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2004/01/13 06:00:00 GMT+1

La quinta columna

Reclama el presidente extremeño que se cambie la legislación electoral para dejar fuera del Congreso de los Diputados a los partidos que obtengan menos del 5% de los votos emitidos en toda España. Constata Rodríguez Ibarra que eso dejaría sin representación parlamentaria a todas las fuerzas nacionalistas, lo cual, según él, permitiría acabar en el plazo de diez años -diez, en concreto- con «la pesadilla nacionalista».

Llamo la atención sobre el hecho de que este Rodríguez Ibarra es el mismo que aún no hace dos meses se refería despectivamente a Carod-Rovira («Se cree el rey del mambo»), presumiendo de que él es presidente de Extremadura con más de la mitad de los votos emitidos en su región, en tanto ERC apenas superó el 16% de los sufragios catalanes. No creyó entonces oportuno recordar el pequeño detalle de que él logró su 51% con menos de 340.000 votos, en tanto a ERC le hicieron falta más de 542.000 para alcanzar su 16%.

¿Es posible que Rodríguez Ibarra no sea consciente de que la materialización de su propuesta implicaría un cambio radical, no ya en la legislación electoral, sino en la concepción general del Estado reflejada en la vigente Constitución? Él sabe que no es la ley electoral, sino la Constitución, la que establece que «la circunscripción electoral es la provincia» (art. 68.2). Y que eso no se decidió porque sí, sino precisamente porque se partió de la conciencia de que, dada la diversidad cultural, social y política de España, habría sido un disparate considerar el conjunto del territorio como colegio electoral único.

El presidente de la Junta de Extremadura parte de un criterio más que preocupante: según él, sólo es «nacional» -y sólo merece respeto, al menos a efectos de representación política- aquello que abarca a la totalidad de España. Cualquier manifestación política que sea exclusiva de una nacionalidad o región no sólo merece ser desdeñada, sino incluso combatida. Y combatida no mediante el debate y la emulación, sino por la fuerza de las leyes. Rodríguez Ibarra ha descubierto con siglo y medio de retraso la vía prusiana para la unificación nacional.

Lo singular es que la haya descubierto desde la dirección de un partido que se dice federal.

En todo caso, no es un novato en estas lides. Tiene que dar por hecho que su propuesta no cuenta con la más mínima posibilidad de ser aprobada. No ya en las Cortes, sino incluso en su propio partido. ¿Por qué y para qué, entonces, la presenta ahora, sabiendo que va a provocar la marimorena en el PSOE y que coloca a Rodríguez Zapatero en una posición delicadísima en el peor momento?

Me da que hay dirigentes socialistas que no se fían de que el PP vaya a dar debida cuenta de su actual secretario general y que están haciendo todo lo posible para asegurarle la derrota.

Javier Ortiz. Apuntes del natural (13 de enero de 2004) y El Mundo (14 de enero de 2004). Hay algunos cambios, pero no son relevantes y hemos publicado aquí la versión del periódico. Subido a "Desde Jamaica" el 6 de mayo de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2004/01/13 06:00:00 GMT+1
Etiquetas: pp ibarra cataluña apuntes zapatero carod psoe 2004 erc extremadura el_mundo españa | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

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