
[Sony&BMG, 2007]
Ritmos de rap, reggae,
pop y slam junto a los aires tradicionales de la música kabilia sirven de base
al contundente mensaje lanzado por Idir
y sus jóvenes amigos en este nuevo trabajo: « La Francia de hoy con su
diversidad, es un logro irreversible ».
El activismo social de Idir no es una novedad, a menudo confiesa que la música no es para él un oficio sino la actividad que le permite expresar sus ideas. Pero nunca había plasmado de forma tan explícita en un disco su compromiso como en este trabajo, del que afirma que lo realmente importante es el concepto, un concepto viable y esencial en la Francia del siglo XXI.
Frente a la monocolor
propuesta de la identidad francesa, construida por la vía de asimilar las
realidades diversas que la componen, «La
France des couleurs» propone un
espacio común que ha de recoger la suma de aportaciones de quienes en él
conviven. Los amigos de Idir entre los
que no falta su paisano Zidane, se suman al proyecto entonando juntos la
canción que da título al disco para
reivindicar el respeto a la pluralidad y el mestizaje como elementos
dinamizadores de una sociedad que necesita revisar sus valores con buenas dosis
de generosidad.
En coherencia con el mensaje, tanto el proceso de gestación del disco como su resultado son un ejemplo de diversidad y encuentro: los múltiples colores embellecen la escena, el contacto los difumina y suaviza los contrastes. Hay diversidad de ritmos, de lenguas y de orígenes, diferencias generacionales, culturales y sociales, pero prevalece la voluntad de establecer los puentes necesarios para acercar esas realidades tan aparentemente distantes. En los diecisiete temas del disco, los jóvenes compañeros de Idir se expresan con su particular estilo mientras él responde a sus guiños de complicidad y entra sin complejos en su terreno. Las letras abordan cuestiones tan candentes como la situación de los jóvenes de los arrabales, el cuestionamiento de los orígenes, la influencia de las tradiciones, las expulsiones de los “sin papeles”, el rechazo a la diferencia o el conflicto palestino-israelí.
FéFé i Leeroy, Wallen, Sinik, Sniper, Tanina, Grand Corps Malade, Disiz la Peste,
Kenza Farah, Tiken Jah Fakoy; Oxmo Puccino, Dj Kore, Guizmo, Daniel y Manu (de Tryo),
Zaho, Rim-K, Akhenaton y Nâdiya, son además de la israelita Noa, sus compañeros en
este multicolor viaje. Idir, no duda en
ceder protagonismo a sus jóvenes amigos, pero la huella de su sensibilidad impregna
el conjunto del trabajo suavizando con armonía los contrastes de tanto
eclecticismo.
La sorpresa de escuchar a Idir rapeando junto
al marsellés Akhenaton, o integrando su estilo musical en ritmos tan dispares,
es razonablemente lógica para quiénes somos seguidores del cantante kabilio. Pero
tras el impacto inicial, no sólo he llegado a apreciar la naturalidad con que
lo hace, sino que me gusta el resultado. Y aunque confieso sentirme aliviada
sabiendo que no se ha pasado al entorno del hip hop, reconozco que
además del valor conceptual del proyecto, que se refuerza con el DVD que
incluye, es un disco lleno de frescura y energía que me ha acercado a
horizontes musicales para mí desconocidos, a la vez que ha permitido la entrada
de Idir por la puerta grande en los ambientes de veinte añeros hip hoperos que
han escuchado el disco.
Para acabar os dejo unos fragmentos de Lettre
a ma fille, un tema que a partir del cuestionamiento de un padre
musulmán sobre la educación de su hija, aborda las contradicciones que pesan
sobre jóvenes franceses sometidos a diferentes influencias culturales. Como
sucede en otros temas del disco, Idir
intenta acercarse a realidades que le son familiares, aunque sus opciones a favor de la laicidad o
la igualdad de las mujeres no admitan confusión. La letra, a propuesta de Idir,
fue escrita por Grand Corps Malade un
joven artista de slam, que demuestra su capacidad de ponerse en la piel ajena a
pesar de no estar vinculado con el entorno que retrata; la música es de Tanina
Chériet, la hija de Idir, que con el piano acompaña a su padre en la emotiva
interpretación del texto.
La traducción es mía, o sea libre, pero no se
aleja mucho de lo que dice el texto original.
………
Te he educado lo
mejor que he sabido
Teniendo siempre
cuidado de perpetuar las reglas, de respetar las tradiciones.
Como hicieron mis
padres, créeme, sin replicar
Como lo hacen todos
esos hombres que encuentro en la mezquita
Te he educado lo
mejor que he sabido, como lo hacen todos los nuestros.
Pero, ¿lo hacía por
tu bien, o para hacer lo mismo que los otros?
Me planteo todas
esas dudas y esta dolorosa pregunta:
¿Soy yo quien te ha
educado, pero eres feliz, al menos?
………
Y si decidiéramos
que se callen todos esos bien-pensantes
Si olvidáramos por
un tiempo esos convencionalismos que tanto nos pesan
Si por una vez
tuvieras derecho a hacer lo que tú quieras
Si por una vez
fueras a bailar dejando sueltos tus cabellos
Quiero que grites y
que cantes abiertamente frente al mundo
Quiero que dejes
fluir todos esos placeres que te inundan
Quiero que salgas,
quiero que te rías, quiero que hables de amor
Quiero que tengas
el derecho de tener veinte años… al menos por unos días.
He necesitado coraje para confesarte mis sentimientos
Pero si he escrito
esta carta es simplemente para que sepas
Que te quiero con
locura
Aunque tú no lo
veas
Ya sabes hija mía,
entre nosotros, hay cosas que no se dicen
María Zaloña
Comentarios
Remitente: Samuel.2007/11/01 14:11:57.117 GMT+1
http://www.javierortiz.net/voz-samuel
Una cosita : en Lettre a ma fille, no es Idir quien habla a su hija, nada más lejos de sus principios que privar a sus hijos de su libertad de elección. Ni siquiera ha escrito él el texto, aunque sí le sugirió el tema a su autor.
Lo aclaro por si pudiera dar lugar a confusión
Un fuerte abrazo
Remitente: Marieta.2007/11/01 17:55:10.381 GMT+1