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2020/02/22 11:30:00 GMT+1

De cómo los obreros pagan las obras del polideportivo de Altza

Viernes por la mañana. En el portal están, como todas las semanas, un par de ejemplares de Irutxuloko Hitza y de Gipuzkoako Hitza. Le echo un ojo a la portada de Irutxulo: «Iruzurra Altzako kiroldegiko lanetan» (Fraude en las obras del polideportivo de Altza).

Más abajo: «El sindicato ELA ha denunciado graves irregularidades en las obras de construcción del polideportivo de Altza. Una subcontrata 'pirata' debe el sueldo a varias decenas de trabajadores».

Estos últimos días he leído algunos tuits sobre el tema, pero no me he puesto, por falta de tiempo, a leer las noticias con un poco de fundamento. Hasta ahora.

Obras del polideportivo de Altza. Fotografía: Joseba Parron San Sebastian (Irutxuloko Hitza)

Fotografía: Joseba Parron San Sebastian (Irutxuloko Hitza).

El reportaje lo firma Iñaki Agirre. A ver si soy capaz de resumirlo en pocas líneas.

Los trabajos de reforma del polideportivo «fueron adjudicados a las empresas Acciona más Altuna y Uria por casi cuatro millones menos del tope señalado por el Ayuntamiento: 12.441.731,70 euros».

El responsable del ramo de la Construcción del sindicato ELA, Igor San José, dice: «Acciona y Altuna y Uria presentaron una propuesta muy barata y por ello obtuvieron la mejor puntuación».

Por tanto, «a sabiendas de que era imposible construir el polideportivo con esos precios bajo las condiciones recogidas en el convenio guipuzcoano, la UTE echó mano de las subcontratas».

Estos párrafos:

«En la obra del polideportivo de Altza entraron dos subcontratas y una de ellas, la empresa gallega Colaper, montó un eficaz sistema de estafa. Buscaba trabajadores en otras zonas del Estado, principalmente en Ponferrada y Madrid, a los que ofrecía determinadas condiciones (sueldo de 1.800 euros, catorce pagas, vivienda, comidas …), les convencía para venir a San Sebastián. Muchos sólo tuvieron contacto telefónico con su jefe, sin llegar a verle nunca la cara».

«Sin embargo, semanas después de su incorporación, los trabajadores veían claro que las condiciones no tenían nada que ver con las que les habían prometido previamente, y surgía el conflicto. Pero el patrón no aparecía por ninguna parte y no respondía a sus peticiones. En estas circunstancias, y lejos de casa, los trabajadores decidían abandonar la obra y regresar a sus pueblos, asumiendo que nunca recuperarán el dinero que les deben».

«Desde el mes de agosto, Colaper ha traído a la obra cuatro cuadrillas de unos diez trabajadores, una detrás de otra».

Añade San José: «Desde el inicio de la obra sólo se ha abonado a los obreros una pequeña parte de sus salarios. En este sentido, todo el trabajo que se ha hecho hasta ahora les ha salido casi gratis».

Irutxuloko Hitza ha recogido el testimonio de uno dellos: el gruista Félix Llorente vino en enero desde Fuenlabrada.

Pero las deudas no las tienen únicamente con sus obreros, también les deben dinero a bares y pensiones. Todavía no está en la red, pero Iñaki Agirre habló también con Pili Veiga, dueña del Bar Carrasco.

«A finales de enero me debían 3.671 euros, y por febrero, más de 2.500 euros. Cuando saltó el tema, la UTE (Acciona más Altuna y Uria) me pagó la deuda de enero, pero me parece vergonzoso que hayan dicho en los medios que ya han saldado todas las deudas».

Veiga precisa que «no los voy a dejar sin comida, de ninguna manera, porque eso sería inhumano. (...) La gente del barrio está muy asqueada con esta cuestión. (...) La gente ve que hay un gran ir y venir de trabajadores, y que la obra no avanza. Han cerrado un montón de comercios de la zona estos últimos años. El barrio se está muriendo. Por este motivo, el proyecto del polideportivo nos dio cierta esperanza a la hora de revitalizar Altza».

Abro paréntesis. Cuando murió el compañero Fidel Vicente (no era de la plantilla, pero lo considerábamos casi de casa), el funeral tuvo lugar en una iglesia que está cerca de las casas de cultura Tomasene y Casares, en una zona cercana al polideportivo. No entré al local y parte de la zona estaba señalizada con vallas porque encontraron amianto. A la hora de dar la bienvenida a las personas de fuera de Altza, el cura Javier Hernáez recordó este problema. Cierro paréntesis.

Este mismo viernes he leído en Noticias de Gipuzkoa que la ya no sé cuántas veces retrasada obra de la estación del TAV de San Sebatián ha sido adjudicada. La mejor oferta, dicen, es de Moyua, Comsa y Cycasa. Añaden, «el montante final ascenderá a unos 80 millones de euros, con una rebaja del 17% respecto al precio de licitación, fijado en 97 millones, IVA incluido».

Pregunto: Al igual que en Altza y otras tantas obras (por ejemplo, todas las movidas que hubo con la obra del Estadio de Anoeta), ¿ahora también van a pagar los obreros y sus familias una parte de la obra con sus precarias condiciones de trabajo?

Altzako kiroldegiko lanetan ere langileak pagaburu, apunte hau euskaraz.

Escrito por: iturri.2020/02/22 11:30:00 GMT+1
Etiquetas: sebastián san donostia altza precariedad trabajo | Permalink | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

Respondo: sí, probablemente así sea.

Pregunto: ¿Acaso no existen empresas públicas que puedan realizar la construcción del polideportivo Altza y de otras muchas obras más dando unas condiciones de trabajo dignas y respetuosas a la clase trabajadora y ahorrando costes de producción?

¡Ah, que es el Mercado el que manda...!, vaya, pues entonces la Administración Pública ha de seguir inyectándole sueros de vida al Dios Mercado, para que éste se mantenga con vida y dé bienestar al pueblo. ¡Qué felicidad, qué bien nos va...!

 

 

Escrito por: José.2020/02/22 16:23:35.523385 GMT+1

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