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2017/03/21 09:19:25.548683 GMT+1

El último libro de Javier Cercas

Por si alguien tiene la tentación de adquirir "El monarca de las sombras", la última obra de Javier Cercas que acabo de leer estos días, le aconsejo se informe previamente en este comentario del historiador Francisco Espinosa:

Javier Cercas blanquea de nuevo el fascismo

Un saludo cordial,

A. Piris

Escrito por: alberto_piris.2017/03/21 09:19:25.548683 GMT+1
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2017/03/16 18:21:25.948533 GMT+1

Un ídolo del cine ayuda a Palestina

La última película protagonizada por Richard Gere, "Norman", explora la intersección entre dos mundos ya de por sí peculiares: el de los judíos que habitan en Nueva York y el de la política israelí. Con ocasión de su estreno en Israel, el ya veterano y muy famoso actor, siempre en primera línea en la defensa de los derechos humanos, viajó la pasada semana a Jerusalén donde fue entrevistado por el diario Haaretz.

Para mejor valorar sus declaraciones conviene resaltar el aparente y peligroso vacío en el que Trump ha dejado el problema palestino tras la visita de Netanyahu a EE.UU. en febrero pasado. En la conferencia de prensa que siguió al encuentro entre ambos jefes de Estado, Trump no solo no apoyó la solución biestatal a este intrincado conflicto sino que lo hizo con una notable despreocupación: "Veo la solución biestatal y la monoestatal y me inclino por la que prefieran ambas partes".

Así, sin más, dejó de lado el importante matiz de que "ambas partes" no son entidades equivalentes sino el más claro ejemplo de una brutal asimetría. Una de ellas es un Estado, reconocido internacionalmente, que recibe ayuda económica y apoyo diplomático de EE.UU., y la otra es una entidad no estatal, bajo ocupación y control militar, cuyos ciudadanos son diariamente sometidos a humillaciones y registros y cuya integridad territorial está siendo erosionada por la creación de nuevos asentamientos ilegales que la trocean implacablemente.

Nadie supo deducir de las palabras del magnate convertido en presidente si significaban un cambio en la política anterior de EE.UU. respecto a la solución del problema palestino, una estrategia fluctuante para nadar entre dos aguas o una indecisión como la que muestran las dudas sobre el traslado de la embajada de EE.UU. desde Tel Aviv a Jerusalén o el nombramiento de David Friedman como embajador en Israel, un enriquecido personaje que en el pasado financió la creación de asentamientos ilegales y apoyó la anexión de tierras palestinas en el territorio ocupado.

En estas circunstancias Richard Gere reflexionó sobre la oportunidad de acudir al estreno y lo discutió con el director de la película, el escritor y guionista israelí Joseph Cedar. Sus entrevistadores resaltaron el ánimo amistoso, relajado y sereno del protagonista de "Oficial y caballero" o "Pretty Woman", atribuyéndolo a su budismo zen o a haber alcanzado una cualificación profesional tan alta que le permite elegir proyectos artísticos como "Norman".

La ocupación israelí del territorio palestino fue el asunto más relevante al que aludió Gere, ocupación de la que afirmó que está "destruyendo a todos". No hay justificación posible para ella, dijo: "Los asentamientos son una provocación absurda y, en el ámbito internacional, son totalmente ilegales. No pueden formar parte del programa de quienquiera que de verdad aspire a un genuino proceso de paz".

Dejó claramente expuesto su rechazo a la violencia de ambas partes y la importancia de que el pueblo israelí se sienta seguro, siempre que para conseguirlo los palestinos no sean forzados a la desesperación.

Como es natural, dada su vinculación con los grupos pro derechos humanos, Gere se reunió con representantes de organizaciones que desde dentro de Israel luchan por tender puentes para el diálogo palestino-israelí: "Lo que me gustó de los grupos con los que me reuní fue su ilusión, su esperanza, llenos de alegría, amor y dedicación. Su voluntad era perseverar hasta el fin, seguir activos hasta alcanzar sus objetivos".

También tomó contacto con la organización Breaking the Silence, que se esfuerza por denunciar los abusos militares de la ocupación y que ha sido brutalmente reprimida por el Gobierno. Sobre esto se lamentaba: "¡Es todo tan opuesto a lo que yo entiendo como cultura judía! Poner en tela de juicio a la autoridad [del Gobierno] no te convierte en un traidor o en un kapo [vigilante judío de los campos de concentración nazis]. El criticar las políticas nefastas no te convierte en un judío que se odia a sí mismo. Todo esto es absurdo y es el último recurso de los tiranos".

¿Cómo un Wasp (blanco, anglosajón y protestante), nacido en Filadelfia, convertido al budismo y cuyos antepasados llegaron a América en el Mayflower, habla con tanta seguridad sobre la cultura judía? Afirma haber penetrado a través de sus interpretaciones (desde el "Rey David" hasta "Norman") en el ser humano, en sus percepciones y motivaciones, no solo en el simple papel a protagonizar.

Hay que agradecer a quien el arte cinematográfico pone en sus manos tanta capacidad de publicidad el esfuerzo por conservar la atención del mundo sobre el problema palestino. La ONU y la conferencia de París en diciembre pasado intentaron insuflar algo de vida a la desfalleciente solución biestatal. No puede existir otra: la demografía muestra que un Estado único no podría ser a la vez judío y democrático, descartada por utópica e irrealista la idea de un estado binacional justo y equitativo. Aunque otros problemas aquejen a la humanidad, la ocupación israelí del territorio palestino sigue siendo una mecha encendida que conviene vigilar.

Publicado en Republica de las ideas el 16 de marzo de 2017

(Nota: Una intervención quirúrgica me ha mantenido alejado de Internet durante unos días.)

Escrito por: alberto_piris.2017/03/16 18:21:25.948533 GMT+1
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2017/02/23 20:48:29.819136 GMT+1

Trump arregla las cosas... y ayuda a Ikea

Pocos días después de su investidura, con motivo de una ceremonia de ámbito religioso, Trump explicó una de las ideas básicas de su modo de gobernar: "El mundo está lleno de problemas. Nosotros vamos a solucionarlos. Es lo que yo hago: arreglo las cosas. Creedme, vamos a solucionarlo todo".

No parece, sin embargo, que se arreglen mejor las cosas mediante una costumbre establecida por el insólito presidente tras su explosiva irrupción en la Casa Blanca: la de comunicarse con sus gobernados a través de Twitter cuando intenta reparar alguna de sus antológicas meteduras de pata o explicar las imprevisibles decisiones que hace públicas cuando aparece en persona ante sus fieles seguidores en los multitudinarios encuentros que organiza.

El pasado sábado cometió un sonado desliz cuando en un mitin aludió "a lo que pasó ayer por la noche en Suecia", inventándose un atentado terrorista en ese país: "¡Quién lo iba a creer! -recalcó- ¡En Suecia...! Admitieron un gran número [de inmigrantes] y tienen problemas como nunca imaginaron. Mirad lo que pasa en Bruselas, mirad lo que pasa en todo el mundo".

El motivo real de esta declaración no era sino un paso más en su larga y obsesiva campaña por atemorizar a la población, estableciendo un estrecho vínculo entre inmigración y terrorismo, campaña a la que otros dirigentes políticos en todo el mundo se están sumando para desgracia de la humanidad.

Ante el asombro que provocaron sus palabras sobre un hecho inexistente, el testarudo Trump se justificó con un tuit el día siguiente. Vino a decir que se había enterado del presunto atentado terrorista viendo un programa de la televisión comercial en el canal Fox, el alimento espiritual de la extrema derecha estadounidense. Su confirmado desprecio por los medios de comunicación en general, a los que ataca sin descanso, parece tener excepciones con los que le son más afines.

Aparte del pitorreo que suele generar la verborrea irrefrenable del magnate investido presidente (que incluso ha dado publicidad a la omnipresente Ikea), la primera pregunta que surge al conocer lo sucedido es cómo Trump puede hablar públicamente tan a la ligera a pesar de disponer de los mejores servicios de información y espionaje cuya misión es tenerle al tanto de la situación internacional.

Esto introduce en el asunto un nuevo matiz del que Trump no es el único responsable, dada su inexperiencia política, su ignorancia histórica y el modo "doméstico" con el que pretende dirigir a la nación americana. ¿Se basan siempre las más críticas decisiones políticas de los Gobiernos en la información suministrada por los servicios de inteligencia? A menudo no es así.

En su libro Soviet Leaders and Intelligence, Raymon Garthoff, antiguo embajador de EE.UU. y asesor del Departamento de Estado escribió: "Cuando año tras año, en la década de los 80, los servicios soviéticos no podían encontrar indicios de que Occidente se estuviera preparando para atacar, sus jefes les instaban a redoblar los esfuerzos para hallarlos, en vez de felicitarles por tranquilizar al Gobierno".

En realidad eran poco utilizados. Jruschef provocó en 1958 la crisis de Berlín, aislando la capital del resto de Alemania "sin poseer información alguna sobre las posibles reacciones occidentales". Lo mismo ocurrió cuando "envió misiles nucleares a Cuba sin pedir ninguna valoración sobre las posibles respuestas de EE.UU.". Aún más: Gorbachov realizó una asombrosa pirueta política y estratégica cuando declaró que el enemigo había desaparecido e introdujo cambios drásticos en la economía y las instituciones estatales, sin implicar a los servicios secretos que "no tuvieron ningún papel en la creación del nuevo pensamiento que reconstruyó de raíz la política de la URSS".

¿Estará Trump repitiendo una fórmula de gobierno aplicada por los viejos dirigentes soviéticos, basada en la intuición personal, un conocimiento difuso de la realidad y el mesianismo popular que le ha llevado al poder? Si así fuera, como escribe Garthoff, podría aplicársele el mismo juicio que emitió George Kennan, el embajador de EE.UU. en Moscú a comienzos de la Guerra Fría, cuando al informar en 1946 sobre la URSS, se refirió "al misterio no resuelto sobre si hay alguien en la Unión Soviética que reciba información exacta y no distorsionada sobre el mundo exterior... Ni yo me atrevo a creer que el mismo Stalin posea una imagen objetiva del mundo exterior".

Muchas son las sorpresas que el imprevisible Trump nos reserva, pero resulta curioso que puedan aplicársele algunas de las cualidades atribuidas con certeza a los dirigentes de la extinta Unión Soviética más odiados en EE.UU.

Publicado an República de las ideas el 23 de febrero de 2017

Escrito por: alberto_piris.2017/02/23 20:48:29.819136 GMT+1
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2017/02/16 17:58:32.687931 GMT+1

Trump contra el Estado Islámico

De la misma forma en que actuaron anteriores presidentes de EE.UU., que se empeñaron ciegamente en conflictos bélicos sin haber previsto su evolución ni tener planificado lo que harían tras la victoria militar, Donald Trump también ha anunciado que va a volcar todos sus recursos militares para destruir de raíz al Estado Islámico (EI). Pero no ha explicado todavía lo que podría suceder después y cómo afrontarían EE.UU. y sus aliados occidentales la nueva situación creada tras el supuesto aplastamiento del EI bajo el inigualable poder militar de la superpotencia americana.

Es de esperar que sus asesores sean capaces de reflexionar, al menos, sobre lo sucedido en los últimos meses de la guerra que se viene desarrollando en Irak y Siria y deducir cuáles serían las consecuencias más probables de la decisión de Trump, si llega a ponerse en práctica tal como él parece haberla concebido.

Las derrotas del EI en algunas ciudades importantes, como en Mosul, no han logrado liquidar la insurgencia sino que han propiciado su retirada (llamémosla "estratégica") a zonas despobladas, desérticas o montañosas, para rehuir el enfrentamiento directo con los ejércitos nacionales y sus aliados occidentales, aplicando lo que es un principio esencial de la guerra de guerrillas. Esto no ha sucedido solamente en Irak y Siria, sino en cierta medida también ha sido la reacción yihadista en algunos países africanos y en Yemen, bajo la presión militar de sus oponentes.

Otro efecto de la derrota del EI, predominantemente suní, es el auge de los grupos chiíes y el agravamiento de las tensiones interreligiosas entre ambas comunidades, como ocurrió tras la caída de Sadam Husein en aquella loca aventura mesopotámica del alucinado George W. Bush. Sería un error imaginar que esas tensiones no se exacerbarán y se extenderán por otros territorios, incluso trasladándose a los países occidentales, hasta ahora ajenos a ellas.

Pero quizá el más pernicioso efecto de una destrucción del EI en Oriente Medio sea la dispersión de los combatientes yihadistas y su retorno a los países de procedencia, bien entrenados y fogueados en el combate tras luchar en Siria e Irak. Los últimos atentados terroristas en París y Bruselas son muestra de esta posibilidad. La combinación de este efecto y el creciente impacto en los países occidentales de la inmigración por otros motivos (guerras, hambrunas, refugiados políticos o económicos, etc.) supone una creciente carga en los órganos de protección de los Estados, con una tendencia clara a limitar las libertades y derechos ciudadanos, so pretexto de alcanzar una seguridad ilusoria, y el exacerbamiento de las tensiones xenófobas y racistas en la población.

Lo anterior forma ya parte del programa inaugural del presidente Trump y de los partidos europeos de extrema derecha, en pleno auge a causa del temor sistemáticamente inculcado en unas sociedades a las que se asusta con datos falsos sobre la supuesta invasión musulmana, que destruirá sus valores tradicionales y empeorará sus condiciones de vida.

Además de los retornados, la derrota del EI en Siria e Irak podría actuar como inspiración y aliciente para las generaciones más jóvenes de musulmanes nacidos y educados en Occidente, que a duras penas conviven en una sociedad crecientemente hostil a su cultura y a su religión. Sin ser creyentes fanáticos, se radicalizan y aíslan a través de las redes sociales o actos de propaganda que les hacen sentirse culpables en relación con los "hermanos" que arriesgaron o entregaron sus vidas luchando en Oriente Medio.

Por ese motivo se convierten en los llamados "lobos solitarios" que actúan aisladamente. Este tipo de terroristas cuenta con la aprobación del EI y de Al Qaeda, que propugna la yihad fuera del "Califato" y trasladada a los "Estados infieles". Son los artesanos del terrorismo, que eligen por su cuenta los objetivos, adquieren los instrumentos necesarios y se agrupan según sus afinidades, sin apenas infraestructura de apoyo ni órdenes superiores, como el asesino de Niza.

Otra consecuencia de la eliminación del EI sería el refuerzo de Al Qaeda, a la que afluirían los desbandados combatientes de aquél, en países donde ésta sigue activa, como Somalia, Yemen, el Sahel y el Magreb. Una nueva época de inédita actividad terrorista podría ser el resultado, del mismo modo como la creación y apoyo a los primeros grupos yihadistas armados por Occidente para expulsar a la URSS de Afganistán desencadenaron una nueva forma de lucha cuya expansión e intensidad pocos habían anticipado.

Trump y sus asesores no deberían ignorar una vieja lección de la historia bélica de la humanidad, que enseña que las guerras se sabe (aunque no siempre) cómo y por qué comienzan pero es prácticamente imposible adivinar cómo van a concluir y qué nuevas situaciones van a crear.

Publicado en República de las ideas, el XX de febrero de 2017

Escrito por: alberto_piris.2017/02/16 17:58:32.687931 GMT+1
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2017/02/09 17:52:39.790695 GMT+1

Putin abarata la violencia doméstica

El pasado martes Rusia ha dado un importante paso atrás en el respeto a los derechos humanos tras firmar Putin una ley que facilita la violencia familiar y doméstica, despenalizando o minimizando las condenas correspondientes a los casos más frecuentes de maltrato familiar.

Aunque el proyecto de ley levantó una gran polvareda en la sociedad rusa desde que se anunció, la Duma estatal lo ha aprobado mayoritariamente: 380 votos a favor y 3 en contra. La representante en Rusia de Amnistía Internacional, Anna Kirev, lo ha calificado de "nauseabundo intento de trivializar la violencia doméstica, asunto que nunca ha preocupado mucho al Gobierno ruso".

La nueva ley convierte en falta administrativa la violencia familiar "moderada", antes castigada con prisión y ahora con una simple multa. Los que la han apoyado lo han hecho para conservar lo que consideran valores familiares tradicionales, mientras que los opositores han puesto de manifiesto que su aplicación disminuirá hasta extremos peligrosos la protección de las personas más vulnerables, facilitando las palizas propinadas por los hombres a las mujeres, los padres a sus hijos o la violencia ejercida contra los ancianos.

Esta ley fue impulsada por una ultraconservadora parlamentaria que en ocasiones anteriores ya había apoyado limitaciones a los derechos humanos de los homosexuales (y LGBT), Yelena Mizulina, que explicó ante la Duma que las relaciones tradicionales entre padres e hijos se construyen sobre "la autoridad y el poder".

Las modificaciones ahora introducidas despenalizan todo tipo de violencia que no requiera atención hospitalaria: golpes que no dejen huellas, arañazos o heridas sin serias consecuencias ni fracturas de hueso. Ahora bien, quizá avergonzados los legisladores ante tamaña pasividad frente a un fenómeno social extendido y denigrante (más de 10.000 mujeres mueren al año en Rusia víctimas de la violencia de sus maridos o parejas), se ha establecido que si en un mismo año se repite la violencia, entonces sí se iniciará un proceso penal.

Alena Popova, activista social pro derechos humanos, sostiene que la nueva legislación implicará un aumento de la violencia doméstica. "Imagínenselo: - declara - El marido golpea a su mujer, esta lo denuncia y el marido es multado, pagando la multa con el dinero doméstico. Vuelve a casa e increpa a su esposa por haberle denunciado: pueden estar seguros de que la próxima vez ella intentará ocultar sus cardenales y no lo denunciará".

Para facilitar aún más la violencia doméstica, la nueva ley requiere que los que desean denunciarla tienen que encargarse ellos mismos de obtener los certificados médicos y reunir las pruebas necesarias, actuaciones que antes corrían a cargo de la policía. Es inconcebible, por ejemplo, que unos ancianos, extorsionados por sus familiares para apoderarse de su dinero o propiedades, sean capaces de disponer de los recursos y el ánimo necesarios para recopilar los documentos requeridos para iniciar un proceso penal que les proteja.

Por escandaloso que esto pueda parecer, no olvidemos que en nuestra sociedad todavía tienen eco algunos refranes que han regido la cultura familiar española hasta épocas muy recientes: "Quien bien te quiera te hará llorar", "La letra con sangre entra". Subsiste en algunos casos la implícita aceptación del castigo corporal para "corregir y educar" a los niños y jóvenes, sobre la base de un discutible derecho de los padres a responsabilizarse de su educación sin intervenciones ajenas, públicas o privadas, que "minan la autoridad" de los padres, según se arguye desde los sectores más tradicionales.

La legislación de los países avanzados se esfuerza por frenar y eliminar estos residuos bárbaros. Un dictamen del Consejo Europeo de los Derechos Sociales estableció: "Hay un consenso amplio a nivel europeo e internacional en los organismos de derechos humanos que el castigo corporal de los niños debería ser tenido en cuenta en la ley y totalmente prohibido".

La violencia física contra los niños, casi siempre acompañada de intimidación verbal y emocional, tiene un gran impacto en el desarrollo infantil, según exponía una asesora de Unicef al denunciar que ciertos países del Caribe "no solo no prohíben la violencia corporal sino que la legitiman en escuelas o en el hogar".

No se puede culpar esta vez a Trump de la nueva adversidad que se abate sobre la humanidad al comenzar este año 2017, que se abre cargado de tan pésimos augurios. Más que nunca es necesaria la vigilancia insistente y la denuncia constante de estos intentos de regresar a las prácticas de un pasado que creíamos ya felizmente superado.

Publicado en República de las ideas el 9 de febrero de 2017

Escrito por: alberto_piris.2017/02/09 17:52:39.790695 GMT+1
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2017/02/02 18:20:25.379052 GMT+1

Trump y sus generales

Trump viola la constitución de EE.UU., vulnera los derechos humanos y la legislación internacional, muestra un claro desprecio por las mujeres y, en general, por las personas débiles (hizo mofa pública de un periodista discapacitado), es un peligro universal en posesión del maletín con las claves de las armas nucleares, desestabiliza el sistema internacional político y económico, miente sistemáticamente sin reconocer sus errores... Estas y otras acusaciones configuran estos días los titulares de muchos medios de comunicación en todo el mundo.

La lista de fundados reproches que desde todos los ángulos caen sobre Trump tras sus primeras decisiones como titular de la Casa Blanca no parece tener fin. Tratándose de EE.UU. y conociendo la historia de la nación americana, habría que interpretar la cuestión de este modo: Trump y el "trumpismo" quizá no sean la causa de la anómala situación actual de EE.UU. sino el efecto obligado de su trayectoria histórica. ¿No será Trump el resultado necesario de una nación que, tras alcanzar la hegemonía mundial al concluir la 2ª G.M., se creyó destinada a moldear el mundo a su capricho y en su provecho, sin reparo alguno? Apoyó y creó dictadores y destruyó democracias; encarceló y asesinó inocentes; traicionó los más elementales principios democráticos a la vez que se proclamaba el faro universal de la libertad de los pueblos.

Algunos hitos confirman esta deriva: desde la caza de brujas del senador McCarthy, pasando por las alucinaciones del presidente Bush sobre el "eje del mal" y por el programa político del Tea Party, podría trazarse una línea que conduciría directamente al Trump de America first!. Es "el huevo de la serpiente" que se ha venido incubando a la vista de todos y que por fin ha eclosionado.

Aludiré ahora a un aspecto concreto de la cuestión: Trump y "sus" generales. En un reciente artículo, el editor y periodista Tom Engelhardt ha citado (corrigiendo la deslavazada sintaxis presidencial) las palabras de Trump en el banquete inaugural: "Aquí están presentes muchos miembros de mi Gobierno. Veo a mis generales, que nos mantendrán seguros, aunque van a tener mucho trabajo. Si eligiera a los actores de una película, serían mis generales...". Su tono de voz era posesivo, admirativo y autocomplaciente: "mis" generales.

La página web de la Casa Blanca puntualizaba ese mismo día: "Reconstruiremos nuestros ejércitos. Nuestra Marina ha perdido casi la mitad de sus buques en los últimos 15 años. La Aviación es una tercera parte de lo que era en 1991. El presidente Trump se compromete a invertir esta tendencia porque sabe que nuestro dominio militar sobre el mundo ha de ser incuestionable". Parangonando las insensateces de aquella "Guerra de las galaxias" de Reagan, Trump promete "un sistema de defensa antimisiles de última generación para protegernos de Irán y Corea del Norte".

Pues bien, Trump ha llegado en el momento crítico para sustituir y borrar a Obama, quien a pesar de su premiado pacifismo y algunos innegables éxitos (reducción de armas nucleares, mano tendida en Irán y Cuba) mantuvo viva la confrontación mundial antiterrorista basada en los drones y las fuerzas de operaciones especiales, que tanto ha contribuido a la proliferación del terrorismo.

Ahora es el momento crítico: para empezar, EE.UU. es el principal fabricante y proveedor mundial de armas, seguido muy de lejos por Francia y Rusia. Para la revista Forbes EE.UU. "es con mucho la primera superpotencia militar o el primer belicista mundial, según como se mire".

Además, EE.UU. no es solo la primera potencia exportadora de armas: es también el primer exportador de tropas por todo el mundo. Dejando aparte las interminables intervenciones en Irak y Afganistán, EE.UU. posee 800 bases repartidas por el globo. Sus fuerzas de operaciones especiales desplegaron durante 2016 en 138 países, es decir, en dos tercios de todos los Estados englobados por la ONU, contribuyendo también a aumentar las ventas de material militar.

La guerra y el negocio van unidos: las tropas prueban, exhiben y alardean de sus armas por doquier, como los antiguos viajantes de comercio hacían con sus productos recorriendo pueblos y ciudades. El general retirado William Astore escribe: "Desde el fin de la Guerra Fría, EE.UU. exporta la imagen de su naturaleza íntima: no la combinación de libertad y democracia, sino las armas, las prisiones y las fuerzas de seguridad".

La nación norteamericana ha perdido el rumbo que la vio nacer y Trump, que sabe bien cómo azuzar el miedo y explotarlo, propugna ahora la tortura como instrumento antiterrorista y el asesinato de los familiares de los terroristas, con el beneplácito de un vasto sector de la sociedad de EE.UU., donde las armas de fuego personales causan muchas más víctimas que todo el terrorismo sufrido y por sufrir.

Hace unos días (29/01/2017) en estas páginas el agudo olfato canino de Marcello detectaba en el ambiente la posibilidad de una destitución (impeachment) de Trump que pusiera fin al sombrío panorama. Si los primeros pasos de Trump en el salón oval de la Casa Blanca marcan la senda a seguir por EE.UU., habrá que empezar a pensar qué será lo menos traumático para el conjunto de la humanidad: un Trump "suelto", que siga haciendo de las suyas, o la grave crisis nacional e internacional que supondría el complejo proceso constitucional de su destitución, al que se resistiría con todas sus fuerzas. Las bolsas, el mundo financiero y las grandes corporaciones también tendrían que opinar al respecto.

Publicado en República de las ideas el 2 de febrero de 2017

Escrito por: alberto_piris.2017/02/02 18:20:25.379052 GMT+1
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2017/01/26 22:50:58.718431 GMT+1

¿Cómo pasará Trump a la Historia?

Trump ha revolucionado los medios de comunicación mundiales con su irrupción en la Casa Blanca, tras una campaña electoral que puso de relieve su peor rostro, removiendo odios y rencillas en casi todos los asuntos que fue tocando.

Una muestra del torbellino mediático claramente perceptible estos días es el artículo titulado "Ocho cualidades por las que el presidente Donald Trump pasará a la Historia", que la escritora Rebecca Seales publicó para la BBC el pasado sábado.

Merece la pena poner al alcance de los lectores españoles la recopilación que la prolífica periodista británica elaboró sobre ocho aspectos concernientes al nuevo presidente, que le hacen destacar, para bien o para mal, entre todos los que le precedieron en el cargo desde que se aprobó la Constitución de los EE.UU. en 1789.

1) Es el presidente de mayor edad (70 años) al entrar en la Casa Blanca. Entre las mentiras y exageraciones utilizadas durante la campaña hay que recordar la efusiva carta redactada en unos breves minutos por su médico personal, declarando que Trump sería "el individuo más sano jamás elegido como presidente". La edad media de los 44 presidentes anteriores al inaugurar su mandato es de 55 años y Trump se esforzó por minimizar tan significativa diferencia.

2) Primer multimillonario que llega a la presidencia. Declaró que su fortuna supera los 10 millardos de dólares, aunque la revista Forbes lo deja en 3.700 millones. Quizá para compensar tan escandalosa cualidad en un país con más de 40 millones de personas viviendo bajo el umbral de la pobreza, se ha asignado un sueldo de 1 $, como hizo el cinematográfico gobernador de California, el actor Schwarzenegger, cuando fue nombrado.

3) Ha formado el Gobierno más adinerado de toda la historia de EE.UU. Bernie Sanders, el aspirante demócrata a la nominación, lo calificó como el "Gobierno de, para y a favor de millonarios y multimillonarios". La fortuna total de todos ellos supera los 35.000 millones de dólares, cifra superior al PIB de cualquiera de los 100 Estados que ocupan los últimos puestos en el ranking mundial.

4) Es el Gobierno con menor experiencia política. Durante más de 60 años todos los presidentes fueron antes gobernadores de un Estado o miembros del Congreso (salvo el caso excepcional de Eisenhower, debido a la 2ª G.M.). Trump menosprecia esta cualidad y valora su experiencia en los negocios y el desapego que siente por el establishment de Washington.

5) Es el presidente que ha dado más poder a sus hijos. Por eso se le acusa de nepotismo, ya que ha nombrado consejero sénior a su yerno de 36 años. Su hija mayor, Ivanka, esposa del anterior, ejerce una notable influencia y se habla de ella como la "Primera Hija" (en contraposición con la Primera Dama) por vez primera en la historia de EE.UU. El conocido presidente Wilson también nombró a un yerno Secretario del Tesoro, pero esto ocurrió antes de que en 1967 se aprobara el estatuto antinepotismo.

6) Como detalle anecdótico (pero valorado en EE.UU.), es la familia presidencial con menos animales de compañía. Se comenta que Trump posee muchas propiedades diversas pero no tiene ninguna mascota en la Casa Blanca, algo excepcional durante más de un siglo. De Kennedy se decía que poseía un "arca de Noé" y, sobre todo, se recuerda al presidente Coolidge, cuyo hogar "era literalmente un zoo", según se muestra en el Presidential Pet Museum (Museo de mascotas presidenciales), temporalmente cerrado al público.

7) Trump es el más resuelto opositor al libre comercio. Para favorecer el empleo se opone a la mayoría de sus antecesores, partidarios del librecambio. El último presidente que tomó análoga posición fue Hoover en los años 30 del pasado siglo. Acaba de revocar el acuerdo comercial Transpacífico en su primer día de despacho oficial. El NAFTA (firmado con Canadá y México) pende de un hilo. Además, pretende imponer un arancel del 12% a los productos chinos.

8) La Primera Dama también romperá esquemas. Melania Trump es la única nacida en Eslovenia. Su cuya lengua materna no es el inglés. Tras la esposa del presidente Adams, de origen británico, es la segunda en toda la historia de EE.UU. nacida en el extranjero. Habla cinco idiomas (esloveno, francés, alemán, inglés y serbio), la primera políglota en habitar la Casa Blanca. También es única en haber posado desnuda para varias revistas y ser la tercera esposa de un presidente.

A pesar de todo lo anterior puede asegurarse que el mundo preferiría que Trump pasase a la Historia por cualquiera o por todas las razones catalogadas por la periodista británica, y que no lo haga por otros motivos que el irreflexivo e imprudente huésped de la Casa Blanca apuntó durante su enmarañada campaña electoral.

¿Qué hubiera hecho Trump enfrentado con la crisis de los misiles cubanos que Kennedy resolvió con paciencia y prudencia, mientras el mundo se estremecía al borde del abismo? ¿Habría resistido a la presión de los generales que abogaban por una respuesta nuclear inmediata?

En la campaña electoral manifestó que si EE.UU. tiene armas nucleares debe poder ser el primero en utilizarlas, tanto contra el Estado Islámico como contra otros enemigos. Es de desear que, para bien de la humanidad, no sea por este tipo de decisiones por lo que Trump pase a la Historia.

Publicado en República de las ideas el 26 de enero de 2017

Escrito por: alberto_piris.2017/01/26 22:50:58.718431 GMT+1
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2017/01/19 18:03:25.530327 GMT+1

La vieja historia del espionaje

El maestro indiscutible en la novelística de espionaje es, sin duda alguna, el británico John le Carré. Su última novela publicada, Un espía perfecto (Planeta 2016), es con toda seguridad el mejor y más complejo remate a una copiosa obra escrita que ha tenido notable eco en los medios audiovisuales, tanto en el cine como en la televisión. Su popularidad es hoy universal y los personajes y aventuras por él creados se han difundido ampliamente en los principales idiomas.

El escritor y diplomático David John Moore Cornwell -que es quien se oculta bajo el seudónimo Le Carré- nació en 1931 en un bello pueblo costero del sur de Inglaterra, unos 2500 años después del nacimiento de otra figura sólidamente instalada ya en la Historia de la humanidad gracias a sus escritos: el general, estratega y filósofo chino Sun Tzu, autor (mítico o real) del famoso manual conocido como El arte de la guerra.

Como en todo documento escrito de cierta antigüedad, la datación real y la autoría de esta obra maestra sobre la estrategia han sido discutidas sin llegar a conclusiones definitivas. En todo caso, y para lo que en este breve comentario interesa, los veinticinco siglos que separan a Le Carré de Sun Tzu permiten hacer una valoración conjunta de ambos especialistas en lo relacionado con las artes del espionaje.

Las últimas líneas del texto del autor chino han sido repetidas hasta la saciedad en todos los manuales de estrategia militar: "Un ejército sin agentes secretos es como un hombre sin ojos y sin oídos". Su popularidad se debe a que las ideas expresada en la obra de Sun Tzu no se refieren solo a la actividad bélica de los ejércitos sino que son aplicables plenamente a otros ámbitos de la vida, como la política, los negocios, las finanzas, el comercio, los deportes y hasta en las relaciones sociales a cualquier nivel, desde el íntimo círculo de la familia hasta grupos y colectividades más extensas.

De los trece capítulos de que consta El arte de la guerra, el último se titula "La utilización de los agentes secretos", aunque en distintas traducciones se empleen otras palabras similares.

En el versículo 3 se lee: "... si el príncipe esclarecido y el general competente derrotan al enemigo cada vez que pasan a la acción, si sus hazañas se salen fuera de lo común, es gracias a la información previa". Más adelante se explica que esa "información previa no puede obtenerse de los espíritus, ni de las divinidades, ni de la analogía con acontecimientos pasados, ni de los cálculos. Es necesario obtenerla de hombres que conozcan la situación del enemigo".

Al leer la frase anterior se está asistiendo al nacimiento oficial de los servicios de espionaje, al origen histórico de la CIA, el MI6 británico, el CNI español, etc. Espías a los que Sun Tzu denomina de modo parecido a lo que se estila hoy: agentes internos, externos, dobles... etc.

Merece la pena resaltar lo que Sun Tzu llama "agentes liquidables". Se trata de espías propios introducidos en el seno del enemigo y a los que se proporcionan informaciones falsas: "Cuando éstos, operando en territorio enemigo, sean apresados darán cuenta de esas informaciones falsas. El enemigo les dará crédito y se preparará en consecuencia, pero naturalmente nosotros actuaremos de forma muy distinta y el enemigo dará muerte a esos espías". Escrita en el siglo VI a.C., esta frase sirve como intrigante argumento para cualquier novela moderna de Le Carré.

Sobre los abusos que pueden cometer los servicios secretos, como los revelados por Wikileaks, Sun Tzu ya sabía algo: "Los agentes secretos reciben instrucciones bajo la tienda del general; están muy cerca de él y lo tratan íntimamente". Y añade: "Son cuestiones que han de ser tratadas con el mayor sigilo". Además, el dinero juega un importante papel, como hoy día: "... de todas las retribuciones, ninguna tan generosa como la del agente secreto; ninguna tan confidencial como las operaciones secretas". Pero ¡atención!, la corrupción acecha: "Entre los agentes hay algunos que solo buscan enriquecerse..."

En la sombra: la muerte. "Si se divulgan prematuramente planes relacionados con las operaciones secretas, el agente y todos aquellos a quienes ha hablado deben morir. Así se sellan sus bocas y se impide que el enemigo las oiga".
 
Hasta la figura del "pequeño Nicolás" había sido anticipada por Sun Tzu: "Escogemos hombres inteligentes, dotados, prudentes, capaces de abrirse camino hasta los que tratan íntimamente al soberano o miembros de la nobleza...".

Hoy el espionaje se mueve a través de los modernos medios de comunicación, escucha e interceptación, pero su finalidad viene siendo la misma desde que las rivalidades entre distintos grupos humanos los enfrentaron entre sí. Aunque textos antiguos (bíblicos y orientales) nos hablan de los infiltrados en el enemigo para ayudar a derrotarlo, a Sun Tzu le corresponde el mérito de haber sistematizado su empleo y a Le Carré debe reconocérsele su habilidad para divulgar lo que siempre tiende a ser un mundo en la sombra: el espionaje.

(Los fragmentos de Sun Tzu aquí reproducidos pertenecen a la versión publicada en 1980 por "Eciciones Ejército")

Publicado en República de las ideas el 19 de enero de 2017

Escrito por: alberto_piris.2017/01/19 18:03:25.530327 GMT+1
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2017/01/12 17:51:9.208919 GMT+1

Las percepciones peligrosas

Una acreditada empresa encuestadora del Reino Unido ha estudiado las respuestas a varias preguntas planteadas en 40 países durante 2016, para valorar la diferencia entre la realidad objetiva y las percepciones personales en lo relativo a cuestiones humanas y demográficas. Diferencia que a menudo es el origen de muchos malentendidos que pueden llevar a situaciones críticas y, en concreto, en Europa está contribuyendo hoy al auge del fanatismo xenófobo y de las políticas de extrema derecha basadas en esas falsas percepciones.

Un ejemplo: en la mayoría de las democracias occidentales se cree que la población musulmana es mucho más numerosa que la realidad debidamente contabilizada y, además, se piensa que crecerá a un ritmo superior al oficialmente estimado por las agencias estatales o internacionales. He seleccionado los datos correspondientes a España y, como referencia próxima, los de Alemania. La cifra real objetiva se cita al principio, seguida entre paréntesis por la que expresa la opinión mayoritaria dentro de cada país.
- ¿Qué porcentaje de la población del país es musulmana?
España: 2% (14%), Alemania: 5% (21%)
- ¿Cuál será el porcentaje en 2020?
España: 3% (21%), Alemania: 7% (31%)

Este infundado temor a una peligrosa penetración del islamismo en algunos países va parejo a una también errónea percepción negativa del bienestar de la sociedad:
- De cada 100 personas encuestadas ¿cuántas cree usted que dijeron ser "muy felices" o "bastante felices"?
España: 86 (41), Alemania: 84 (45).

En buena parte de los países consultados la gente cree que la sociedad es menos feliz que lo que en realidad dicen ser. Es una especie de pesimismo global que puede distorsionar mucho las decisiones políticas a adoptar.

El pesimismo en algunas percepciones contrasta con el irreal optimismo en otras:
- ¿Qué parte del PIB se gasta en salud en su país?
España: 9% (17%), Alemania: 11% (20%).
- De cada 100 domicilios privados ¿cuántos cree que son propiedad de alguien que vive en él?
España: 79 (56), Alemania: 45 (28).

Sobre cuestiones de ética o moralidad la diferencia es notable y las percepciones personales exceden con mucho a la realidad objetiva:
¿Qué porcentaje de personas de su país cree que consideran el aborto moralmente inaceptable?
España: 26% (40%), Alemania: 19% (43%).
¿Y la homosexualidad?
España: 6% (34%), Alemania: 8% (33%).
¿Y el sexo entre adultos no casados?
España: 8% (22%), Alemania: 6% (18%).

El problema de las percepciones erróneas es serio, como muestra el resultado final de la encuesta, en el que el mundo -especialmente los países desarrollados- aparece invadido por el miedo, el pesimismo y la intolerancia sin que los datos reales lo justifiquen.

Estar equivocado respecto a la realidad factual es preocupante, pero aún lo es más tener una percepción errónea sobre lo que piensan los demás, con una peligrosa tendencia a creer que existe menos tolerancia y menos bienestar que en la realidad.

Un directivo de la empresa encuestadora opinaba que, en general, muchos de los encuestados no dicen lo que piensan, sino lo que creen que deberían decir. Por eso, "al preguntar su opinión sobre lo que piensan los demás se obtiene una visión más aproximada de las opiniones reales".

La empresa en cuestión es Ipsos MORI, dedicada sobre todo a la investigación de mercados pero que tiene una rama especializada en investigación social que asesora al Gobierno del Reino Unido. Dispone de oficinas en más de 60 países y recurre a las más modernas metodologías de investigación.

Los resultados aquí comentados puede encontrarlos el lector en idioma inglés en: http://perils.ipsos.com/slides/
y puede participar en la encuesta, para comparar sus opiniones con la sus conciudadanos, en: http://perils.ipsos.com/quiz/

Centrándonos en nuestro país y teniendo en cuenta la gran influencia que las tertulias televisadas o radiadas y las columnas de opinión ejercen sobre la parte menos pensante de la opinión pública, donde comentaristas habituados a crear su propia realidad extraen a menudo contundentes conclusiones, habría que reflexionar sobre el resultado global de la encuesta aquí comentada. En España, como en otros países desarrollados del llamado mundo occidental, percibimos el mundo como más amenazador de lo que es e infravaloramos sistemáticamente nuestro entorno social. Predominan y se difunden opiniones no basadas en hechos reales, lo que algunos psicólogos sociales llaman literalmente "pesimismo innumerable", en la primera acepción de este adjetivo en el DLE: "Que no se puede reducir a número". Dicho de otro modo, los datos numéricos no sustentan ese tipo de pesimismo.

Publicado en República de las ideas el 12 de enero de 2017

Escrito por: alberto_piris.2017/01/12 17:51:9.208919 GMT+1
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2017/01/05 18:38:41.997982 GMT+1

Juego a tres bandas: Trump, Putin y Europa

Algunas de las resonantes declaraciones de Trump, antes de pisar de pleno derecho el umbral de la Casa Blanca y asentarse en el despacho oval, le hicieron exclamar a un veterano analista político, con el que he compartido pintorescas experiencias, esta descriptiva y coloquial valoración: "Pero este tío ¡es un venado!".

Algunas semanas antes habíamos discutido sobre los tenaces esfuerzos de Putin para volver a situar a Rusia en una posición destacada en el tablero internacional del poder, con tres vectores bien señalados: el que se orienta hacia Europa, el que se proyecta hacia el Mediterráneo Oriental y el Próximo Oriente y el que mira claramente hacia el Este, sobre todo a China y Japón.

Ambos hilos de pensamiento parecen entrelazarse tras conocer los primeros nombramientos del futuro equipo de gobierno del presidente electo, algunos de los cuales tienen estrechos vínculos con Rusia, cuando no directamente con el mismo Putin.

El general Mike Flynn, tachado -quizás exageradamente- de "islamófobo", que conoce a Putin y ha sido colaborador de una cadena televisiva patrocinada por el Kremlin, alcanza el muy destacado puesto de asesor de seguridad nacional, en el más estrecho círculo inmediato al Presidente. Nada menos que como Secretario de Estado, el segundo cargo en relevancia política, Trump ha designado al magnate Rex Tillerson, director ejecutivo de la petrolera ExxonMobil, con importantes negocios en Rusia y que incluso fue condecorado por Putin.

Por último, contribuyen a combinar todo lo anterior y a complicarlo un poco más las informaciones difundidas por la CIA sobre las actividades ocultas de Rusia para favorecer la elección de Trump mediante filtraciones que pudieron perjudicar a la candidata demócrata.

No es difícil admitir que el apoyo de Putin a Trump durante la campaña electoral podía tener algunas razones basadas en la despectiva opinión de Trump hacia la OTAN y los socios europeos de esta alianza y en su aceptación tácita de las intervenciones rusas en Ucrania y Siria, que tanto rechazo produjeron en la Unión Europea. Por otro lado, no conviene olvidar los elogios de Trump hacia el modo de gobernar del autócrata del Kremlin, al que aludió como "el hombre que ejerce un fuerte control sobre su país" y del que dijo que era "mucho mejor líder que nuestro presidente [Obama]". Estas opiniones, expresadas en varias ocasiones, pueden proporcionar algunas pistas sobre lo que hará el popular multimillonario neoyorquino cuando a partir del 20 de enero se instale en el despacho oval y ponga sus manos sobre los mandos de la primera superpotencia mundial.

Aunque la todavía imprevisible gobernación de Trump producirá efectos en todo el globo, a los europeos nos interesa sobremanera anticipar su repercusión en las difíciles relaciones que Europa mantiene con Rusia. A ello la European Leadership Network (ELN) ha dedicado algún tiempo para averiguar si existen bases para un mejor entendimiento entre ambas partes, recurriendo a expertos rusos y europeos. Las discrepancias consideradas abarcan varios aspectos: 1) la seguridad en Europa; 2) la expansión de la OTAN; 3) las recientes intervenciones militares; y 4) el derecho a la autodeterminación y a la secesión de los pueblos.

La descripción occidental de la intervención rusa en Ucrania y la anexión de Crimea, como hechos que violan la legislación internacional y ejemplos de agresividad militar, inclina a Europa a una estrategia de disuasión a Rusia y de retorno al statu quo. La argumentación de Moscú en defensa de sus acciones es rechazada en Europa como simple y vacua propaganda.

Pero el análisis de la ELN muestra que las discrepancias sobre la seguridad europea en ambas partes son más profundas que lo aparente. Afectan al moderno concepto de soberanía y al derecho a intervenir en otros Estados, aduciendo no solo las intervenciones rusas en Ucrania y Georgia, sino a las occidentales en Kosovo, Irak y Libia. Otra conclusión del informe es que la mala situación de las relaciones Europa-Rusia "no se arreglará con un simple cambio de los dirigentes y la disputa durará largo tiempo".

Quizá la conclusión de más calado es que el reto que Europa afronta no es regresar a "una interpretación estática del statu quo sino plantear una política capaz de gestionar lo que en realidad es un largo proceso de cambios históricos en los que Europa está sumida", que incluye las desintegraciones yugoslava y soviética, la reunificación alemana y las cuestiones fronterizas aún pendientes. Ni siquiera la exigencia de cumplir la legislación internacional serviría de solución, dadas las distintas interpretaciones que de ella se hacen en Europa y Rusia, e incluso entre los mismos países europeos, como ocurre con Kosovo.

Aparte de las inminentes noticias que "el venado" Trump va a generar en breve sobre múltiples acontecimientos hoy imprevisibles, los europeos habremos de recordar que estamos sumidos en un crítico juego de poder e influencia entre Moscú y Washington, en el que habremos de encontrar un difícil equilibrio cuyo objetivo final no sea otro que el mejor modo de beneficiar a los pueblos que compartimos este viejo continente.

Publicado en República de las ideas el 5 de enero de 2017

Escrito por: alberto_piris.2017/01/05 18:38:41.997982 GMT+1
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