breve exordio introductorio mío, Erkoreka y Anasagasti explicaron sus respectivas contribuciones a la obra, hubo tres o cuatro intervenciones del público y nos disolvimos pacíficamente.

Sobre estos actos se cierne siempre el peligro del peñazo. Es muy frecuente que los autores -que se toman por lo general tremendamente en serio- larguen unos rollos de muchísimo cuidado sobre sus habilidades, a su juicio nunca suficientemente reconocidas, ejercicio de narcisismo que suelen tratar de compensar -sin conseguirlo- con infinitas afirmaciones de falsa modestia. A menudo se llevan un par de amigos cuyos piropos los -y nos- abruman, mientras ellos esbozan una sonrisa pudibunda y miran al infinito como si tanta alabanza, aunque justa, no encajara bien con la sencillez de su carácter.

Por eso da gusto cuando te topas con autores como Erkoreka y Anasagasti, que no llevan ningún amigo, cuentan de qué va lo que han escrito, lo relatan sin titubeos, añaden al conjunto unas cuantas pinceladas de buen humor y se callan antes de que hayas tenido tiempo de empezar a aburrirte.

Acabado el asunto, que quedó también muy propio por la notable asistencia de público -había incluso gente de pie- y por la presencia de medios de comunicación, francamente nutrida, nos fuimos a cenar. Y en ésas estábamos cuando alguien telefoneó a Anasagasti para informarle de los intentos de agresión que había sufrido el lehendakari Ibarretxe en Granada.

No nos extrañamos. «Lo que no sé es para qué va», comentó Anasagasti. Yo sí sé para qué va, y supongo que Anasagasti también. Se cree en la obligación de explicar sus posiciones de viva voz, ya que los medios de comunicación españoles las deforman y ridiculizan a diario. Pero ese esfuerzo de explicación directa conlleva el nada desdeñable riesgo de que algunos grupetes ultraaznaristas -o ultramayororejistas- aprovechen la presencia del lehendakari para hacer una demostración práctica de su apego a la legalidad constitucional vigente.

Por la mañana Aznar había estado jaleando a la Guardia Civil, insistiendo en su carácter militar y animándola a ser garante de la unidad de España. Por la tarde, un centenar de esforzados muchachotes granadinos demostraron al presidente del Gobierno que ellos también participan de ese benemérito espíritu.

Representantes de la comunidad universitaria de Granada se han quejado de que la Policía no hizo nada para evitar que los alborotadores agredieran al lehendakari. Dado que se trataba de una manifestación no autorizada y de que los congregados hacían ostentación de su fascismo militante, el delegado del Gobierno hubiera podido ordenar que se despejara el campo (cosa sencilla, porque los manifestantes no pasaban del centenar).

Dicho de otro modo: que si Ibarretxe fue agredido y su coche atacado a golpes, es porque así lo quiso la autoridad gubernativa. Y todos sabemos por qué.

Javier Ortiz. Apuntes del natural (23 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 25 de octubre de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/23 06:00:00 GMT+2
Etiquetas: anasagasti erkoreka apuntes areilza ibarretxe lequerica libros 2003 arzalluz euskal_herria carguista españa aznar euskadi | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

2003/10/22 07:00:00 GMT+2

Donantes y anticipantes

Dice José María Aznar que el Ejército español tiene que prepararse para acometer «acciones de carácter anticipatorio». ¿Y por qué habría de hacerlo? De momento, porque lo dice él, que sabe de sobra que esa pretensión suya contraría tanto la orientación estratégica marcada a las Fuerzas Armadas por el Parlamento español como la legalidad internacional, que no admite las acciones armadas basadas en meras suposiciones.

Aznar vuelve a sus orígenes: «Teníamos un problema y lo hemos resuelto», dijo hace siete años tratando de justificar que la policía hubiera drogado a un grupo de inmigrantes para expulsarlos más fácilmente de España.

La diferencia estriba en que ahora está dispuesto a aportar soluciones sui generis sin demostrar siquiera que el problema exista. ¿Qué pretende? ¿Que nos fiemos de su olfato? No es fácil olvidar que respaldó la guerra contra Irak presentándola como una operación «de carácter anticipatorio» destinada a impedir que Sadam Husein pudiera utilizar sus terribles armas de destrucción masiva, y que luego esas armas no han aparecido por ningún lado. Su anticipación ha demostrado ser como el poder limpiador de aquel detergente cuya publicidad decía: «¡Elimina las manchas antes de que aparezcan!».

Pero a él esos pequeños detalles no le arredran. Él no se para en barras... salvo cuando van acompañadas de estrellas. En cuyo caso, se para, se cuadra, saluda y hace lo que le pidan. Como poner sede a la mal llamada Conferencia de Donantes para Irak, que va a celebrarse en Madrid mañana y pasado.

Conferencia ¿de qué? ¿De donantes, dicen? Según el Diccionario de la Real Academia Española, «donar» es «traspasar uno graciosamente a otro alguna cosa o el derecho que sobre ella tiene». No hace al caso hablar aquí de donación. No es ya que la intención de los reunidos no sea traspasar graciosamente nada; es que ni siquiera se proponen traspasar. El dinero que van a rascarse del bolsillo no lo van a poner en manos de otro, sino en las suyas propias. Lo van a hacer sirviéndose de un lacayo al que admiten sin recato que vigilarán muy de cerca, no vaya a ser que tenga ideas propias sobre dónde, cómo y cuánto invertir.

Ellos mismos dan cuenta de sus verdaderas intenciones cuando invitan a tales o cuales inversores privados a que se sumen a su iniciativa. Les aseguran que harán un buen negocio y que obtendrán importantes beneficios. ¿Desde cuándo una donación produce réditos?

Para que no falte de nada, el delegado del Gobierno en Madrid ha decidido cambiar el recorrido de la manifestación de protesta contra la Conferencia, que está prevista para mañana a las 19:30. Ha ordenado que salga de la Plaza de Atocha. Para que no estorbe. Que no llame la atención más de lo conveniente.

Consuélense los manifestantes: todavía Aznar no ha ordenado ninguna «acción de carácter anticipatorio» contra ellos. Que yo sepa, quiero decir.

Javier Ortiz. El Mundo (22 de octubre de 2003). Subido a "Desde Jamaica" el 15 de abril de 2018.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2003/10/22 07:00:00 GMT+2
Etiquetas: irak el_mundo aznarismo guerra sadam_husein 2003 aznar | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)