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2007/04/05 03:15:00 GMT+2

Lo latente y lo tajante

Australia una o Australias varias. O todo lo contrario.
Ocho millones de kilómetros cuadrados más o menos.
Como Europa entera más o menos.
Aunque con calor al norte y fresquito al sur.
Hoy por hoy, no importa, ya se hace todo acondicionado.
Un continente ¿o un modelo planetario? Sirve de metáfora del pasado justamente por tanto espacio recalificable en el futuro.



Mapa de lenguas aborígenes / Mapa de parcelaciones coloniales

La utopía de Tomás Moro / La penitenciaría de Isabel I

Siglos de historia / Mesas de despacho

El paisaje humanizado latente / El reparto del pastel

La sociedad humana anónima / La sociedad 'humanitaria' limitada

No sé si me explico / No me interesa que me lo expliquen

...  /  ...

De la página correspondiente en Ethnologue :"The number of languages listed for Australia is 273. Of those, 231 are living languages, 3 are second language without mother-tongue speakers, and 39 are extinct."

231 lenguas vivas, pero puede comprobarse que sumada la población que las usa ...y darían un número de habitantes como el de Sabadell... ¡Y dispersos en un territorio de escala continental!

Habrá quien aduzca que es ley de vida, pero justamente es lo contrario. Cada rincón del globo terráqueo ha generado y pactado con sus indígenas ideas y palabras que encierran siglos de transpiración gota a gota del paisaje en la mente de sus habitantes. Protegemos especies de museo y mientras tanto arrasamos a escuadra y cartabón, condado a condado, parcela a parcela, las leyendas ágrafas que son el eslabón perdido entre el dominio del fuego y el dominio del concepto.

No nos engañemos, como decía Manquiña en aquella famosa y muy taquillera película española -y que nunca se tituló "Bolsa de aire"-, como decía el hombre, "lo importante es el concepto".

Y ya le está sobrando la segunda 'o' al concepto, según se mire. Porque si lo de 'concept' vale en inglés, vale. Aceptamos Reina.
Vaya pulpo de corona, la inglesa. En dos patadas mundiales no ha dejado más tapa que sus ocho patas aguantándose las antípodas. Y lo más paradójico es que sea precisamente bibliografía inglesa la que conserva tantas y tantas palabras muertas o moribundas .

No nos importe... Aquí los celtíberos, para variar, 'a lo nuestro'... y para variar, así nos va, con preciosas vistas desde el culo del tren. Se acerca el día de la rosa y el manco, y así como hace un año nos emplazaba a loar a las más bellas esta vez se tratará de apadrinar -no hay estupor que valga, eso nos proponen esta vez los sabios escritores- alguna cenicienta palabra desolada 'en vía de extinción'. Da que pensar: miles de santos varones defendiendo una palabra venida a menos, y a esta misma hora, en alguna lugar-mancha de color del mapa de arriba a la izquierda, estará contándose los días algún anciano, sin nieto que pueda salvar a miles las suyas, las de toda su vida.

Una noche soñé que Zamenhof nació en Australia y que todo salió del revés, y que al final el siglo XX lo ganábamos todos. Pero eso es imposible: las soluciones se calculan y se generan donde está latente el problema, no donde va a estarlo después en caso de que se extienda. La ucronía existe, de todas formas, pero entre Louis de Beaufront primero y Stalin después, el primerizo latido regular internacionalista se la almorzaron como tapitas de pulpito à feira que se merendaron entre diplomáticos franceses (que vetaron  el esperanto en la Sociedad de Naciones) y represores rusos (que lo persiguieron como 'lengua pequeñoburguesa y de espionaje' durante más de tres décadas)

Ahora franceses y rusos buscan su imperial púlpito esdrújulo y resulta que no hay manera. Como pasó cuando Napoleón, los chovinismos de París y Moscú fueron decisivos para la victoria final... ¡de Londres! que, como siempre a la chita y callando, y, como siempre desde los tiempos isabelinos, con el mapa en la mano, calculaban más técnicamente los repartos y los 'a repartir'. Y mientras los próceres de las potencias extranjeras levantaban el puño por La France, por la Über alles teutona, o por los soviet rusos. Tres puños en cambio que, sin ninguna hoja de ruta viable y a base de golpes, no valían nada comparados con la clarividencia de la alianza anglófona -la que ellos prefieren llamar atlántica, disimuladamente, y que nunca  separa el dedo del mapa -de su mapa-, pues es el que vale. el que cuenta, el que lleva siempre a estar por delante al contener el último update que les da  ventaja. Y así es desde el de los abordajes benditamente anglicanos de Sir Drake hasta el del Microsoft compatible con la bendición de la RIAA, de Spielberg y demás fucking concepts contemplados.

No quería yo enrollarme, pero vuelvo a caer en mentar a los hijos de la gran patraña anglicana de la Reina y su pulpa madre.

Escrito por: pakua.2007/04/05 03:15:00 GMT+2
Etiquetas: mapas anglicanismo ecolingüística palabras ucronias historia australia dicotomías esperanto | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

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