Vengo a decir adiós, lo que no deja de ser, entre otras muchas cosas, una espeluznante contradicción semántico-filosófica, porque quedaría más consecuente en mi caso un “hasta siempre”, dado mi escaso gusto por la fe balsámica y las condecoraciones deístas. Pero, en el fondo, no soy más que una contradicción enroscada en sí misma, esa merluza que dicen que se muerde la cola, o, si se prefiere, un simple merluzo.
Entierro a Marat y con él muchas vivencias, opiniones, enredos, chismes, exabruptos, enfados colosales e indignaciones. Entierro una pluma, un pensamiento, un eterno cabreo, una idea, una experiencia, un sentir y un vivir. Entierro un enorme saco de palabras y alguna acción. Sepulto la discordia, el disentimiento, la frivolidad, el escarceo en tierra de nadie, sesudas reflexiones, irreverencias, aspiraciones, sueños, vendettas, arcadas, guiños, pisadas, incoherencias, lágrimas, bocanadas de aire y lamentos, muchos lamentos. Entierro una travesía, confianza, pasión, complicidades, un seudónimo y mucha frustración. Creo que es una derrota, una puñalada en el corazón de la memoria y un rito bajo el eclipse mortal de las pesadillas. Es un fracaso, un simple despropósito. No lo provoca ni el miedo ni el sabor de la rendición, sino la incineración del coraje, y la atrofia de esos músculos que se encarga de dictar cada noche qué hacer para sobrevivir.
Es, si se me permite aún hoy soñar, la otra muerte de Marat. Y a esta hora no sé si soy yo la víctima o el verdugo, el traidor o el traicionado, la lluvia o la sequía, el enterrado o el enterrador. La oscuridad no me permite vislumbrar siquiera una pizca de sentido común.
Durante estos años de voces y ecos he aprendido tanto al leer como al escribir, aunque fue mucho más productivo sin duda el tiempo dedicado a contemplar las expresiones y los pareceres de los demás. Javier Ortiz no hubiera admitido cuando él mismo masticaba mis artículos y los subía a su página (antes de la irrupción de este blog, en piloto automático) ninguna loa ni seña de admiración hacia su persona u obra. Él ya lo sabe. Admiro a muy poca gente, a muy poca, pero sus palabras, su continuo fervor reflexivo y esa forma de desarmar a los contrarios con las palabras y el valor de manejarlas de manera tan magistral merecen a esta hora un agradecimiento. Diría que es un oasis en el columnismo periodístico español, pero me quedaría muy pedante.
En fin, podría dar más vueltas a las palabras y a los sentimientos trágicos que se asoman hoy en este ronroneo neuronal emotivo plagado de resignación, pero tampoco dispongo de la plasticidad de David para crear un cuadro tan magnífico y vivo en la hora de la despedida. Ese cuadro de la muerte de Marat es una inmensa obra de arte y ya se sabe que ars longa vita brevis . Esta vida de Marat ha durado casi cuatro años. Sólo espero que su arte dure, si la memoria lo permite, algo más.
Comentarios
Remitente: Belén.2006/07/05 19:30:39.917 GMT+2
Remitente: Marieta.2006/07/05 19:33:21.330 GMT+2
Remitente: alexandre.2006/07/06 00:36:11.744 GMT+2
Remitente: Hannot.2006/07/06 11:40:18.952 GMT+2
http://hannotandfriends.org
Remitente: iturri.2006/07/06 14:21:23.407 GMT+2
http://www.javierortiz.net/voz/iturri
Remitente: Isaac.2006/07/06 15:11:04.522 GMT+2
Remitente: pakua.2006/07/06 19:08:22.519 GMT+2
Remitente: Luis.2006/07/07 10:38:53.858 GMT+2
http://paspespuyas.com/comunidad/index.php/eltransito
Remitente: Pablo.2006/07/07 11:04:35.078 GMT+2
Remitente: .2006/07/07 12:23:31.777 GMT+2
Remitente: Miguel García.2006/07/08 09:07:33.312 GMT+2
http://www.trebol-a.com/author/miguel/
Remitente: Fransmestier.2006/07/10 18:31:27.908 GMT+2
Remitente: Oke.2006/07/10 19:29:50.537 GMT+2
Pero Marat, ¿se te ha derretido la sesera o es que te han ascendido?
Qué gran articulista de centro-derecha reformista se pierde contigo, ccampeón.
Remitente: Flaky.2006/08/17 09:56:39.130 GMT+2