Inicio | Textos de Ortiz | Voces amigas

2009/07/08 06:00:00 GMT+2

Estos lodos

A lo largo de la exposición he tratado de rastrear, tanto a través de la época del franquismo propiamente dicho como en el período de la llamada transición, la persistencia de dos factores ideológico-culturales que considero de primera importancia para.la evolución posterior de nuestra realidad.

El primero es el miedo. El miedo ha sido un sentimiento que ha determinado muchas conductas en la reciente Historia de España. El miedo -miedo a la represión, en sus muy diversas formas- llevó durante el franquismo a amplísimos sectores de la población a amoldarse resignadamente a lo existente. El miedo -miedo a un golpe militar fascista- empujó durante la transición a muchos a aceptar que no se saldaran cuentas con el pasado y se permitiera que continuaran en la vida política y en el aparato del Estado estructuras, instituciones y personajes culpables de auténticos crímenes.

El miedo ha tenido también otras formas, variantes de lo mismo: miedo a la radicalización de la vida política, miedo al regreso al clima de guerra civil, miedo a abrir nuevas páginas de la Historia que nos puedan arrebatar lo que tenemos, por poco que sea... En parte por querencias que se hunden en la noche de los tiempos, en parte como resultado del trauma de la guerra de 1936-1939, en parte por la larga experiencia de la arbitraria brutalidad franquista, el miedo se ha convertido en un sentimiento determinante de la conducta de muy buena parte de los españoles. Y eso tiene enorme importancia. Porque a quien está atenazado por el miedo no le importa qué es justo; le preocupa qué es menos arriesgado. Un pueblo cobarde no puede ser un pueblo libre. “Nous savons tous les deux / que le monde sommeille / par manque d'imprudence”, cantaba Jacques Brel ante la tumba de su amigo Jojo, poco antes de morir él mismo. Tenía razón: para no quedarse dormidos, los pueblos necesitan una cierta dosis de imprudencia. Pero sólo algunos se muestran capaces de arriesgarse. Y sólo a veces.

Otra característica definitoria de la vida política española ha venido siendo, desde décadas ha, la doble moral. Doble moral, hipocresía, farsa, ficción... También esto hunde sus raíces en el período franquista. Me he referido antes a ello: a cómo el pueblo se acostumbró a practicar unos ritos políticos en los que no creía; a cómo poco a poco la propia clase dominante se avino también a hacer lo mismo. En el escenario de la transición se representaron simultáneamente muchas farsas, y todas confluyeron en esa gran farsa que fue todo el proceso. De un lado, la oposición hizo como si el franquismo se estuviera hundiendo víctima de los embates de las masas, cuando la realidad era que la lucha de masas era escasa y que el régimen había iniciando su reconversión con la ayuda de esa misma oposición. Por su parte, los sectores más lúcidos del franquismo hicieron como si entre lo que ellos habían venido haciendo y la democracia no hubiera más diferencia que la del mero paso del tiempo: a nuevos tiempos, nuevos planteamientos. Unos y otros hicieron al final, conjuntamente, como si el pasado no existiera: como si nadie hubiera encarcelado a quienes combatían por la libertad, como si nadie hubiera torturado, como si nadie hubiera mandado nunca a la Policía disparar contra los manifestantes, como si nadie hubiera firmado jamás sentencias de muerte y nadie las hubiera ejecutado...

Un ejemplo acabado de esa gran farsa, de ese gran monumento a la doble moral, es la actitud que desde la transición ha adoptado la clase política española hacia el rey. En privado todo el mundo recuerda quién lo designó heredero, quién estaba al lado de Franco en la Plaza de Oriente el 1 de octubre de 1975, cuando el dictador reunió a sus fieles para festejar la ejecución de cinco antifascistas, de qué extraño modo se ha seguido en este país la línea dinástica o quién encumbró a Alfonso Armada al punto desde el que pudo permitirse encabezar la intentona del 23-F, por poner sólo algunos ejemplos. Todo eso y más se sabe, y se comenta en privado. Pero en público, cuando los políticos españoles hablan del rey sólo hay espacio para el ditirambo, inevitablemente sazonado de adjetivos ante los que el propio Kim Il-sung habría empalidecido de envidia.

La doble moral y la ficción se han apoderado de la vida política española.

Asentada en esos dos pilares -miedo y doble moral-, no sólo la llamada "clase política": el conjunto de la sociedad española ha sufrido un proceso intensivo de degradación ética. Pondré otro ejemplo que me parece particularmente sangrante. Aquí todo el mundo tiene el convencimiento moral de quién fue "el señor X" que amparó los GAL. En buena lógica democrática, quienes tienen ese convencimiento deberían catalogar en su fuero interno a tal individuo como criminal, negándose a aceptar su presencia en la vida política. Sin embargo, muchos de los que le atribuyen esa conducta criminal se refieren a él como figura de pro, dejan ese episodio a beneficio de inventario e incluso, llegado el caso, lo votan para que rija los destinos del país.

Javier Ortiz. Primera parte del sexto punto de la conferencia Tal fuimos, tal somos, pronunciada en julio de 1994 en Maspalomas (Gran Canaria).

El recuerdo de hoy es de nuestra buena amiga Maria Zaloña. Gràcies, Marieta.

Remitente: ortiz el jamaiquino.2009/07/08 06:00:00 GMT+2
Etiquetas: 1994 conferencias | Enlace permanente | Comentarios (3) | Referencias (0)

Comentarios

“Dejo todo atado y bien atado”, dijo.

Y así fue. A todos nos hicieron hijos del miedo, de la ignorancia, del talibanismo católico con su “Santo temor de Dios” y su “Santa intransigencia”. Éste es un país  lleno de miedosos y de barrenderos que, unas veces con gran habilidad y otras con evidente descaro, meten la basura debajo de la alfombra.

Sin duda, dejó todo matado y bien matado.

Eskerrik asko, Javier. Eres imprescindible. Eres nuestro despertador.

 

 

Remitente: Zure eguneroko irakurlea.2009/07/08 07:21:31.460 GMT+2

MEMORABLE.

Remitente: xose.2009/07/08 10:15:28.651 GMT+2

LUCIDO,LUCIDO .ADEMÁS EN ESTE ESTADO NO HAY NINGUN TIPO DE VERTEBRACION Y HAY HISTORICA TENDENCIA AL SEGUIDISMO BORREGUIL AL PODER, VIVAN LAS CAENAS(YA VEREIS CUANDO MUERA EL REY COMO SALDRAN CRITICOS DE LAS PIEDRAS) CON UNA INTELECTUALIDAD TOSCA  Y BARBARA. SALVO EN LO MATERIAL NO HEMOS AVANZADO NADA EN SIGLOS

Remitente: eddie.2009/07/08 22:03:39.021 GMT+2
eduest35@hotmail.com

Envía un comentario





The CAPTCHA image

Introduzca las letras de la imagen en el siguiente formulario. Esto es para evitar que los robots nos invadan. Gracias a Captchas.net