Inicio | Textos de Ortiz | Voces amigas

2014/01/16 11:59:37.969000 GMT+1

España, las españas y la toalla

España es hoy un cuadrilátero. La sangre salpica cada centímetro cuadrado de un escenario de corrupción, broncas  y eternos ajustes de cuenta. Las vísceras al viento, como antorchas en la oscuridad, como estandartes orgullosos en la batalla. Y nadie arroja la toalla. Al contrario, la toalla sirve para estrangular al que agoniza.

        El presidente de la cosa vuelve de su viaje de placer, puro onanismo, contento con unos cacahuetes bañados en chocolate. Una monada. O una monería, según se mire. O según se deguste. Que sea lo que la zoología quiera que sea.

        España es hoy un enfrentamiento, una disputa. Vayas donde vayas, hay al menos dos bandos y las reglas del juego, sencillamente, no existen. No hay ética de la lucha, ni reglamento alguno. O lo que hay no se usa, por más que constitucionalmente, de inicio, existieran buenas intenciones. España es una herida reabriéndose. Un monolito abandonado a la suerte del olvido. Me sale el Goya oscuro cuando pienso en esta confrontación desgarrada, nacida de las entrañas, de la concepción vital más elemental, de la proyección del país que se desea. La fractura es una factura que no se desea abonar. Es un agujero de siglos, de deudas pendientes y venideras, de empujones a destiempo, guadañas tétricas y silencios ante un pelotón de fusilamiento.

        España sigue siendo hoy una ecuación sin resolver, un galimatías, un pedazo de trapo que aguarda a la costurera. Hay una España diferente en el ideario de cada español, aunque a muchos esta España no nos entre en la cabeza. Y el puzzle lo arreglamos a hostias, a perdigonazos, a estacazos, vomitando las palabras que no entendemos y las que no queremos escuchar.

        España, esta España de miserias intelectuales, billetes voladores sobre las plumas y las conciencias y poderes adorando al Poder supremo. Esta España de choque, muralla, trinchera y ladrillo. Esta España que edifica paraísos de la discrepancia sobre la barra de un bar y que gime agonizante los goles, los plasmas, los chismes y los putiferios cromáticos. Esta España que desprecia, menosprecia, anula y aniquila la discrepancia edificante, educada, cortés y dialogante. Esta España que tiñe de negro los intentos de regeneración, de integración, de respeto, de progreso, avance y ciencia.

        España es hoy un cuadrilátero en el que los policías se enfrentan a los bomberos, los fiscales a los jueces, los pasados a los futuros. Y, lo que es más triste: la superchería le está propinando una soberana paliza a la Razón.

Y nadie va a arrojar la toalla.

Escrito por: Jean.2014/01/16 11:59:37.969000 GMT+1
Etiquetas: goya razón corrupción españa ética rajoy | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

Comentar





Por favor responde a esta pregunta para añadir tu comentario
Color del caballo blanco de Santiago? (todo en minúsculas)