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1999/01/20 07:00:00 GMT+1

¡Pues mira que tú!

Desde remotos tiempos -uno va teniendo ya cierta edad- he venido quejándome del muy celtibérico hábito de replicar a las críticas poniendo de vuelta y media al crítico.

Las críticas, una vez formuladas, son independientes del crítico. Si a un tipo lo acusan de asesino, y quien lanza la acusación prueba que habla con fundamento, da igual que sea Jack el Destripador o San Francisco de Asís: habrá dado en el clavo. En todo caso, si el acusado demuestra que quien le ha denunciado es otro criminal, lo que dejará claro es que los dos merecen idéntico castigo, no que a él le quepa eludirlo.

Sencillo, ¿no? Pues no. La gran mayoría de los políticos españoles se piensan que, para responder a una crítica, basta con señalar las pifias semejantes cometidas por quien lo acusa. Es el recurrente, deshonesto, fastidioso y -ya digo- muy celtibérico "¡Pues mira que tú...!".

Debidamente denunciada esa intolerable argucia, tan típica de nuestro país, voy a utilizarla. Eso sí, con moderación.

Juan Alberto Belloch criticó el lunes en el Congreso al actual ministro del Interior por la brutal actuación policial en el campus de Bellaterra. Tenía toda la razón. Pero... Me acuerdo de una feroz carga que realizó la Policía contra un grupo de jóvenes que estaban pacíficamente sentados ante el Auditorio de Madrid protestando contra la OTAN, poco antes de que llegaran varios jefes de Estado y Gobierno, de visita en la capital de España. La ví con mis propios ojos. ¡Cómo zurraron! ¿El responsable de aquella barbaridad? Juan Alberto Belloch.

¿Mayor Oreja, dices? ¡Pues mira que tú...!

Critican los dirigentes del PSOE la remodelación de Gobierno que ha hecho José María Aznar. Dicen que es "inmovilista". ¿Y quiénes osan lanzar esa acusación? Unos individuos que llevan en el mando de su partido mucho más que Aznar en el suyo y que, puestos a prefabricar una alternativa a su predominio, sólo son capaces de presentar a otro que lleva en el mostrador del chiringuito tanto tiempo como ellos.

¿Inmovilismo? ¡Pues mira que vosotros...!

Dicho lo cual, añadiré que, en efecto, lo que dijo Mayor Oreja sobre los sucesos de Bellaterra fue infumable, y que la "sorpresa" que anunció Aznar ha resultado, sobre todo, una demostración de que el Senado le importa una higa. ¡Toma ya: presidenta, Esperanza Aguirre!

Aunque, si reprocho a Aznar que desprecie el papel del Senado, siempre podrá salirme alguien que me diga: "¡Pues mira que tú...!"

Javier Ortiz. El Mundo (20 de enero de 1999). Subido a "Desde Jamaica" el 29 de enero de 2013.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.1999/01/20 07:00:00 GMT+1
Etiquetas: el_mundo mayor_oreja 1999 aznarismo preantología belloch aznar | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

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