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2000/12/05 06:00:00 GMT+1

Despilfarros navideños

Según un estudio que se dio a conocer ayer, la población española gastará en los próximos fastos navideños 101.200 pesetas por cabeza.

Abordemos el dato racionalmente.

La primera observación que se impone es la consabida del medio pollo. Ya se sabe: si uno se come un pollo y otro no come nada, la estadística dará que cada uno ha comido medio pollo. Todos somos conscientes de que hay españoles -y no digamos españolas- que malamente podrían gastarse 101.200 pesetas en 15 días, porque no las ganan en todo el mes. Habrá bastantes que justo sobrepasarán esa cantidad sumando a su sueldo normal la correspondiente paga extra, y no poca gente más que ni por ésas, porque no tiene ni paga extra ni sueldo normal. Por mucho que se empeñen en dispendiar, la lógica indica que todos ellos habrán de conformarse con menos.

De lo cual se deduce que, para llegar a la media de 101.200 pesetas, será necesario que haya millones de personas que se gasten mucho más.

Pero ése no es el único efecto compensatorio digno de consideración. Hay que recordar el hecho de que el personal, con bastante frecuencia, vive en familia. Pongamos por caso el nada infrecuente de una unidad familiar compuesta por cuatro personas que viven de un solo sueldo. De ajustarse a la media nacional, se supone que ese sueldo deberá dar como para gastar más de 400.000 pesetas durante la quincena que servirá de frontera del siglo.

Sumando ambos elementos -los que ganan poco y los que viven a costa de otros-, la racionalidad nos dicta que, para que se cumplan las previsiones del estudio en cuestión, hará falta que la tira de españoles se gasten estas Navidades por encima del millón de pesetas. Algunos, bastante por encima del millón.

Pero eso es lo que se deduce, ya digo, de una consideración racional de los datos.

El problema es que en nuestra realidad social intervienen factores que tienen muy poco que ver con la racionalidad, como no sea para negarla. El principal de ellos, la capacidad de los españoles para entramparse.

Que alguien no pueda permitirse algo no quiere decir en modo alguno que no se lo permita.

Éste es un país pobladísimo de gente que vive por encima de sus posibilidades. Sobre todo cuando afronta fechas señaladas: las Navidades, Reyes, las bodas de los hijos e hijas, las vacaciones... También cuando se trata de exhibir supuestos signos externos de riqueza: la vestimenta y el coche, sobre todo. Me sé de la tira de personal que es capaz de entramparse hasta las cejas para aparentar que tiene lo que no tiene.

Estoy seguro de que durante estas próximas fiestas habrá muchísima gente que se gastará las 101.200 pesetas de marras sacándolas hasta de debajo de las piedras, si hace falta. Luego se pasará todo el año sudando para restituirlas. Y soñando con sus deudas.

La prueba de que es así la tenemos en otro de los datos que, paradójicamente, hay que contar también entre los dispendios navideños: cada español se va a gastar este año una media de 16.000 pesetas en lotería.

Javier Ortiz. Diario de un resentido social (5 de diciembre de 2000). Subido a "Desde Jamaica" el 17 de mayo de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2000/12/05 06:00:00 GMT+1
Etiquetas: 2000 diario | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

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