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2018/02/24 10:00:00 GMT+1

Andoni Tolosa «Morau» nos cuenta en un disco el cuidado de su madre enferma de Alzheimer

Comienzo a traducir este texto pasadas las 7 de la mañana y lo acabo cuando son casi las 10 de este sábado. Esta semana no he tenido demasiado tiempo para hacer lo que realmente quería y si algo me ha reconciliado un poco con el exterior ha sido esta entrevista de Gorka Erostarbe publicada en el diario Berria «Gustura joango naiz zahar etxeetara ere» (También iré muy a gusto a los asilos).

Andoni Tolosa Morau es un cantautor de Hernani nacido en la primera parte de la década de los 60 del siglo pasado. No es un músico que haya levantado mucho revuelo, pero tiene cosas interesantes como ésta de convertir en disco, tras su fallecimiento, lo que ha sentido cuidando a su madre enferma de Alzheimer.

Traduzco también el texto que aparece en la foto inferior (nota: me chivan que es una canción de Berri Txarrak):

Iparra galdu = Perder el norte

Burua galdu = Perder la cabeza

Hegora joan = Ir al sur

Bihotza eman = Dar el corazón

Gracias a Andoni por el disco, a Bassmatti por regalármelo, a Gorka por la entrevista, a Juan Carlos Ruiz por la foto y a Berria por publicar texto y foto.

Se puede escuchar Egunsentiak alperrentzat (Amaneceres para vagos) en su página en Bandcamp mientras lees estas líneas.

Andoni Morau by Juan Carlos Ruiz

Foto de Juan Carlos Ruiz (Argazki Press) para Berria.

Andoni Tolosa Morau: «También iré muy a gusto a los asilos»

Primero fueron los paseos matinales diarios con su madre. Luego las fotos del horizonte -aunque no solo eso- mientras el día levantaba. Más tarde comenzó a trabajar los primeros esbozos de las canciones y, ahora, Andoni Tolosa Morau ha autoeditado Egunsentiak alferrentzat (Amaneceres para vagos). Al igual que hiciera con su anterior trabajo Arrainentzako himnoak (Himnos para los peces) en 2014, la tirada está limitada a 500 ejemplares; entre varias personas, trabajando en común, le dieron el último toque a la envoltura del disco. Las trece canciones pueden escucharse en la plataforma Bandcamp y los discos podrán adquirirse en sus conciertos.

Su anterior disco (Arrainentzako himnoak) fue un trabajo como dúo con Beñardo Goietxe. Este disco lo ha hecho en solitario, pero el propio Goietxe ha metido su voz en la mayoría de los temas.

Andoni Tolosa Morau comenzó a pasear al alba con su madre todos los días hace doce años. Dos años después, le diagnosticaron alzheimer a ella. Continuaron paseando todos los días. Pasaron diez años más hasta su fallecimiento.

Gorka Erostarbe.- ¿Por qué retratabas el cielo tantas veces?

Andoni Tolosa Morau.- Porque era nuestro escenario diario. Habré sacado fotos de estos paseos los últimos cuatro años más o menos, pero llevábamos paseando juntos ocho años más. De alguna manera era nuestro espacio común. Ahora salgo a pasear con cualquiera y voy mirando el cielo. Siempre miro para arriba. Hubo un momento en el proceso de cuidar a mi madre en el que cambió mi mirada. Antes no reparaba en estas cosas: si los pájaros aparecían en mitad de la carretera, si alguien había tirado un papel fuera de la papelera, si había musgo en el banco... Todo eso lo vi junto a mi madre. Las fotos han sido una forma de sacarle rendimiento a la rutina. Una vez que me zambullí en esa rutina, comencé a disfrutar en compañía de mi madre.

Gorka Erostarbe.- ¿Cantabáis en esos paseos?

Andoni Tolosa Morau.- No, no lo hacíamos. Pero mi madre siempre había cantado. Cuando era pequeño, había dos ramas en casa: por un lado, los bertsos, en la radio siempre se escuchaban bertsos. Y, por otro, mi madre cantando. Cuando éramos críos, mi madre nos cantaba mucho. La mayoría eran canciones infantiles. Cuando ella ya estaba enferma, alguna vez probamos a recordar alguna. Se ayudaba de las manos para recordarlas y comenzaba a cantar... pero luego volvía a trabarse.

Gorka Erostarbe.- ¿Tu madre estaba al tanto de tus fotos y de estas canciones?

Andoni Tolosa Morau.- Sí, de las fotos sí, pero no de las canciones. Porque lo de las fotos era una especie de complicidad. Por ejemplo, había veces en las que me daba pistas sobre qué fotografiar. Me decía «mira, mira, mira...», y me anunciaba el surgimiento de un sol enrojecido. Yo siempre le decía: «Ama, te aburrirás si comienzo a sacar fotos...». Y me decía que no, que me quedara tranquilo sacando fotos. No le importaba caminar más lento o tener que esperarme.

Gorka Erostarbe.- Has ido desgranando de manera muy íntima y tierna algunos elementos de la enfermedad. Es algo que te caracteriza, pero esta vez, quizás, sea la más íntima y tierna de todas.

Andoni Tolosa Morau.- Sí, porque la relación con mi madre se convirtió en algo muy íntimo. Pasaba muchas horas con ella. Y no solo con mi madre, porque mi padre también estaba enfermo. Aquellos paseos se convirtieron en una cosa muy íntima. Además, quien padece de alzheimer pierde también la vergüenza y se convirtieron en nuestros paseos. Nos reíamos mucho con sus salidas. Apunté un montón de detalles y recopilé mucho material, muchos borradores, y había algo que me pedía darle forma a todo eso.

Gorka Erostarbe.- Con un material entre manos de una tremenda carga emocional, ¿te costó mucho decidir que llegaría un momento en el que saldrías a la plaza con todo ello?

Andoni Tolosa Morau.- Sí, tuve mis reparos e incluso todavía no he superado todas esas dudas. Ahora, con las entrevistas, sé que voy a tener que hablar de los cuidados y del alzheimer casi tanto como de la música. Y ahí sí que tengo dudas. Porque no es solamente algo íntimo para mí: estoy contando intimidades que lo son también de otras personas y eso me da todavía más reparo. No estoy acostumbrado.

Gorka Erostarbe.- La canción que abre el disco se titula Alzheimer y es una presentación de la enfermedad que dice así: «...se pierden en el cielo, tras fallar todas las anclas». Cuando fallan todas las anclas, ¿queda la música?

Andoni Tolosa Morau.- Al final a mi madre se le olvidó hablar. Pero, de todas maneras, jamás se le quitaron las ganas de pasear, de andar. Movía los dedos de las manos para decirnos que quería dar un paseo. Estando en el hospital, las enfermeras le pusieron un gran tubo, salió al pasillo y mantuvo esa costumbre hasta el último momento. Creo que se lo pedía el cuerpo, una especie de inteligencia corporal de la que se habla muy poco. Lo último que perdemos son los hábitos y mi madre tenía muchos hábitos físicos. Era el cuerpo quien la llevaba.

Gorka Erostarbe.- Esa canción recuerda en su tonalidad y desarrollo una canción de tu anterior disco titulada Hondarribia 2012...

Andoni Tolosa Morau.- Aquella también era una historia muy concreta; y la letra de Alzheimer es también muy precisa y larga. Es un tema de seis minutos. Tenía muy claro que no quería cortarla. Ambas tienen una narratividad y un tempo parecidos, aunque Hondarribia 2012 se viene arriba y termina de manera más épica. Las dos requieren de un desarrollo parecido. En esa canción hay una frase que dice: «tendré que proteger mi corazón de escuchar según qué canciones». Para mí es muy importante saber de qué canciones debo proteger mi corazón.

Gorka Erostarbe.- ¿Cómo protegerse del riesgo de caer en algo demasiado dramático?

Andoni Tolosa Morau.- En ese sentido, para mí fueron un descubrimiento los cómics María y yo y María cumple 20 años de Miguel Gallardo y María Gallardo. Ambos son cómics sobre la hija autista. Dos joyas. Me gustó el tono. Y fue allí donde descubrí que se puede contar algo muy dramático de manera muy tierna y entender perfectamente qué estás contando. Vi claro cuál era el tono que quería utilizar. Seguramente también me saldría algo parecido, pero fui más selectivo tras esa lectura, porque hay veces en que tienes la tentación de tirar hacia lo muy dramático...

Gorka Erostarbe.- En la canción Gaixo (Enferma/o) te preguntas: «¿Quién está enfermo? ¿Ella o yo?». ¿Te has sentido enfermo a la hora de hacer este disco o te ha ayudado a hacerle frente a la enfermedad?

Andoni Tolosa Morau.- Sí, sí. Los cuidadores enfermamos. A veces tanto o más que la persona enferma. Hemos de cuidarnos muy mucho en estos procesos... Y es muy importante, sobre todo, no llevar en solitario la mochila a cuestas. Es algo muy extendido, sobre todo entre las mujeres.

Gorka Erostarbe.- Aunque tienen un tono íntimo y desnudo, las canciones tiene una dimensión social.

Andoni Tolosa Morau.- Cuando hablas con la gente, te das cuenta de lo universales que son estas cuestiones. Como si saltaras de dentro hacia fuera. ¿A quién no le ha tocado o le tocará el cuidado de una persona mayor? En ese sentido, creo que una vez hecho pública, es una cuestión que supera la experiencia individual y se convierte en algo colectivo. Sobre todo porque pone en canción los valores, los deseos y las creencias de la sociedad. La mayoría tenemos algo que decir, que añadir, alguna aportación que hacer; no deberíamos perder esa riqueza.

Gorka Erostarbe.- Voz y guitarra. Debía ser así de desnudo.

Andoni Tolosa Morau.- A medida que componía las canciones, me di cuenta de que quería hacer este disco en solitario y fue un reto muy grande. Cuando acabó la etapa de Agotak, Beñardo Goietxe y yo trabajamos juntos, y así seguiremos más adelante, pero aprovechando que él andaba en el proyecto Mugaldekoak, pensé que era el momento de hacer este disco intimista. Las canciones son así y piden este traje.

Gorka Erostarbe.- De todas maneras, esa desnudez sí que tiene elementos que la arropan, que la enriquecen. Por ejemplo en la canción Ondo lo egin (Que duermas bien), cantas como un susurro, casi con una voz temblorosa...

Andoni Tolosa Morau.- Lo he hecho aposta. Con tan pocos elementos y, claro, no era cuestión de hacer algo virtuoso con la guitarra, entre otras cosas porque no puedo y porque tampoco me interesa ese camino. Pero sí que tenía ganas de andar de manera más libre con la voz, de modular más... He trabajado bastante en ese sentido. No sé si eso se ve así en el disco, pero he trabajado mucho esa parte...

Gorka Erostarbe.- Bi argazki (Dos fotos) juega con la memoria.

Andoni Tolosa Morau.- Me di cuenta de que la memoria no tiene tanta importancia. La memoria histórica sí que la tiene, pero creo que, en general, nuestra sociedad le da demasiada importancia a la memoria y poca a la imaginación. El drama de mi madre no era la pérdida de la memoria: el drama comenzó cuando era incapaz de crear nuevos recuerdos. La memoria, los recuerdos, son una invención constante y, en el caso del alzheimer, la imaginación cobra un papel muy importante. Y ése fue un gran descubrimiento que hice. Tras la rabia que me produjeron algunas cosas, recuperé el sosiego: ¿Que ella se cree que yo soy su marido? ¡Qué importa! Lo realmente importante es que ella sienta que tiene cerca una persona en la que confía. Luego, qué forma le dé a eso... ¡pues no tiene importancia! Esa tontería me abrió mucho el camino.

Gorka Erostarbe.- Hay dos versiones de Bi argazki, ambas muy diferentes. ¿«Una para poder vivir, otra para anclarse»?

Andoni Tolosa Morau.- Con esta canción ha sucedido algo muy curioso. Esta canción expresa una especie de liberación. Aceptamos la rutina y, siendo conscientes de que debemos enfrentarnos a ella, hacía dos fotos. Me di cuenta de que las fotos no eran para el recuerdo, sino para tener la posibilidad, unos años después, de inventar una historia. Una fotografía para vivir ese momento y la otra no para recordar, sino para tener un material que permitiera inventar tus recuerdos. Y para poner la guinda a ese discurso, pues fue muy curioso lo que sucedió con esta canción. Puse la letra en el blog una mañana. Y a las 8 de la tarde tenía un mensaje de Giorgio Bassmatti: que había subido ya a Youtube una canción con esa letra. Fue para casa, la grabó y la subió a Youtube. Y nada más verla, dije: «Una maravilla». Lo hizo sin que yo le pidiera nada y el suceso expresa muy claramente el concepto de la letra. Él hizo su canción sin que yo acabara la mía. Y cuando vi la canción, le dije: «Tienes que grabarla para el disco». Así, la canción Bi argazki tendría dos canciones, dos versiones. Además, soy fan de Bassmatti. Me ha encantado el toque pop que le ha dado. Adaptó la letra y me parece que es muy hermosa. Y viene muy bien para cerrar el disco, porque le da luz.

Gorka Erostarbe.- Aunque los temas tratados no tengan mucho en común, la manera de hacerlo y la filosofía que hay detrás une este disco a Arrainentzako himnoak... ¿Fue ahí donde comenzó un nuevo Morau?

Andoni Tolosa Morau.- No alguien nuevo, pero sí más maduro y libre. Y no más libre porque estuviera a malas con la discográfica: más libre conmigo mismo. Me hice esta pregunta: ¿cuál es el sitio de Morau dentro de la canción en euskera? Pues el que tiene y soy consciente de ello. Y eso te da una libertad de la leche. Tienes tus limitaciones, no reúnes a cientos de personas en tus conciertos, no vendes miles de discos, pero tienes una libertad preciosa y una gente a la que le gusta el fruto de esa libertad.. Trabajar así me llena.

Gorka Erostarbe.- ¿Dispuesto a presentarlo en directo?

Andoni Tolosa Morau.- Sí, pero tengo algo de vértigo. Porque mi espacio natural han sido los bares y locales de ese tipo. Me da reparo porque no sé cómo va a funcionar. Me veo muy vulnerable. En directo tengo muchas armas para llegar a la gente, pero aquí me veo muy vulnerable. No estoy acostumbrado a sacar así algo tan mío. Puede que me llamen más de asilos y de residencias para personas mayores, pero iré con mucho gusto.

Escrito por: iturri.2018/02/24 10:00:00 GMT+1
Etiquetas: berria gorka_erostarbe traducciones morau galtzeimer alzheimer | Permalink | Comentarios (3) | Referencias (0)

Comentarios

Mila esker hartutako lanagatik eta azaldutako estimazioagatik.

Escrito por: Morau.2018/02/24 11:13:38.336829 GMT+1

Ah, lehen ahazt zait esatea, oso opari polita.

Escrito por: Morau.2018/02/24 11:29:24.829002 GMT+1

Mila esker, Andoni.

Escrito por: iturri.2018/02/24 15:53:51.136108 GMT+1

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