Cada vez que se produce un atentado mortal de ETA, HB convoca una conferencia de prensa en la que expresa sus condolencias a la familia de la víctima. A continuación, añade siempre que, de todos modos, no va a condenar la acción de ETA porque las condenas -son inútiles-.
Pero hete aquí que anteayer la alegre y combativa grey de la kale borroka va y ataca el batzoki peneuvista de Legazpia, en Guipúzcoa. Visto y no visto, HB hace público un comunicado en el que condena la acción, subrayando que es contraproducente e impropia de la izquierda abertzale.
Pero, ¿no habíamos quedado en que las condenas eran inútiles? ¿Por qué ésta no?
La respuesta es obvia: lo que a HB le parece inútil es condenar lo que no condena.
Javier Ortiz. HB y la inutilidad de las condenas. Diario de un resentido social. 11 de agosto de 2008.
El recuerdo de hoy lo escribió Guillermo Nagore. Eskerrik asko. Ya perdonarás, pero lo hemos rebautizado.
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