Inicio | Textos de Ortiz | Voces amigas

2007/10/29 07:35:00 GMT+1

Arquitecturas vizcaínas (I)

La autocrítica es una actividad sanísima. Además, en contra de lo que muchos parecen pensar, no desprovee de autoridad a quien la ejerce. Al contrario, la refuerza. Si quien te lee o te oye comprueba que no tienes inconveniente en rectificar, una vez que comprendes que estabas equivocado, puede concluir que te esfuerzas por pensar honradamente, y eso te honra.

Yo me equivoqué de medio a medio cuando juzgué el proyecto del museo Guggenheim de Bilbao. Algunas de las críticas que esgrimí tenían su punto de razonables (por ejemplo, que la obra se costeara con cargo a los presupuestos del Departamento de Cultura, cuando se trataba de una pieza clave para el relanzamiento global del Bilbao post fabril, lo que implicaba a bastantes más áreas), pero el conjunto de mi toma de posición, hostil al proyecto, fue un error. Es indudable que la audaz obra de Frank Gehry ha sido esencial para la reconversión de Bilbao en un polo de atracción turística y cultural del que no sólo se beneficia la capital vizcaína, sino el conjunto de Euskadi.

Recuerdo el día que lo visité por primera vez. Iba con la malsana intención de confirmar mis más lúgubres presagios y ponerlo a caldo. Empecé mirándolo por fuera. Luego entré, lo recorrí y pasé un buen rato contemplando alguna de las obras que exhibía (admito que tengo una debilidad casi enfermiza por la pintura de Vasily Kandinsky, y había varias). Me topé también con otras piezas que me interesaron muchísimo menos, pero no recuerdo ni un solo museo en el que no me haya sucedido lo mismo, incluido el de Orsay, que es de quitar el hipo. Cuando salí del de la ría de Bilbao al cabo de las horas, hube de admitir mi yerro. Dije: “Qué le vamos a hacer. Está muy bien.”

De los aspectos que más me gustaron, subrayaré uno: tuve la sensación de que el arquitecto había puesto un interés real en que fuera un edificio cómodo para el visitante. Que pudiera recorrerlo con facilidad y tuviera la oportunidad de ver las obras en condiciones correctas, con la luz y el espacio adecuados.

Bien: vaya esto en honor del Museo Guggenheim de Bilbao, con autocrítica incluida.

Mañana hablaré de Santiago Calatrava.

Nota de edición: columna publicada el 29 de octubre de 2007 en Público: Arquitecturas vizcaínas (I).

Coda

Ayer lancé en las ondas de Radio Euskadi un irónico “Gora Bob Dylan!”. Hoy publico en Diario de Noticias de Gipuzkoa un artículo en el que justifico esa consigna. El artículo se titula Dylan, fiel a sí mismo y clicando en el enlace lo hallaréis.

Escrito por: ortiz.2007/10/29 07:35:00 GMT+1
Etiquetas: dylan clinton apuntes sinead-oconnor público zimmerman guggenheim autocrítica bilbao gehry gore calatrava arquitectura 2007 | Permalink | Comentarios (11) | Referencias (0)

Comentarios

A uno que se gana la vida con eso de la Arquitectura le oí decir una vez que los arquitectos como Calatrava o Foster son como las burbujas financieras: humo de nímio valor intrínseco, pero con tanta obra encargada y ejecutada para tanto poder público (los únicos capaces de costearla, con polvora del rey por supuesto) que nunca caerán de sus pedestales para evitar sufrir ingentes dosis de escarnio y represalias electorales.

"El traje nuevo del emperador" pero en versión obra pública.

Escrito por: .2007/10/29 08:17:23.783000 GMT+1

Sólo he visto el Guggenheim por fuera, y no me gusta. No me gusta su aspecto de florero o macetero de hojalata reventado por una explosión. Supongo que se debe a que prefiero los edificios en que el envoltorio se corresponde con la estructura ("los experimentos, con gaseosa"). Sobre su interior mejor no opino, pues no llegué a entrar.

En cuanto a los edificios de Calatrava en Valencia, no me disgustan, pero me sorprende que se trate de construcciones semejantes a las de la ciencia ficción de los años 40 y 50, todo blanco e inmaculado. Hace ya tiempo que la ciencia ficción abandonó esas visiones asépticas en favor del universo más realista, sombrío y turbio del ciberpunk. Quizás el tiempo (el cronológico y el atmosférico) convierta en pesadillas cotidianas los sueños anacrónicamente ucrónicos de Calatrava.

Ah, y gracias por la coda sobre Dylan.

Escrito por: Jorge.2007/10/29 08:54:11.756000 GMT+1
jorgesaturno.blogspot.com

Ortiz, aquí tienes para dos blogs. Me ha gustado el apunte de hoy, pero todavía más la coda!

No he sido nunca un fan de Dylan, aunque siempre me ha atraido, pero fui al concierto de Donostia y al contrario que mucha gente, entendí perfectamente que se ocultara entre sus músicos y no destacara en todo el concierto ante tantos miles de personas. Al fin y al cabo, tiene todo lo que necesita, y lo que le gusta es tocar con su banda, independientemente de la cantidad de gente que esté escuchando o de lo que le hayan pagado. Le admiro ya que la gente que gana dinero como él se vende y hace todas las tonterías que le piden. Él se sigue vendiendo pero haciendo lo que le da la gana.

Escrito por: Gari.2007/10/29 09:05:33.620000 GMT+1
http://eibar.org/blogak/teknosexua

Hola Javier. No se por donde irá tu comentario de mañana, pero por lo que has comentado hoy del Guggenheim supongo que vamos por el mismo lado. Yo suelo comentar que Calatrava puede ser un buen escultor (si consideramos que sus obras son bellas, cuestión siempre discutible) pero un mal arquitecto. Un arquitecto tiene que tener en cuenta el uso de sus obras y donde van a estar ubicadas. Y a juzgar por el resultado de sus obras (puente resbaladizo, aeropuerto con goteras...) no cumple con esta premisa. Por eso me indigna que le den tantos premios y tenga tanto prestigio como arquitecto.

Escrito por: ganorabako.2007/10/29 09:20:40.084000 GMT+1

Escrito por: Fernando.2007/10/29 09:38:21.992000 GMT+1

Supongo que ese inconformismo y esa iconoclastia de Dylan son los que le llevaron a negarse a recibir a Mikel Laboa en su camerino tras el concierto que brindaron ambos en la playa de la Zurriola de Donostia en verano del 2006. Me pregunto si estaba bien informado de quién era Laboa, tal vez un magnate del comercio de armas, un príncipe, o simplemente un bobo.

No voy a ser yo quien critique su ausencia en Oviedo. Simplemente quería resaltar un detalle de Dylan que me pareció feo (he de decir que yo no fui testigo directo, luego podría no ser cierto). Dicho esto, reconozco que tiene derecho, como todo el mundo, a recibir y saludar a quien le dé la gana.

Escrito por: Urko.2007/10/29 10:25:20.624000 GMT+1

Muy bueno el artículo sbre Dylan (los de "El dedo en la llaga" los leo cada tarde en papel).

Realmente Dylan es lo que yo llamo un "tocapelotas"; siempre hará lo contrario a lo quee se espera de él y buscará la provocación por puro placer.

De todas formas, deberíamos separar entre Arte y comportamientos de artistas. Muchos critican a Dylan, Van Morrison, Sabina, Bunbury, Martin Amis... ¿acaso Wagner, Proust o el mismo Cervantes fueron más "formales"? ¿Acaso importa?

Aquellos que se escudan en el comportamiento de un artista (a menudo critican comportamientos superficiales, no ideologías políticas o actitudes repugnantes; hablarán mal de Sabina y sus placeres ilegales o sus boutades, no de la connivencia de Silvio Rodríguez con el Castrismo) para criticar su arte no saben diferenciar forma de fondo.

Cuando me siento a escuchar a Dylan, sólo siento su poesía. Con eso basta.

Escrito por: Raúl.2007/10/29 11:12:0.202000 GMT+1

Silvio Rodriguez no tiene connivencia con el castrismo, lo apoya total y absoutamente igual que un servidor ( lo que no quiere decir ausencia de critica). Dar un concierto en la Plaza de San Pedro en honor al Papa no es un comportamiento superficial si no un apoyo explicito a este y a sus politicas, entre ellas la condena al uso del preservativo que tantos millones de muertos y enfermos produce; mientras tanto, Cuba manda decenas de miles de medicos a los paises pobres y, ademas, gratis. Yo creo que no hay color

Escrito por: Capitan Tan.2007/10/29 11:43:48.435000 GMT+1

Dylan no fue a recoger el premio por cuestiones religiosas. Es un judío cada vez más ortodoxo, por eso no asistió a la ceremonia, además de otras razones ya apuntadas. No fue porque su religión se lo impide.
Inconformistas religiosos fueron también otros, Cristo entre ellos, que han causado más mal que bien a la humanidad. A mí, el inconformismo por el inconformismo no me gusta, no me fio de él. Un niño consentido suele ser un inconformista, ¿Y? No el veo nada bueno.

Escrito por: Lector.2007/10/29 18:26:27.360000 GMT+1

Yo quiero ser vasco.
Vivir en Cataluña se está convirtiendo en una maldición:  es más caro, tienes menos servicios , eres generoso por decreto con las otras comunidades,y encima te llaman feo, pesetero y ....polaco. Esto se avisa, así mi família podría haber emigrado a otro sitio... O mejor porque no le pedimos al rey que anule el decreto de nueva planta y pedimos a Andorra  que nos conquiste....puestos a tener amo...mejor poder elegirlo...

Escrito por: Boris.2007/10/30 00:32:49.667000 GMT+1

Otra opinión sobre el Guggenheim:

http://masvoces.org/spip.php?article1256&var_recherche=guggenheim

Escrito por: Iñigo.2007/10/30 01:38:38.737000 GMT+1

Comentar





Por favor responde a esta pregunta para añadir tu comentario
Color del caballo blanco de Santiago? (todo en minúsculas)