2002/02/13 07:00:00 GMT+1
La clave de las múltiples escaramuzas que tiene abiertas el Gobierno de Aznar en el frente autonómico me la dio hace meses una persona muy próxima al presidente del Gobierno. «A partir de la Transición», me dijo, «España se escoró más y más hacia la disgregación, por rechazo al enorme centralismo del franquismo. Eso tuvo ventajas, sí, pero ha diluido demasiado la idea de España. Ahora ha llegado el momento de hacer que el péndulo inicie un recorrido en sentido contrario, en búsqueda de un equilibrio razonable».
Todos los incidentes autonómicos a los que venimos asistiendo a lo largo de los últimos meses tienen ese telón de fondo pendular. Aznar está decidido a cortar por lo sano cualquier tendencia que apunte tanto hacia la mayor autonomía de las llamadas «nacionalidades históricas» como hacia la federalización del Estado. Su ideal es que las comunidades autónomas no constituyan sino un escalón administrativo más; una correa de transmisión de ida y vuelta entre los poderes local y provincial, de un lado, y el poder central, del otro.
Su problema es que esa idea de España se acomoda mal con el Estado autonómico definido por la Constitución. El mismo se pone en evidencia cuando habla de la necesidad de establecer «un nuevo concepto de la unidad nacional». Si cree que hace falta uno nuevo, es que no le vale el que hay.
Tomemos el asunto de la participación de las comunidades autónomas en las delegaciones del Estado español ante la UE. Aznar y sus disciplinados voceros se han esforzado mucho para tratar de convencer a la opinión pública de que esa no es sino una típica iniciativa «soberanista» del Gobierno vasco. Pero al poco aparece Manuel Fraga -que, francamente, como separatista no da el tipo- y reclama lo mismo que pedía Ibarretxe. Y el viernes pasado sale José Bono -que tampoco goza de una enorme fama de soberanista- y declara: «Yo no tengo ningún inconveniente en que el Gobierno de España represente a Castilla-La Mancha ante la UE, pero no veo por qué el Gobierno de España habría de tener inconveniente en que Castilla-La Mancha participe en tal o cual representación española ante Europa».
La lógica a la que conduce el Estado de las Autonomías encamina en esa dirección. La Ley de Cooperación Autonómica que prepara el PP, en la opuesta. Lo mismo que su intento de Pacto Local. Igual que la Ley de Estabilidad Presupuestaria.
Van a saltar chispas. Porque el «nuevo concepto de España» de Aznar sólo puede significar el regreso a lo que quedó atrás.
¿No hablan de «movimiento pendular»? Los péndulos están condenados a regresar al punto de partida.
Javier Ortiz. El Mundo (13 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 27 de marzo de 2018.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/13 07:00:00 GMT+1
Etiquetas:
españolismo
españa
fraga
ibarretxe
2002
aznarismo
bono
euskal_herria
euskadi
aznar
el_mundo
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/13 06:15:00 GMT+1
Aunque no todos proponen legislar. Los hay que tienen alternativas más creativas. Alejandro Ballesteros, diputado del PP, avanzó ayer que otra solución para el problema del botellazo puede ser la generalización de Operación Triunfo, programa televisivo que, según él, compendia perfectamente la escala de valores que defiende el PP. Con programas así, que unen a toda la familia frente al televisor -dijo el bisoño diputado-, se aleja a los jóvenes de la calle y, de paso, se les educa en un sano espíritu competitivo y en la necesidad de superar los obstáculos. «Como la reválida», añadió, dispuesto a no dejarse ningún palo sin tocar.
Lo de Operación Triunfo les ha afectado mucho y, dentro de ese sano espíritu competitivo, han puesto en marcha su propio concurso: a ver quién dice la parida mayor. También ayer, el portavoz del PP en la Comisión de Defensa del Senado, Agustín Díaz de Mera, afirmó: «No hay que tener ningún complejo en referirse a la utilidad innegable de las Fuerzas Armadas en la represión del terrorismo interno».
Eso sí que está claro: no tienen ningún complejo.
Javier Ortiz. Diario de un resentido social (13 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 3 de marzo de 2017.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/13 06:15:00 GMT+1
Etiquetas:
2002
diario
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/13 06:00:00 GMT+1
Oigo decir a Rajoy: «Quedará prohibido el consumo de alcohol en la vía pública». Y pienso: «¡Qué pena, con lo que me gustaban las terrazas!».
Hablan por hablar. Sueltan lo primero que les viene a la cabeza o, mejor dicho, lo que creen que más puede complacer a la gente de orden: a su gente.
¿Prohibir el consumo de alcohol en la vía pública? Apuesto con quien sea lo que quiera a que jamás detendrán a un grupo de adultos que esté de alegre charla en una noche veraniega, copa en mano, en la puerta de un pub.
¿Especificará su ley que se refiere solo a la gente joven?
Dicen que no prevén la aplicación de penas de cárcel a los infractores; que les impondrán castigos de servicios a la comunidad. ¿Y qué harán con los jóvenes turistas británicos y alemanes de veraneo en la costa mediterránea? ¿Impedirles el regreso a su país hasta que cumplan su cuota parte de auxilio social? ¿O tal vez los multarán en masa día tras día, hasta que decidan irse con la música a otra parte?
Será interesante también ver cómo imponen esa ley en las innumerables fiestas populares de este país, empezando por los sanfermines. Muy interesante, sin duda. Toda una revolución.
Como no tienen ningún interés en indagar en las causas -eso les conduciría a donde no quieren ir-, la emprenden a decretazos con los hechos. Como cuando Franco prohibió por decreto la lucha de clases.
Javier Ortiz. Diario de un resentido social (13 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 3 de marzo de 2017.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/13 06:00:00 GMT+1
Etiquetas:
2002
diario
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/12 07:00:00 GMT+1
La correcta ortografía es importante, pero no tanto como algunos pretenden. O fingen pretender.
Ellos mismos lo saben. Saben que incluso quienes nos dedicamos a escribir de modo profesional tenemos de vez en cuando patinazos importantes, cuando no de auténtica vergüenza. (No diré aquello de que «quien esté libre de pecado tire la primera piedra» porque ya no sería la primera, ni mucho menos. Se ve que a más de uno le pasa con esto como con las ventosidades: que las ajenas les parecen horribles, pero las propias no les huelen tan mal).
No siempre los yerros ortográficos proceden del despiste. A lo largo de mis muchos años de profesión, muy afamados escritores me han entregado para su publicación originales cuya ortografía resultaba verdaderamente penosa. De haberlos mandado tal cual a la imprenta, la crítica los habría puesto de vuelta y media. En cambio, una vez convenientemente peinados con los puntos, las comas y los acentos en su sitio -con sus bes y sus uves, sus haches, sus ges y sus jotas, etcétera-, pasaron por piezas muy dignas. Algunas incluso lo eran.
Los fallos de ortografía pueden producirse por mera inadvertencia, por desidia dolosa o, incluso, por crasa ignorancia, pero también lo tengo comprobado por insuficiente memoria fotográfica. Es lógico que los adolescentes tengan menos memoria fotográfica que los adultos: han contado con menos tiempo para desarrollarla.
En todo caso, las faltas de ortografía no pueden tomarse directamente como prueba de incultura. Al modo de aquel individuo que era capaz de decir tonterías en cinco o seis idiomas, hay gente en cuyos escritos la única falta es... la de sentido.
Me molestan los errores ortográficos, pero me preocupo bastante más cuando me encuentro con escritos que contienen espantosos galimatías, de esos que te obligan a preguntarte qué narices es lo que su autor estará tratando de contar, en el supuesto de que esté tratando de contar algo. Es muy frecuente encontrarse con bodrios así en los mismos medios donde se pone a caldo a «estos chicos de ahora» que cometen tantas faltas de ortografía. Por lo demás, esos bodrios también suelen contener abundantes faltas ortográficas.
Me da que la batalla esta de la ortografía no es más que un modo de desviar la atención para que no se fije en los verdaderos problemas de la enseñanza secundaria. Que son, como casi siempre, de dinero. Predican para que no se note el poco trigo que dan.
Javier Ortiz. El Mundo (12 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 27 de marzo de 2018.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/12 07:00:00 GMT+1
Etiquetas:
2002
lengua
educación
el_mundo
españa
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/12 06:15:00 GMT+1
Me telefonea mi buen amigo Gervasio Guzmán:
-Bueno, ¿qué te ha parecido lo de Operación Triunfo?
-No sé. No lo he visto -le respondo.
-¿No viste lo de ayer?
-No lo he visto jamás. Ni siquiera sé de qué va. No sólo no lo he visto, sino que tampoco he leído nada sobre ese programa. Oí en la carnicería que tenía algo que ver con el Festival de Eurovisión. No tenía ni idea de que ese Festival volviera a ser importante.
-¡Pero si eso es lo de menos! -se me enfada-. A ti lo que te pasa es que te gusta darte aires de intelectual.
-No creo que sea eso. A la hora en la que ayer se desarrollaba la cosa de Operación Triunfo, yo estaba viendo Arma Letal III.
-¡Pero no compares! ¡Operación Triunfo ha sido un fenómeno sociológico!
-Quizá eso lo explique todo. Odio los fenómenos sociológicos a la carta. Cada vez que noto que alguien quiere que me ajuste al guión de un fenómeno sociológico de diseño, tomo la dirección opuesta.
-No te entiendo.
-Sí, hombre. El estreno de Nautilus también fue un fenómeno sociológico. Así que me negué a ver esa película. La Expo de Sevilla fue otro fenómeno sociológico. De modo que no fui. La magna exposición de Velázquez de hace no sé cuántos años fue otro fenómeno sociológico que congregó a decenas de miles de personas, todas haciendo cola para entrar. Como cuando llegó a Madrid el Guernica. No acudí a ninguna de esas convocatorias. Y mira que me gusta Velázquez, y también el Guernica, aunque sea en blanco y negro. En cuanto veo que alguien toca el silbato para que la gente acuda en masa, emprendo la marcha en dirección contraria.
-¿Y eso?
-No lo sé. Me gustaría verlo como una muestra de rebeldía, pero lo mismo es sólo individualismo. Me pasa como a Brassens, que cantaba aquello de que «la música que marca el paso / no me interesa para nada».
-Pues deberías hacértelo mirar.
-Bueno, ya se lo contaré a mi médico la próxima vez que lo visite.
------
Nota de régimen interno.- Algunos lectores me preguntan, extrañados, por qué en estos últimos días estoy actualizando la página tan tarde. Tienen costumbre de que esté disponible ya para las 08:00 (07:00 hora universal, je, je) o incluso bastante antes.
La explicación es sencilla: después de un par de meses de trabajo agotador, estoy haciendo una cura de sueño. Es una decisión que ha tomado mi cuerpo por su propia cuenta. De repente, él ha decidido que tengo que dormir 8 horas, en vez de 5 o 6. Y le estoy dejando hacer. Seguro que sabe bien lo que se trae entre manos.
Javier Ortiz. Diario de un resentido social (12 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 3 de marzo de 2017.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/12 06:15:00 GMT+1
Etiquetas:
2002
diario
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/12 06:00:00 GMT+1
La clave de las múltiples escaramuzas que tiene abiertas el Gobierno de Aznar en el frente autonómico me la dio hace meses una persona muy próxima al presidente del Gobierno. «A partir de la Transición», me dijo, «España se escoró más y más hacia la disgregación, como reacción al enorme centralismo del franquismo. Eso tuvo ventajas indudables, pero nos llevó al peligro de diluir la idea de España, de disgregar su unidad esencial. Ahora ha llegado el momento de hacer que el péndulo inicie un recorrido en sentido contrario, en búsqueda de un equilibrio razonable».
Todos los incidentes autonómicos a los que venimos asistiendo a lo largo de los últimos meses tienen ese telón de fondo. Aznar está decidido a cortar por lo sano cualquier tendencia que apunte tanto hacia la mayor autonomía de las llamadas «nacionalidades históricas» como hacia la federalización del Estado. Su ideal es que las comunidades autónomas no sean sino un escalón administrativo más; una correa de transmisión de ida y vuelta entre los poderes local y provincial, de un lado, y el poder central, de otro.
Su problema es que esa idea de España se acomoda mal con la España de las Autonomías y con las tendencias que ésta marca. Con la España real, en suma.
Tomemos el asunto de la participación de las comunidades autónomas en las delegaciones del Estado español ante los organismos comunitarios. Aznar y sus disciplinados voceros se han esforzado mucho para tratar de convencer a la opinión pública de que esa no es sino una típica iniciativa «soberanista» del Gobierno vasco. Pero al poco le aparece Manuel Fraga -que, francamente, como separatista no da el tipo- y reclama lo mismo que pedía el Ejecutivo de Ibarretxe: que una representación de la Xunta acuda a Bruselas, dentro de la delegación del Estado español, cuando lo que se vaya a discutir allí afecte de modo particular a la comunidad autónoma que él preside. Y el viernes pasado sale José Bono -que tampoco goza de una enorme fama de soberanista- y declara: «Yo no tengo ningún inconveniente en que el Gobierno de España represente a Castilla-La Mancha ante la UE, pero no veo por qué el Gobierno de España habría de tener inconveniente en que Castilla-La Mancha participe en tal o cual representación española ante Europa». Dudo de que haya un solo presidente de comunidad autónoma que no piense así. Sencillamente, porque es de sentido común.
La lógica a la que conduce el Estado de las Autonomías apunta en ese sentido. Y cuando Fraga, para nuevo disgusto de Aznar, pide que se reforme la Constitución para convertir el Senado en una verdadera cámara de representación territorial, lo cortan en seco. No se dan cuenta de que lo que Fraga pretende es asentar el modelo actual, para evitar una dispersión mayor y descontrolada. Como alternativa, el Gobierno central propone una Ley de Cooperación Autonómica que limitaría el papel de las comunidades autónomas en la conformación de la política general del Estado a su presencia en meras Conferencias sectoriales.
No hace falta ser adivino para vaticinar que esta intentona pendular de Aznar hacia el centralismo va a provocar que aquí salten muchas chispas. Y no sólo porque choque con los nacionalistas. Es que hace chirriar también los goznes de la Constitución.
Javier Ortiz. Diario de un resentido social (12 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 3 de marzo de 2017.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/12 06:00:00 GMT+1
Etiquetas:
2002
diario
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/11 06:00:00 GMT+1
La correcta ortografía es importante, pero no tanto como algunos pretenden. O fingen pretender.
Ellos mismos lo saben. Saben que incluso quienes nos dedicamos a escribir de modo profesional tenemos de vez en cuando patinazos importantes, cuando no de auténtica vergüenza.
Y no siempre por despiste. A lo largo de los años, muy afamados escritores me han entregado para su publicación originales cuya ortografía resultaba verdaderamente penosa. De haberlos mandado tal cual a la imprenta, la crítica los habría puesto de vuelta y media. En cambio, una vez convenientemente peinados -con los puntos, las comas y los acentos en su sitio, con sus bes y sus uves, sus haches, sus ges y sus jotas, etcétera-, pasaron por piezas muy dignas.
Los fallos de ortografía pueden producirse por mera inadvertencia, por desidia dolosa o, incluso, por crasa ignorancia, pero también -lo tengo comprobado- por insuficiente memoria fotográfica. Es lógico que los adolescentes tengan menos memoria fotográfica que los adultos: han contado con menos tiempo para desarrollarla. Hay gente, por lo demás, que no alcanza un buen nivel de memoria fotográfica nunca.
En todo caso, las faltas de ortografía no pueden tomarse directamente como prueba de incultura.
Me molestan las faltas de ortografía, pero me preocupo bastante más cuando me encuentro con escritos que contienen verdaderos galimatías, de ésos que te obligan a preguntarte qué narices es lo que su autor estará tratando de contar, en el supuesto de que esté tratando de contar algo.
Es muy frecuente encontrarse con bodrios así en los mismos foros donde se pone a caldo a «estos chicos de ahora» que cometen tantas faltas de ortografía. Por lo demás, esos bodrios también suelen abundar en faltas ortográficas.
La batalla ésta de la ortografía que se han montado no es más que un modo de desviar la atención para que no se centre en los verdaderos problemas de la enseñanza secundaria. Que son, como casi siempre, de dinero.
Javier Ortiz. Diario de un resentido social (11 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 3 de marzo de 2017.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/11 06:00:00 GMT+1
Etiquetas:
2002
diario
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/10 06:00:00 GMT+1
Interesante reportaje de Victoria Prego en El Mundo sobre la anunciada salida de Fernando Almansa de la Casa del Rey. Es obvio que ha contado con fuentes de primera mano. Yo, desde que anunciaron que el relevo de Almansa no tenía nada que ver con el affaire Eva Sannum, me dije: «O sea, que ésa es la clave». Pero una cosa es intuirlo y otra aportar todos los detalles.
El reportaje está salpicado de mentiras piadosas, destinadas tanto a satisfacer a quien(es) le ha(n) dado los datos del episodio como a dejar en claro que la autora no quiere hacer daño alguno a la Corona. Hay falsedades muy diversas: desde las históricas (atribuye a Juan Carlos Borbón el regreso a España de la Monarquía, olvidándose de un cierto general y de sus «previsiones sucesorias») hasta las recientes (afirma que los jefes de la Casa Real siempre han servido los designios del monarca, cuando yo sé de cierto que alguno le ha puesto zancadillas deliberadamente, así fuera por su propio bien: para evitar que se excediera en sus aventuras amorosas y que se rodeara de demasiados crápulas).
Pero no se trata tanto de analizar el reportaje, en tanto que tal, sino de tener en cuenta la información que proporciona. Y lo que nos deja ver, todo lo púdicamente que se quiera, es que en La Zarzuela hay un ambientazo que para qué te cuento. El episodio del hipotético noviazgo del heredero con la modelo lo ha puesto de manifiesto a base de bien. Ahí han estado todos contra todos y, en particular, el rey contra el príncipe, cuyos designios amorosos ha boicoteado (sin duda que por su propio bien, para respetar la tradición).
Pero lo que resulta más sorprendente de la historia es el convencimiento, compartido por casi todos sus protagonistas, de que, de haberse llevado a cabo la boda de marras, todo el tinglado de la Monarquía podría haberse ido al garete, poniendo en peligro la estabilidad del propio Estado. Ese criterio, por lo visto, lo compartían el rey, el presidente del Gobierno, los ex presidentes Suárez y Calvo Sotelo... y la tira de notables más, excepción hecha de Felipe González. Al parecer, éste tuvo un encuentro privado con el príncipe para hacerle llegar su apoyo y su simpatía, imagino que pensando en el día de mañana.
A mí, esos temores apocalípticos me parecen una exageración como la copa de un pino. ¿Que la institución perdería parte de su falso empaque, fabricado con toneladas de halagos babosos y aún más autocensuras informativas? Probablemente. Pero, de ahí a hundirse como un castillo de naipes hay un buen trecho. O exageran o es que saben más de sus propias debilidades de lo que sé yo.
Javier Ortiz. Diario de un resentido social (10 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 2 de marzo de 2017.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/10 06:00:00 GMT+1
Etiquetas:
2002
diario
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/09 06:00:00 GMT+1
Vi ayer en televisión una película dedicada a relatar el drama de Robert J. Oppenheimer, el científico norteamericano que dirigió el proyecto de creación de las primeras bombas nucleares. La película, cuyo título no sé -la vi recién empezada-, está bien hecha y cuenta con un buen reparto (incluido un Paul Newman excelente en su papel de general belicista).
Ignoro en qué medida el guión recoge fielmente lo que ocurrió en el centro de investigación de Los Álamos en aquellas terribles semanas que precedieron al lanzamiento de las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki. A juzgar por lo que se cuenta, Oppenheimer y los demás científicos eran conscientes de que las bombas que estaban construyendo se iban a lanzar sobre Japón cuando Tokio estaba ya a punto de rendirse. Tuvieron fuertes escrúpulos morales, pero siguieron hasta el final con la fabricación de la bomba -salvo alguno que dimitió- para no asumir las muertes de soldados norteamericanos que pudieran producirse hasta el momento de la capitulación japonesa, para no tirar por la borda todo el dinero que se había invertido en el proyecto... y para no arruinar su carrera. Obviamente, sabían que en el otro plato de la balanza estaban las vidas de cientos de miles de civiles japoneses.
Tengo la grabación de unas posteriores declaraciones de Oppenheimer a un programa documental. La que se oye es la voz de un hombre moralmente destrozado, incapaz de soportar su responsabilidad histórica y perplejo al comprobar la indiferencia de la mayoría ante los efectos de su barbarie.
Cuando se lanzaron las bombas, el Gobierno de los EEUU concedió a Oppenheimer el título de «héroe nacional». Cuando hizo público su arrepentimiento y se declaró enemigo de las armas nucleares, se lo retiraron.
Al final, arruinó su carrera igual, pero con doscientos mil muertos en su haber.
Las grandes opciones de la vida nunca son cuestión de inteligencia, ni de saber. Siempre son opciones morales.
Javier Ortiz. Diario de un resentido social (9 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 2 de marzo de 2017.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/09 06:00:00 GMT+1
Etiquetas:
2002
diario
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
2002/02/08 06:00:00 GMT+1
Tanto más comparo la anterior legislatura con ésta, tanto más añoro aquellos benditos tiempos en los que el PP no contaba con la mayoría absoluta.
Fueron tiempos de modestia. En muy diversos terrenos.
En el social, por ejemplo. Empeñado en demostrar -o en parecer- que no era el feroz ogro derechista que vaticinaban los agoreros, el Gobierno de Aznar buscó denodadamente el consenso de las organizaciones sociales. Y lo obtuvo. Con lo cual no hizo mucho, pero tampoco destruyó gran cosa.
También en la autonomización del Estado. Necesitado del apoyo de CiU -y deseoso, ya metido en gastos, de granjearse también el del PNV- desarrolló una sensibilidad descentralizadora que nadie le había supuesto. Pasó, por así decirlo, del «¡Pujol, enano, habla en castellano!» a hablar catalán en la intimidad. Visto y no visto.
Se cuidó igualmente muy mucho de lanzar asaltos a bayoneta calada contra el régimen de libertades. Para cuantos ya nos habíamos habituado al estilo Corcuera, lo de éstos nos parecía hasta light.
Ellos se quejaban. Decían que su situación de debilidad parlamentaria les impedía emprender algunas reformas regeneracionistas fundamentales. La de los medios de comunicación públicos, por ejemplo. O la del Poder Judicial.
Al final, les llovió del cielo -Borrell y Almunia mediantes- la ansiada mayoría absoluta.
A partir de la cual, enterraron en cal viva sus supuestos afanes de regeneración democrática. ¿Reformar RTVE? Sí: para meternos más publicidad, publicidad hasta en la sopa -ahora también hasta en la radio, según anuncian- y para consolidar los informativos como la versión audiovisual del BOE.
¿Acabar con el sistema de cuotas en el Poder Judicial? Ni de broma: el sheriff de Oklahoma al Constitucional y el atrabiliario Garzón a los altares, incluido los del CGPJ. Y si hay que cargarse a los tres magistrados de una Sala molesta, siempre habrá algún asidero.
¿Autonomías? Patriotismo constitucional sea eso lo que sea y Santiago y cierra España. Sobre todo por el Estrecho.
¿Avances sociales? Desregulación del mercado laboral e impuestos indirectos (perdón: tasas) a gogó. Que pague todo dios lo mismo, aunque unos ganen cien y los otros uno. Y que viva la nueva igualdad... de pago. Como en la Enseñanza. Como en todo.
Están que se salen. Ahítos de prepotencia y de derechismo.
Se han quitado la careta.
¡Bendito tiempo de Carnaval! Los prefería cuando estaban disfrazados.
Javier Ortiz. Diario de un resentido social (8 de febrero de 2002) y El Mundo (9 de febrero de 2002). Subido a "Desde Jamaica" el 2 de marzo de 2017.
Escrito por: ortiz el jamaiquino.2002/02/08 06:00:00 GMT+1
Etiquetas:
pp
el_mundo
diario
2002
aznarismo
aznar
españa
| Permalink
| Comentarios (0)
| Referencias (0)
Siguientes entradas
Entradas anteriores