Inicio | Textos de Ortiz | Voces amigas

2009/11/19 06:00:00 GMT+1

De paso por Aritxulegi

La suerte también cabe dentro de la mala suerte. Ayer nos hizo un tiempo hermosísimo, excepcional.

Un sol como de veranillo de San Martín, de una luminosidad fantástica, nos acompañó hasta Aritxulegi, que era el punto de montaña que me dejaron escoger para dar cobijo a las cenizas de mi hermano Josemari.

Para quienes no lo sepan, les diré que Aritxulegi está entre Oiartzun y Lesaka. Es una montaña que sirve de frontera entre Gipuzkoa y Nafarroa. Un lugar de belleza poco común. Es como si hubiera sido hecho para dar satisfacción a todos los tópicos sobre el paisaje vasco.

No pudimos acceder desde Lesaka, porque la carretera estaba cerrada “por voladura”, según decía un aviso puesto por la Ertzaintza, que me pareció muy adecuado al caso. Así que subimos y bajamos por la ladera guipuzcoana.

En la cumbre está la escultura que Jorge Oteiza hizo en granito para celebrar la memoria del padre Donosti, compositor de muchas canciones populares vascas. Desde allí se ve, por un lado, hasta la bahía de la Concha, y por el otro hasta la cumbre de Larrun, que une los estados español y francés y que es donde espero que algún día reposen mis propias cenizas.

Subimos dieciséis personas: un pequeño puñado de familiares cercanos y amigos del difunto.

No quisimos dar detalles sobre el encuentro porque preferíamos hacer algo muy íntimo.

Me tocó depositar las cenizas en el suelo, al borde de una ladera. Luego, quien quiso cogió un puñado y lo lanzó al viento. No hubo discursos ni nada por el estilo. Cada cual llevaba su propio responso en el corazón.

Todos hicimos bromas, para disimular las lágrimas.

Yo creo que a él le habría gustado un acto así, sobrio, fraternal y con buen humor.

Al bajar a Oiartzun, comimos algo y nos dispersamos. Tomamos sidra. Alguien hizo un brindis, recordando el de Rocco y sus hermanos, de Visconti: “Este vino que yo bebo, lo bebo a la salud de todos”.

Es cierto que, de joven, Josemari hubiera podido recordar -por guapo, por atrevido y por mujeriego- al Alain Delon de aquella época, cuando también (y tan bien) dio la réplica a Burt Lancaster en El Gatopardo.

Claro que Delon nunca tuvo el genio de pintor de Josemari.

__________

A todas y todos.- No sabéis hasta qué punto me han conmovido vuestros mensajes solidarios y cariñosos. Jabato, Mertxe, Josemi, Arantxa... Y todos los demás. Incluidos los viejos/nuevos amigos de EEUU, Australia, Costa Rica... Es fantástico que algo tan simple como escribir devuelva tanto favor. No sé si os haréis idea de lo muchísimo que me habéis reconfortado.

Javier Ortiz. De paso por Aritxulegi. Apuntes del natural. 22 de noviembre de 2007.

Se hace llamar Ruffian el bloguero a quien le hemos pescado el recuerdo de hoy: Javier Ortiz. Eskerrik asko, Ruffian.

Remitente: ortiz el jamaiquino.2009/11/19 06:00:00 GMT+1
Etiquetas: 2007 apuntes | Enlace permanente | Comentarios (0) | Referencias (0)

Envía un comentario





The CAPTCHA image

Introduzca las letras de la imagen en el siguiente formulario. Esto es para evitar que los robots nos invadan. Gracias a Captchas.net