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2004/05/31 06:00:00 GMT+2

Bono en su salsa

Bono montó ayer en Almería el Día de las Fuerzas Armadas. Dicen las crónicas que asistieron a los actos 25.000 almerienses. Es una buena cantidad de gente, aunque muy inferior a la que se ha movilizado por allí en varias ocasiones para oponerse a la regularización de la situación laboral de los inmigrantes, sin ir más lejos.

Cuentan que Bono es ya el ministro que aparece mejor valorado en los sondeos de opinión. Lo veo lógico.

Hace unas semanas escribí un artículo en su contra en el que me referí a las repetidas veces en que juró y perjuró que nunca aceptaría ser ministro, porque él tenía «un compromiso ineludible con Castilla-La Mancha». Ironicé recordando cómo se olvidó de la promesa justo en cuanto vio que podía dejar de ser un brindis al sol. Al día siguiente recibí varios correos de gente que me reprochaba que me lanzara así a por «un ministro socialista». No me sorprendió esa reacción.

Bono juega con ventaja. De un lado, la mayoría del electorado socialista está con él de manera casi incondicional, haga lo que haga, porque es uno «de los suyos». Del otro, goza de la simpatía de una parte nada desdeñable del electorado del PP, porque no para de hablar de Ejpaña, de la cantidad de valores eternos que tienen tanto Ejpaña como su milicia, de cómo todo irá bien «si Dios quiere», etcétera. Eso, las procesiones bajo palio que se monta por Corpus Christi y actos como el de ayer en Almería mueven a bastantes simpatizantes del PP a sentir que, en el fondo, Bono también es «de los suyos».

Se suma lo uno y lo otro y ya está: el ministro mejor valorado.

Los mandamases presentes en los actos de ayer en Almería se explayaron hablando de lo mucho que se han modernizado las Fuerzas Armadas españolas, tanto material como espiritualmente, y lo muy a la altura que están de la moderna España del siglo XXI. Acabado lo cual, todos se pusieron muy firmes y cantaron La muerte no es el final, en homenaje a «los que dieron su vida por España». ¡Todo un ejemplo de arrebatada modernidad! El citado himno se basa en dos supuestos de naturaleza militarista, mística y reaccionaria. Primero, pretende que los militares «dan» su vida, cuando lo cierto es que la pierden, sin más, y muy a su pesar. Y segundo: sobreentiende que «dan» su vida «por España». No por la convivencia en libertad, no por la hermandad de los pueblos, sino «por España», convertida en un ente inmanente situado más allá de toda opción ideológica y de todo ordenamiento jurídico.

Para rematar la faena, tan moderna y tan del siglo XXI, ¿quién faltaba? Dios, por supuesto. Él es el destinatario de la letra del himno: «En Tus palabras confiamos / con la certeza que (sic) Tú / ya le has devuelto a la vida, / ya le has llevado a la luz».

Bono en su salsa.

Y el socialismo, en avance irrefrenable.

Javier Ortiz. Apuntes del natural (31 de mayo de 2004). Subido a "Desde Jamaica" el 28 de mayo de 2017.

Escrito por: ortiz el jamaiquino.2004/05/31 06:00:00 GMT+2
Etiquetas: apuntes 2004 | Permalink | Comentarios (0) | Referencias (0)

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