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2013/10/20 19:50:00 GMT+2

El otoño vasco según Imanol Murua Uria

Ya lo dijo Imanol Murua Uria hace dos años: "Siete de la tarde del 20 de octubre de 2011. Se nos olvidará que a Muammar Gaddafi lo mataron ayer, pero no olvidaremos el día en que ETA comunicó el fin de la actividad armada". Y no, no se nos olvida. En su  columna dominical en el diario Berria, Imanol escribe hoy de Euskal udazkena (El otoño vasco) y dice así en castellano.

El otoño vasco

Si un satélite en vez de nubes y tormentas, tuviera la capacidad de percibir los momentos de calma y felicidad , el hombre o la mujer del tiempo diría que se ha notado «una disminución repentina de la fuerza de la gravedad» en el entorno pirenaico. Diría que «no son fenómenos normales» y estaría en lo cierto. La felicidad siempre es exigua, mucho más entre los vascos y las vascas, tras 40 años de violencia política. Estas son, traídas al castellano (nota: al euskera en el original de Murua), algunas de las palabras del artículo The Basque Spring escrito por Bernardo Atxaga y publicadas el 29 de marzo de 2006 (en inglés) en The New York Times. Fueron escritas al hilo de la tregua que ETA decretó tres días antes. Menudo peso nos quitamos de encima. Pero las cosas comenzaron a torcerse nada más publicar ETA su comunicado y Atxaga su artículo, y todo se fue al garete la siguiente primavera. Finalizó la primavera vasca.

Y la actual comenzó como lo hizo porque la de entonces acabó como acabó. ETA decidió decir adiós a las armas sin poner en vías de solución los nudos del conflicto, porque la izquierda abertzale concluyó que era necesario dejar a un lado la violencia para poner el conflicto en vías de solucionarse alguna vez.  Hoy hace dos años dio ETA la buena nueva. Al día siguiente no fue Atxaga quien escribió en The New York Times, sino Tony Blair. En A Basque Peace, dio su bendición al camino iniciado en Aiete, dando a entender que tenía el beneplácito de algunas altas instancias de cierto prestigio. Estará arrepentido de lo que escribió si se ha dado cuenta de que dos años después no se ha cumplido nada de lo propuesto y casi pronosticado.

La decisión de ETA fue unilateral, pero vino tras varias rondas de conversaciones. A través de algunos intermediarios, el gobierno Zapatero y ETA intercambiaron mensajes a lo largo de 2011 y, debido a que a través de esos mensajes se le notificó que estaba al caer la decisión de ETA, fue como el Gobierno hizo posible que Kofi Annan y demás ofrecieran la pista de aterrizaje de Aiete. Poco después de hacer pública su histórica decisión, una delegación de ETA estaba sentada a la mesa en Oslo a la espera de la delegación del Gobierno español. En su comunicado del pasado mes de marzo, la propia ETA habló de compromisos. Que la «constitución de la delegación de ETA» fue una consecuencia de los compromisos gubernamentales, pero que Madrid no cumplió su palabra. Por el momento pueden leer hasta ahí. Y sabemos que a las puertas de las elecciones (y del relevo), Zapatero prefirió pasar al siguiente la mochila de Oslo.

Dicen quienes saben que, después de ganar las elecciones Rajoy pero antes de tomar posesión del cargo, hubo una reunión entre quien entraba y quien salía de La Moncloa donde se habló de quiénes esperaban en Oslo. Dio mucho que hablar la larga y, hasta su publicación, secreta reunión que mantuvo Zapatero con el recién nombrado ministro del Interior. Seguro que le escucharon con atención al contador de secretos, pero no recogieron la mochila. No fueron a Oslo. Para qué. Después, parece que siempre han hecho el mismo cálculo: la política de la mano dura nos da votos y dar pasos solamente acarrea riesgos; pues sigamos, por tanto, con la mano dura, como esta semana en la Audiencia Nacional.

Si el satélite de Atxaga percibiera los momentos de calma y felicidad, el hombre o la mujer del tiempo diría que hay un aumento notorio de la fuerza de gravedad en estos dos años en la zona pirenaica; y que esa fuerza de gravedad tiene especial intensidad en el centro de la Península Ibérica, esta semana nuevamente, en el entorno donde tiene su sede un tribunal especial. Menudo peso encima de los hombros. A ver qué racha de viento viene mañana desde Estrasburgo.

Escrito por: iturri.2013/10/20 19:50:00 GMT+2
Etiquetas: berria imanol_murua amaieta traducciones euskal_herria organization | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

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